La directora de cine Haifaa Al Mansour. | Neilson Barnard / GETTY

Haifaa Al Mansour, la única directora mujer de la historia de Arabia Saudí

Su última película, ‘La candidata perfecta’, muestra los progresos en cuanto a derechos de las mujeres en el reino, pero también el abrumador peso que las tradiciones ejercen sobre ellas.

Paka Díaz |Woman.es

Haifaa Al Mansour es una mujer acostumbrada a romper clichés. Nacida la octava de doce hermanos, ella misma dinamitó uno cuando se convirtió en la primera directora de cine saudí mujer de la historia del país. Además de un par de cortos, Al Mansour rodó el documental ‘Women Without Shadows’ (Mujeres sin sombre) con el que cuestionaba el uso en su país de la abaya, una túnica que cubre todo el cuerpo excepto la cabeza, los pies y las manos. Con él, recibió una avalancha de mensajes de odio, pero también consiguió poner el foco sobre las tradiciones que atan a las mujeres saudíes. Su debut en el cine con la película ‘La bicicleta verde’ volvió a cuestionar la discriminación, en este caso la de una niña que sueña con montar en bicicleta, algo cuestionable también según las costumbres conservadoras del reino saudí. Este filme fue el seleccionado por su país para competir en los Oscar y cautivó al público de todo el mundo, además de recibir muy buenas críticas. También fue la puerta de salida de la cineasta, que hoy vive en Los Angeles y no ha parado de rodar. “Ahora vivo allí porque mi marido es norteamericano y mis hijos también, así que vivo allí. Pero continuamente viajo a Arabia Saudí para ir a ver a mi madre y a mi familia. Aunque mi trabajo también suele estar en Estados Unidos, allí hay una gran industria cinematográfica que me permite seguir creciendo como cineasta. Mi vida está allí ahora”, explica en una entrevista por teléfono para Woman. En Estados Unidos ha rodado películas como ‘Mary Shelley’, con Elle Fanning dando vida a la creadora de Frankestein, o ‘Desmelenada’, una comedia romántica con aires feministas y una suave crítica social, donde ejerce su maestría la directora.

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Esa forma de hacer crítica social con toques de humor y de forma suave es la que ha permitido a Haifaa al Mansour poder rodar su última película en Arabia Saudí. ‘La candidata perfecta’ comienza con la protagonista, una médica indignada por la dejadez de los políticos en el cuidado de las instalaciones sanitarias, al volante de su coche. Por tratar de conseguir que arreglen la desvencijada entrada al hospital, esta doctora acaba presentándose a candidata a la alcaldía, con el consecuente revuelo entre sus familiares, amigos y todo su entorno. Con la ayuda de sus hermanas, la mayor una joven independiente y animosa, y la menor, mucho más conservadora y aterrada en principio opuesta a la carrera política de su hermana, la protagonista conseguirá realizar su accidentada campaña, mientras su padre recorre el país en una gira como músico, un indulgente personaje que podría ser un trasunto del propio progenitor de la realizadora, el poeta Abdul Rahman Mansour.

La película se estrenó en la Mostra de Venecia y ya se puede ver en la plataforma Filmin. Al Mansour nos cuenta que, si durante el rodaje de su primera película se vio obligada a permanecer dentro de una furgoneta sin entrar en contacto directo con su equipo, ahora sí que ha podido estar libremente con ellos y dirigir a sus actrices y actores. “Fue maravilloso poder estar con ellos, incluso la policía nos ofrecía su protección”, recuerda. Hablamos con ella de esta película y del momento de apertura en cuanto a la situación de la mujer y del cine que se vive en Arabia Saudí. Aunque siguen estando segregadas de los hombres que no sean familiares, las mujeres ya pueden conducir y legalmente ya no necesitan el permiso de su padre o marido para trabajar o para poder viajar. También se ha legalizado el voto femenino y se han incorporado mujeres al Consejo de la Shura, el órgano asesor del rey. Aunque algunos observadores internacionales lo consideran un proceso lento que muchos califican de maquillaje de cara al exterior, sin embargo Haifaa al Mansour señala que se trata de un momento fundamental para empoderar a las mujeres de su país: “Lo más importante es lograr que las mujeres puedan alcanzar su potencial”.

 

¿Qué has querido contar con esta nueva película, ‘La candidata perfecta’?

Quería mostrar los cambios que están sucediendo en Arabia Saudí, me parece un momento muy interesante que merece ser contado.

Tu madre siempre quiso que fueras médico. Tu no quisiste serlo, pero sí que has convertido en médica a la protagonista de ‘La candidata perfecta’. ¿Tiene mucho de ti ese personaje?

 Sí que tiene bastante de mi. A mi madre le encanta cantar, pero estaba prohibido que las mujeres cantaran en público, así que crecí escuchándola cantar en reuniones de amigas. En aquella época, de niña, yo era muy tímida y quizá algo conservadora. No me gustaba que ella cantara delante de la gente, me daba vergüenza y pensaba que no debía de hacerlo. Sin embargo creo que ella me enseñó una lección, me ayudó a entender a las personas rebeldes que crecen en ambientes muy conservadores. Mi madre me enseñó a ser fiel a mí misma, a luchar por aquello en lo que creo. Mi madre tiene mucho que ver con esta película.

La película esta protagonizada por tres hermanas que han perdido a su madre y que tienen un padre músico bastante singular. ¿Cómo fue conseguir encontrar el maravilloso casting de la película?

Mila Al Zahrani, la actriz protagonista, es una estrella de televisión, ya conocía su trabajo y me gustaba mucho, pero para todos los demás era la primera vez ante las cámaras. Por ejemplo Dhay [Dae Al Hilali], que interpreta a una de las hermanas, es una influencer de Instagram con muchísimos seguidores. La localizamos ‘online’ y ha sido un descubrimiento. Lo me fascina de ella es su bis cómica. Suele costar encontrar mujeres que se dediquen a la comedia, que no les de miedo parecer tontas. Eso me encanta de ella, es muy inteligente y no le asusta en absoluto mostrar su versión más divertida.

 En la película consigues que las tres actrices protagonistas parezcan de verdad hermanas. ¿Cómo trabajaste eso con ellas?

Creo que el secreto ha sido que durante el rodaje se convirtieron en muy buenas amigas. Incluso quedaban fuera del set, simplemente para verse y charlar. Esa buena relación ha conseguido traspasar la pantalla.

¿Cuál es la situación actual del cine en su país?

Ahora se puede hacer cine en el país. Cuando rodamos ‘La bicicleta verde’ por ejemplo yo no podía estar con el equipo, sin embargo ahora sí, podía estar con ellos en la calle y hablar con ellos. Fue maravilloso poder salir de la furgoneta y mezclarme libremente con mi equipo. Ahora la policía nos protegía e impedía que cualquiera pudiera molestarnos. Eso no pasaba antes, lo que nos dificultaba mucho el trabajo. No se puede hablar aún de una industria del cine en Arabia Saudí, pero la situación ha mejorado mucho.

Y con respecto a las mujeres, ¿qué cambios ha habido?

¡Muchos! Uno de los más mediáticos es que las mujeres pueden conducir ahora. Las jóvenes hoy quieren romper barreras, es un momento de cambio y por eso es importante que sepan exactamente qué es lo que quieren, cómo y para qué. Lo más importante es lograr que las mujeres puedan alcanzar su potencial. Recuerdo cuando yo estaba en la universidad que tenía que tener un conductor y ese conductor siempre llegaba tarde, así que yo no podía alcanzar mi potencial al máximo porque siempre dependía de alguien. Creo que es fundamental que las mujeres puedan tener la responsabilidad sobre sus vidas. La figura del guardián masculino también ha cambiado. Cuando estábamos rodando la película, hay una escena en la que Maryam, la protagonista, quiere viajar en avión y vemos cómo en el aeropuerto le piden el permiso de su guardián, en su caso, su padre. Al no tenerlo, le impiden coger el avión. Ahora sí es posible. Justo cuando acabamos de rodar, aprobaron una reforma que permite a las mujeres viajar sin permiso masculino. Están cambiando tantas cosas, tan deprisa. Lo bueno de estos cambios es que permiten ir hacia adelante, progresar, más allá de las estrictas ideologías islámicas más conservadoras. Se trata de algo más moderno, contemporáneo. Es excitante y esperanzador ver esta transformación de la sociedad.

¿Cuál sería el cambio que más le gustaría ver en su país?

Creo que es muy importante que las mujeres reciban con los brazos abiertos estos cambios, que los acepten y que definan sus identidades, que acepten el reto. En Arabia Saudí las mujeres aún son muy tradicionales y todos estos cambios les producen muchas inquietudes. ¿Debemos hacer esto o no? ¿Está bien o no? Creo que es importante que las mujeres crean en sí mismas y den un paso adelante. Ahora es el mejor momento para ello.

¿Crees que desde Occidente tenemos una visión real de Arabia Saudita? ¿Qué nos dirías para entenderlo mejor?

Yo creo que lo primero deberíais de ver mi película (risas). Eso os puede dar una idea de cómo es. Creo que el cine es una gran herramienta para comprender las distintas culturas y lugares del mundo, incluso de una forma muy íntima. Es cierto que puedes informarte de un lugar viendo las noticias o leyendo sobre él, pero ver relacionarse a las personas permite entender quiénes y cómo son, y para eso el cine es una ventana perfecta. Cualquier expresión cultural lo es, pero creo que el cine es una muy completa.

Creo que es algo con lo que se disfruta mucho en ‘La candidata perfecta’, es como una ventana al mundo cotidiano saudí.

Muchas gracias. Esa es la intención. Me esfuerzo por contar historias universales con un toque de humor que ayude a comprenderlas. Espero que los televidentes occidentales puedan ir más allá de la política y el petróleo hasta llegar a entender a las personas, cómo viven y cómo piensan.

¿Eres feminista?

Sí, soy feminista y la película también lo es ya que trata de empoderar a las mujeres, de darles la oportunidad de creer en sí mismas y darse cuenta de que podrían postularse para un cargo e involucrarse en la política en su país.