La selección femenina de fútbol española.  | Alexandre Varela / GTRES

Las futbolistas en huelga para lograr 12.000 euros de sueldo al año

¿900 euros mensuales es un sueldo excesivo para una jugadora de fútbol profesional? Las 188 futbolistas de los 16 clubes españoles de máxima categoría han secundado la huelga que ha paralizado la competición porque reclaman, entre otras cosas, ese salario mínimo.

Carlos A. Mendía | Woman.es

Para la mayoría de esas 188 mujeres, vivir de su deporte es una tarea casi imposible, más aún sin un convenio colectivo que imponga un marco económico que todos los clubes deban cumplir. En esa tarea llevan empeñadas desde hace más de un año. El fracaso de las negociaciones les ha conducido a un paro laboral que por ahora no ha logrado modificar la postura de la Asociación de Clubes de Fútbol Femenino.

Sus peticiones eran recogidas en un vídeo y en una nota de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE): “Las jugadoras demandan un convenio profesional, que califican de ‘igualdad’ y que regule unas mínimas condiciones laborales, referidas entre otros derechos a salarios mínimos, jornada laboral digna, pago del cien por cien del salario cuando se esté de baja, medidas para la conciliación familiar y la maternidad, vacaciones reguladas o limitación de la parcialidad”.

La única demanda en la que no hay acuerdo en esa llamada ‘cláusula de parcialidad’. Muchas de estas deportistas tienen contratos a tiempo parcial porque los clubes consideran que su actividad se reduce a las horas de entrenamiento, algo impensable en el fútbol masculino. Aun así, las futbolistas asumen esos contratos siempre que se les asegure unos ingresos de 12.000 euros anuales (unos 900 euros), el 75% de los 16.000 euros de salario mínimo a tiempo completo que están dispuestas a firmar en el convenio.

“Nosotras somos futbolistas a tiempo completo. Cuando vamos a cenar, cuando nos desplazamos, cuando vamos a eventos de los clubes... Algunas han jugado muchos años y apenas han cotizado. Esto no es solo cuestión de dinero –explicaba Ainhoa Tirapu, del Athletic de Bilbao, una de las portavoces de las jugadoras–. Aun así, aceptamos un 75% de parcialidad para llegar a un acuerdo. Entendimos que podíamos rebajarnos en ese aspecto, pero el acuerdo no ha sido posible. Solo nos ofrecen el 50%”. Eso dejaría esos sueldos en 8.000 euros anuales, unos 600 euros mensuales.

Los clubes aportan cifras para avalar su negativa: esa diferencia les supondría un coste por jugadora de 5.400 euros anuales, incluyendo el pago a la Seguridad Social. Considerando que las 22 jugadoras de una plantilla cobraran los 12.000 euros y sumando las cotizaciones sociales, la partida en nóminas ascendería a unos 350.000 euros. La

La selección femenina de fútbol española.  | Alexandre Varela / GTRES

asegura que los ingresos actuales de la liga femenina hacen inasumibles esos salarios, hasta el punto de que provocaría la desaparición de varios clubes.

La paradoja que trasciende al conflicto es que el deporte que más dinero mueve en el mundo no es capaz de ofrecer una retribución digna cuando las que están sobre el campo son mujeres.