La congresista Alexandria Ocasio Cortez. | Gtres

Alexandria Ocasio-Cortez, la política que se atreve a dar un tirón de orejas al Partido Demócrata

Sin saberse aún el ganador en las elecciones, Ocasio ya ha llamado la atención a sus compañeros por haber olvidado a los latinos. Lo hace sin miedo, igual que planta cara a los republicanos. Dicen que ella es la gran esperanza demócrata. Te contamos porqué. 

Paka Díaz | Woman.es

Con casi el 70% de los votos, acaba de revalidar su puesto en el Congreso de los Estados Unidos. No ha sido la única congresista mediática en su partido, otras miembros del que llaman su ‘squad’, o escuadrón, Ilhan Omar, Rashida Tlaib y Ayanna Pressley, también han sido reelegidas.

Pero Ocasio, además y sin perder tiempo, ha dado un merecido tirón de orejas al Partido Demócrata a través de su medio de comunicación favorito:

Aunque comenzaba su tuit diciendo que no iba a “comentar mucho sobre los resultados de esta noche, ya que están evolucionando y están en curso”, la mediática congresista sí que ha querido dar un toque de alarma sobre lo que considera “los puntos débiles de los demócratas con los latinos durante mucho, mucho tiempo”. Ocasio, estadounidense de ascendencia puertorriqueña, sabe bien de la decepción que supone para la comunidad latina verse olvidada. Por eso ha señalado que “hay una estrategia y un camino, pero simplemente no se ha puesto en ello el esfuerzo necesario”.

La crítica era muy clara y, como siempre, ha sintetizado en pocas palabras su pensamiento, con esa forma suya de hablar tan directa que le ha granjeado el éxito entre la ciudadanía. Lo hace porque cree que es correcto, pero también porque puede, ya que es consciente del estatus que posee en la formación demócrata, en la que es una gran promesa. Lo es gracias, precisamente, a esa honestidad de la que hace gala en cada palabra. Y eso es algo que, paradójicamente, la asemeja a su némesis, Donald Trump.

Algo que la joven congresista comparte con el aún presidente Trump es su facilidad para moverse por las redes sociales y en especial por Twitter. Aunque hay un infinito océano de diferencias entre ellos, ambos políticos sin embargo muestran una querencia a la red del pajarito azul, a la que han convertido en su mayor altavoz para llegar a la población. Pero, además, los dos políticos comparten algo muy preciado en el mundo de la política y que, como la elegancia o el carisma, lo tienes o no lo tienes: la autenticidad. Con sus posibles errores, de cara a sus votantes, y al público en general, son percibidos como honestos, fidedignos. Dignos, por tanto, de confianza.

No en vano, cuando Melania Trump tuvo que elogiar a su marido en un mitin al final de la campaña electoral vino a decir que lo mejor de él era que lo ves venir, es decir, que es como es, para lo bueno y para lo malo, con sus aciertos y con sus errores. Lo que Melania estaba reivindicando era la autenticidad de Trump y lo cierto es que si algo se le puede reconocer es eso. Entra como un toro, sin aparentes filtros y pese a poder cometer grandes equivocaciones cuando habla (o tuitea), el público lo percibe como franco. En un mundo, el político, donde la población percibe una gran mentira, esa veracidad -incluso aún cuando se dicen falsedades-, da votos.

Esa autenticidad -solo que en el caso de ella y a diferencia de lo que ocurre con Trump, sin decir falsedades-. Quizá sea Alexandria Ocasio-Cortez la que mejor entienda dentro de su partido el fenómeno Trump, ese que ha hecho que, pese a tener las encuestas en contra, el magnate siga ahí dando guerra en las elecciones presidenciales. Él ha sabido conectar con la población incluso tras una gestión terrible de la mayor crisis que ha golpeado el país en los últimos años, una pandemia de la que incluso ha salido indemne físicamente tras contraer el virus. Él ha sabido luchar por el voto de las diversas minorías a las que podía encandilar hasta el último momento. No ha dejado a nadie atrás, como ahora Ocasio reprocha a los demócratas con la comunidad latina.

Esa fuerza de la que hace gala, y que le permite darse el gusto de criticar en público a sus propios compañeros, no es nueva. En la pasada Convención Demócrata, Ocasio apoyó simbólicamente la nominación del senador Bernie Sanders para presidente de Estados Unidos de América. Aunque luego manifestó su apoyo por Biden, lo hizo para que el ala más conservadora del partido no olvidara la necesidad de reformas sociales en el país para contribuir a una mayor igualdad y bienestar para todos. Esos son sus caballos de batalla.

Este valor lo muestra tanto cuando se enfrenta a su gente como cuando planta cara a sus oponentes, que la han convertido en objeto de sus críticas, muchas veces soeces, alarmados ante la popularidad de la joven congresista. Este verano, un político republicano, Ted Yoho, profirio insultos contra ella en las escaleras del Capitolio llamándola ‘asquerosa’, ‘loca’ y hasta ‘puta zorra’. Ella no dijo nada. Luego, en su cuenta de Twitter escribió ‘Las zorras conseguimos resultados’.

Con esa simple frase, la congresista más joven de los Estados Unidos noqueó a su contrincante. El secreto de la congresista más joven del país para desarmar a quienes se meten con ella -y suele pasarle- es que siempre tiene la moral de su lado. Ocasio-Cortez habla desde un sentido de la justicia tan estricto que naturalmente tienes que ponerte de su lado si te consideras una buena persona. Esa valentía que desprende es la que convierte a Alexandria Ocasio-Cortez en una política muy a tener en cuenta y a la que no podemos perder de vista. Dentro de su partido, ya hay quién considera que la gran esperanza demócrata no es Joe Biden, sino ella.

A sus 31 años, sus opciones de futuro son extraordinarias y quién sabe si ella podría ser la política que al fin hiciera realidad el sueño de una presidenta mujer en el país. Escorada a la izquierda del Partido Demócrata, sabe sin embargo utilizar un lenguaje claro pero conciliador. Con casi 10 millones de seguidores en Twitter, una cifra nada desdeñable si tenemos en cuenta que el candidato demócrata a la presidencia Joe Biden apenas tiene 13, mientras que su candidata a vicepresidenta, Kamala Harris, solo tiene 7,5 millones de followers.

El éxito mediático de Alexandria Ocasio-Cortez no para de crecer, como lo hace su grado de influencia. Sus herramientas son las de cualquier millenial, generación a la que representa como nadie. Conecta con el movimiento #MeToo y con el movimiento #BlackLivesMatters. Habla de justicia social y cree de manera firme en un futuro mejor. Representa la esperanza porque conoce las dificultades a las que se están enfrentando los jóvenes en la actualidad, pero no solo. Ocasio escucha al pueblo y no dejaría atrás, nunca, a las diversas comunidades de su país. Y la ciudadanía lo sabe. Esa, en realidad, es su fuerza.

Las 10 mejores citas de Alexandria Ocasio-Cortez:

  1. “En una sociedad moderna, con principios y próspera, ninguna persona debería ser demasiado pobre para vivir.”
  2. “Un mundo mejor no solo es posible, sino que está a nuestro alcance. Es hora de llevar ese movimiento a las urnas. Vota.”
  3. "Existe una noción falsa de que hay que distinguir y elegir entre las cuestiones de clase y las cuestiones de raza. La gente que afirma eso lo que en realidad quiere decir es que las personas de color deben ocupar el segundo lugar”.
  4. “Me despierto todos los días y soy una niña puertorriqueña del Bronx. Todos los días.”
  5. “Si las mujeres y las personas transgénero queremos postularnos para un cargo, no podemos llamar a ninguna puerta, sino que tenemos que construir nuestra propia casa.”
  6. "Escuchar es lo que va a sanar a esta nación".
  7. “Se trata de conversar, no de combatir. Eso no significa que todo el mundo esté de acuerdo siempre, pero sí significa que unimos a la gente y nos centramos en encontrar soluciones”.
  8. “No tienes que ser perfecto, pero sí que tienes que estar comprometido al 100%”.
  9. “El capitalismo no siempre ha existido y no siempre existirá en el mundo”.
  10. “El mayor obstáculo que tiene nuestra sociedad es el cinismo: decir que esto es así, que a quién le importa, que no tiene sentido votar. Si podemos conseguir que alguien se preocupe, será una gran victoria para el movimiento y las causas que estamos tratando de promover”.