Simone de Beauvoir en 1947.

5 razones por la que deberías leer a Simone de Beauvoir

'La mujer rota, es un clásico de la literatura del siglo XX, ahora ilustrado por Sara Herranz. Te contamos porqué es imprescindible la lectura de este icónico texto de una de las pensadoras más influyentes del siglo XX.

Paka Díaz | Woman.es

Hace unos años, la escritora Carmen G. de la Cueva me dijo en una entrevista que hasta que llegó a la universidad no había descubierto a la filósofa y escritora Simone de Beauvoir, sus libros y su pensamiento, tan influyentes para la sociedad. Considerada una de las mujeres más destacadas del siglo XX, su obra ‘El segundo sexo’ ha sido clave en la historia del feminismo. Sin embargo aquella escritora, entonces estudiante, la encontró solo porque buceó en la gran biblioteca de la facultad de Filología en la que estudiaba, no porque la incluyeran en sus lecturas del curso. En nuestra charla ‘off the record', ella se quejaba de verse ‘muy mayor’ a sus 18 años para descubrirla cuando, en realidad, creía a Beauvoir habría que leerla antes. Quizá, incluso, deberían de hacerse cuentos infantiles con su obra, para que en el momento en el que se inicia tu formación como futura mujer se pusieran las bases que te hagan ir más allá, descubrir la importancia de la igualdad, aprender a evitar la dependencia emocional y ese papel de cuidadoras que se nos atribuye desde pequeñas a las mujeres.

'La mujer rota', libro de Simone de Beauvoir ilustrado por Sara Herranz. | D.R.

Simone de Beauvoir te regala herramientas para liberarte de todo ello y de los roles de género por ti misma, al reflexionar sobre el papel que la sociedad ha otorgado a mujeres y a hombres. Su capacidad de análisis es fascinante, tanto como la fluidez de su obra. Aparte de los ensayos, novelas como ‘La mujer rota’ son un espejo muy claro, y no por ello menos oscuro, de nuestra sociedad. Tanto la que vivió la escritora francesa, como la nuestra actual. Quizá por ello ha sido el libro elegido por la ilustradora española Sara Herranz para convertirlo en una bellísima novela ilustrada: ‘La mujer rota’ (Lunwerg Editores). “Hace un año mi editor me comentó la posibilidad de interpretar clásicos ya publicados. Yo quería que fuera una autora, y después de pensarlo, creímos que el relato de ‘La Mujer Rota’ podría ser el que mejor encajase con mi estilo”, confirma Sara Herranz que reconoce que las tres historias que cuenta la escritora francesa en esta obra la conmovieron. “Al estar escrito en forma de diario, el dolor de la protagonista lo haces tuyo. Personalmente, la relectura de este clásico me invadió en un momento en el que yo también estaba un poco rota. Creo que es sentimiento nos atraviesa a todas en algún momento de nuestra vida”, reflexiona la dibujante que señala que su objetivo era que “a pesar de lo desgarradora que era la historia, las ilustraciones sirviesen para tomar cierto respiro, por eso la sobriedad y minimalismo de la edición. He intentado divertirme y hacer cosas diferentes. Me apetecía intercalar mis clásicos retratos femeninos con otros dibujos más simbólicos, e ir más allá del propio trazo”.

Conocida y muy reconocida por el estilo propio que caracteriza a las mujeres que dibuja, Herranz es una artista con sello muy personal que logra que sus ilustraciones cobren vida. Casi puedes imaginar los pensamientos de ‘sus mujeres’, todas ellas dotadas de una profundidad insondable hasta en los momentos más burbujeantes. Mujeres que piensan y que, sumidas en esos pensamientos suyos, provocan expectación. Que miran a quien las contempla y opinan con sus miradas. “Intento compartir mi propia visión, mis pensamientos y reflexiones, y sobre todo me parece importante mostrar personajes femeninos como personajes universales, con la que cualquiera puede sentirse identificado”, explica Sara Herranz sobre su obra. Hablamos con ella de por qué es importante leer ‘La mujer rota’ y a Beauvoir, en general.

Porque te abre los ojos… y la mente. Tanto este libro como el pensamiento de Beauvoir, continúan siendo muy vigentes a pesar de haber transcurrido más de 70 años. “Pese a lo que parezca, ‘La Mujer Rota’ es un relato actual. Es una historia que se agarra al corazón y nos ahoga la voz. Ese creo que es el mayor logro de la Beauvoir. Cómo sus ideas se cuelan, tanto por afirmación como por contradicción, y nos abre los ojos a las mujeres”, ratifica Sara Herranz, para quien esta obra mantiene su vigencia inalterada y sigue siendo muy necesaria.

La ilustradora Sara Herranz. | Pablo Curto

Porque te da conciencia feminista. Como en toda la obra de Beauvoir, en ‘La mujer rota’ asalta la conciencia feminista y entiendes la necesidad de igualdad de la mujer, porque el otro escenario, el que plantea el libro, asfixia. “La leí muy joven, cuando aún no tenía apenas conciencia feminista. No entendía muchas cosas y normalicé muchos de los problemas que plantea. Cuando volví a él, me resultó difícil no verme reflejada en muchos diálogos y situaciones que la protagonista sufre (por ejemplo, la dependencia emocional, la pérdida de la identidad, la necesidad de validación masculina, la competividad entre mujeres…)”, indica la ilustradora. Leer a Beauvoir te ayuda a ver esos problemas que pueden sucederte, a identificarlos y, así, tratar de evitarlos.

Porque sus frases son míticas. La pensadora francesa poseía una gran profundidad de análisis, pero además sabía condensar muy bien su legado de ideas, que sintetizaba con mucho arte. En el ‘Segundo sexo’ hay una frase que hizo historia, ‘no se nace mujer, se llega a serlo’, pero no es la única. Hay otras que señalan las raíces del círculo de la violencia de género, como ‘el día que una mujer pueda no amar con su debilidad sino con su fuerza, no escapar de sí misma sino encontrarse, no humillarse sino afirmarse, ese día el amor será para ella, como para el hombre, fuente de vida y no un peligro mortal’, o que alertan de la importancia de la independencia eonómica de las mujeres como fuente principal de liberación: ‘Mediante el trabajo ha sido como la mujer ha podido franquear la distancia que la separa del hombre. El trabajo es lo único que puede garantizarle una libertad completa’. De ‘La mujer rota’ Herranz destacaría “la frase que elegí para la contraportada del libro: “Todo se entremezcla en mi cabeza. ‘Creía saber quién era yo, quién era él, y repentinamente ya no nos reconozco; ni a él ni a mí. Todas las noches le llamo; no a él: al otro, el que me amaba’.”

Porque señala temas que siguen siendo actuales. En ’La mujer rota’, Beauvoir habla de la infidelidad de tu pareja, de la maternidad fracasada, la crisis de la mediana edad, la depresión o el miedo al cambio. Todos esos temas, incluyendo la dependencia emocional, la supuesta perfección de la maternidad y el miedo a la incertidumbre, que siguen afectando a las mujeres y de los que se puede seguir hablando y reflexionando hoy en día. La depresión incluso se ha feminizado. “Diría que hoy hablaría de los mismos temas, y de lo poco que han cambiado algunas cosas para las mujeres”, corrobora Herranz.

Simone de Beauvoir en 1947.

Porque te da fuerza para afrontar tus miedos. Hay algo en la libertad con la que afrontó la vida Simone de Beauvoir que trasciende a sus libros, que se te pega mientras la estás leyendo. Una especie de magia liberadora para mujeres. Algo que también sabe transmitir Herranz en el final de su versión ilustrada de ‘La mujer rota’. “El final del relato sitúa a la protagonista frente a una puerta, atemorizada por un futuro incierto. Mi intención con el epílogo era remarcar la idea de que Monique, a pesar de su angustia, se dispone a enfrentarse a un porvenir nuevo, y en esa especie de baño de renacimiento, será capaz de reconstruirse a sí misma, y entenderse, al fin, como un ser individual e independiente”, concluye la ilustradora. Y ese, precisamente, es el 'efecto Beauvoir'.