Prepárate a vivir unas vacaciones sin estrés. Esto es lo que tienes que hacer

Paola Lei | Woman.es

Liberarte del estrés durante las vacaciones solo depende de ti. Créeme. Tienes que tomar algunas medidas y convencerte a ti misma de que has echado el cierre y colgado el cartel de “Cerrado por vacaciones”.

Se trata de evitar caer en la trampa de la semana intentando estar de vacaciones que se compone de tres días impaciente intentando relajarte, dos días relajados, y dos días sufriendo y estresado por la vuelta al trabajo.

De lo que se trata es de estar de vacaciones desde el día uno. Esto es lo que tienes que hacer:

1. Simplemente sal de vacaciones y no te preocupes por dejar el trabajo medio hecho para la vuelta

Muchos psicólogos señalan que buena parte del estrés anterior a las vacaciones proviene de querer dejarlo todo en perfecto estado de revista para la vuelta. Algo que normalmente no se hace en ninguna época del año. Los expertos recomiendan liberarse de esa auto obligación porque a la vuelta, en cualquier caso , siempre habrá muchas cosas que hacer.

2. Una vez que estés de vacaciones no te pongas muy a tiro

Es decir no te despidas diciendo: “Estaré en el móvil para lo que queráis” o “Miraré el email un par de veces al día”. Con ese par de comentarios estarás dejando claro que estás medio disponible y te será difícil descansar y alejarte de tus obligaciones laborales. Por un lado, hay que aprender a delegar y a confiar en los otros, y por otro, nadie es imprescindible: en la empresa todo seguirá su curso sin ti.

3. Practica

Una vez que has informado de tus planes en el trabajo, ponlos en práctica, no importa que aún te queden algunos días en la ciudad en los que es más fácil localizarte. Usa ese tiempo para entrenar tu nueva habilidad: irte de vacaciones sin estrés.

4. Ajusta tus expectativas

Por muy bien que hayas preparado tus vacaciones siempre habrá imprevistos, los vuelos se retrasan, las maletas se pierden, los compañeros de avión roncan, etc. … pero no dejes que nada te arruine el viaje. Estás de vacaciones y eso no quiere decir que el mundo sea perfecto. Prepárate una playlist con tu música preferida para los momentos de buen rollo y escúchala en bucle mientras el mundo se viene abajo a tu alrededor.

5. Cada cierto tiempo recuérdate a ti misma que estás de vacaciones

Tu sitio de veraneo, sea la playa, la montaña o la casa del pueblo no son una extensión de tu trabajo con una localización diferente. Otra vez, olvídate del email y del buzón de voz y entra en modo mental Off, es decir, vacaciones.

6. Utiliza el teléfono para hacer otras cosas, ajenas al trabajo

Juega, busca buenos restaurantes, pregúntale a Siri cuánto sol puedes tomar y a qué hora, vuelve a preguntarle a Siri por el chico más guapo de la playa, etc. Se trata de que dejes de relacionar el teléfono con el trabajo y te diviertas con él.

7. Planifica tu tiempo de ocio

Lo primero: haz una agenda para los días libres, así no tendrás tiempo muerto para volverte a enganchar al email. Lo segundo: cúmplela. La idea no es que también estés totalmente ocupada en vacaciones sino que tus días tengan cierta estructura y toda la flexibilidad del mundo para cambiar de planes.