El muelle de Río Tinto, situado en el río Odiel y construido en el siglo XIX siguiendo el modelo de la Torre Eiffel. | Francisco Manuel Delgado Fernandez

Huelva, paraíso cercano

En este pequeño rincón de Andalucía presumen de tener la mayor reserva natural de Europa, el parque de Doñana, playas casi vírgenes y el tesoro gastronómico nacional, el jamón de jabugo. ¿Te lo vas a perder?

Pilar Arranz | Woman.es

Hace tiempo que los buscadores de playas paradisiacas lo venían advirtiendo: algunas situadas en Huelva estaban entre sus favoritas. Los más de tres kilómetros de arena de dorada y fina de la playa del Portil, rodeada por la Reserva Natural del mismo nombre, dejaba boquiabiertos a los que solo desean un trocito de mar y un poco de sol para ser felices. Islantilla, Matalascañas o el Rompido se suman a la lista de las más solicitadas por bellas y tranquilas. Y ese encanto natural fue uno de los primeros alicientes que convirtió a la provincia andaluza en destino de los que buscaban pasar unos días de relax rodeados de belleza. Eso fue el primer reclamo, porque Huelva esconde tesoros que nadie debería perderse. Aquí descubriremos unos cuantos. 

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DOÑANA, EL REGALO MÁS BELLO

Décadas atrás, la Unesco descubrió que este Parque Natural merecía ser protegido y le otorgó el título de Patrimonio de la Humanidad. Entre los espectaculares paisajes, destaca el sistema de dunas en movimiento que se sitúan entre Matalascañas y la desembocadura del río Guadalquivir. Este fenómeno ha creado más de 25 kilómetros de una increíble playa virgen de arenas blancas. Destaca también la duna fósil de Asperillo, con más de 30 metros de altura; o ya en la costa, el acantilado del mismo nombre formado por areniscas entre naranja y ocre debido a las aguas ricas en óxido de hierro que manan de sus rocas. 

Flamencos en el Parque Natural de Doñana y playa de Matalascañas, un oasis donde perderse en cualquier época del año. | D.R.

Los animales también han sucumbido a su encanto, así, Doñana se ha convertido en un santuario donde estudiar más de 300 especies de aves diferentes al año. En algunas épocas se observan grandes bandadas de garzas o flamencos que migran a otras tierras, un espectáculo de belleza única. 

RÍO TINTO, DE LA MINERÍA AL TURISMO

La fama de su litoral ha eclipsado otros puntos de visita obligada. En el interior de Huelva destacan la sierra de Aracena y los Picos de Aroche, donde se elabora el mejor jamón del mundo, con su propia denominación de origen. Y, por sorprendente, no podemos pasar por alto el Paisaje Protegido de Río Tinto, el mayor yacimiento minero a cielo abierto de Europa. Parece de otro planeta, con su color rojizo, proveniente de sus aguas repletas de minerales, y su peculiar perfil geográfico que, en algunos puntos, parece cincelado por la mano de algún escultor. A la espectacularidad del paisaje se suman los elementos asociados a la minería, que se mantienen intactos desde hace siglos, como la Peña del Hierro, con su lago multicolor, el tren que transportaba el mineral, el Museo Minero o los pozos de extracción. 

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EMBRUJO ROCIERO

Cada año, la romería del Rocío pone en el punto de mira la pequeña aldea onubense del mismo nombre, en el término de Almonte. Pero no solo los fieles de la Blanca Paloma caen rendidos a este singular lugar. Rodeada del paisaje marismeño de Doñana, las calles vestidas de albero, los caballos trotando por doquier, las casas encaladas y las sedes de las Hermandades, la pequeña localidad del Rocío bien merece una visita por su singularidad. 

Ermita del Rocío en Almonte, un lugar de peregrinaje en el que se une la devoción y la fiesta.  | José Antonio Moreno

NOS COMEMOS HUELVA

El broche de oro de cualquier viaje es una mesa con buenos manjares. En Huelva, del mar sorprende el sabor único del atún rojo, los chocos o la fina gamba blanca. Pero, el rey de la gastronomía local es el jamón ibérico que aquí tiene su propia denominación de origen. Los cerdos de raza ibérica se crían en condiciones especiales en las sierras de Aracena y Picos de Aroche, cuyas dehesas han sido reconocidas Reserva de la Biosfera por la Unesco. Se curan y elaboran de forma tradicional para conseguir uno de los mejores jamones del mundo. Nos quedamos con este buen sabor de boca en esta visita a una tierra que enamora. 

El Hotel Barceló Punta Umbría Mar mantiene la construcción típica andaluza. | © EduardoMConde/Barceló Hoteles

DÓNDE ALOJARSE

Para mantener la magia que hay en cada rincón de esta provincia, nada mejor que descansar en un lugar que aúna los encantos de la zona. El hotel Barceló Punta Umbría Mar está situado en un entorno inigualable, al pie de una maravillosa playa virgen, entre la Reserva de Marismas del Odiel y el Paraje Natural de los Enebrales. 

El edificio mantiene la arquitectura de estilo andaluz, con fachada de colores cálidos y bellas terrazas para aprovechar la bondad del clima. Además, cuenta con una zona de relajantes camas balinesas con fabulosas vistas al mar y a las playas vírgenes; las mismas que se vislumbran desde las habitaciones, lo que supone un aliciente para el huésped. 

Los espacios comunes están inundados de luz y ofrecen vistas a unos bellos parajes naturales. | Claus Brechenmacher & Reiner Bau

El apartado gastronómico, tan importante cuando se está de vacaciones, se ha cuidado de forma muy especial. La cocina típica andaluza está muy presente pero, para contentar a todos los paladares, no faltan recetas internacionales elaboradas con mimo. 

La última baza que guarda este hotel viene en forma de actividades: desde el spa (con piscina de hidromasaje, sauna, baño turco y un completo menú de masajes), pasando por el campo de golf o el programa de animación, con numerosas ofertas deportivas y de diversión tanto para adultos como para niños. 

En definitiva, un refugio especial en un entorno único del que será muy difícil despedirse

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