Silvia Arderíus juega al balonmano Rincón Fertilidad Málaga de la Liga Guerreras Iberdrola  | Iberdrola / Anya Bartels - Suermondt

Silvia Arderíus: "Las claves del éxito son el trabajo duro y el esfuerzo"

El apelativo de “guerreras”, por el que se conoce a la selección española de balonmano, le casa a la perfección a Silvia Arderíus. Con 30 años lo ha ganado casi todo y sueña ahora con su debut en los Juegos Olímpicos.

WOMAN.ES PARA IBERDROLA

A Silvia Arderíus la afición por la pelota le viene desde bien pequeña. Aunque antes que el balonmano fue el fútbol. Ya de niña, recuerda, se pasaba el día dándole patadas a la pelota junto a sus hermanas: “Teníamos a mi madre totalmente loca. Aprovechábamos cuando salía de casa… Nos dejaba ya cenadas, duchaditas, en pijama y según se iba, corríamos a la habitación y nos poníamos a jugar al fútbol como locas y, claro, cuando llegaba mi madre nos encontraba sudando como pollos”, recuerda entre risas.

Ha logrado dos Liga Guerreras Iberdrola, una Copa de la Reina y una Supercopa de España con el Bera Bera vasco | Iberdrola / Anya Bartels - Suermondt

Trayectoria de éxito

Si bien su hermana Celia siguió chutando a portería (es actualmente delantera del Olímpico de Madrid), con 12 o 13 años Silvia se pasó al balonmano. De aquel equipo mixto “de patio de colegio” dio el salto a un “club más serio”, el Club Balonmano Alcobendas, en Madrid, y poco a poco comenzó a escribir su historia en este deporte. Una trayectoria plagada de éxitos. La jugadora madrileña, que milita actualmente en el club Balonmano Málaga Rincón Fertilidad, ha logrado dos Liga Guerreras Iberdrola, una Copa de la Reina y una Supercopa de España con el Bera Bera vasco (2017-2020). Aunque si tiene que quedarse con un momento de su carrera elige el Mundial de Japón 2019 y la sensación inigualable de colgarse al cuello una medalla de plata junto a sus compañeras de la selección española.

“Es el mayor éxito deportivo que he tenido en mi vida, ojalá se supere, pero dejamos el listón muy alto”, señala la central internacional, quien además acaba de cumplir otro sueño: la clasificación para los próximos Juegos Olímpicos. Será la primera vez de Arderíus en esta cita a la que las “guerreras” acuden por tercera vez consecutiva. “Es muy difícil clasificar y hay grandes equipos que se han quedado fuera, por lo que poder participar ya es un éxito. Está muy igualado, pero nosotras vamos a ir a disfrutar y a pelear al máximo cada partido”, subraya la deportista.

La selección española de balonmano competirá en los próximos Juegos Olímpicos | Iberdrola / Anya Bartels Suermondt

Educar en el valor del esfuerzo

No hay receta secreta para llegar a lo más alto, reconoce. Hay “algo de fortuna, de saber tomar las decisiones correctas” pero, sobre todo “trabajo duro, capacidad de esfuerzo y sacrificio”, valores fundamentales en el deporte y en la vida que, en su faceta como entrenadora infantil, intenta inculcar en las niñas.

Ella, que ha compaginado su carrera en el deporte con la carrera de Educación Infantil, sabe bien de lo que habla. “Ahora mismo los niños tienen todo a su alcance, están acostumbrados a las cosas fáciles, pero en el balonmano y en el deporte en general no es así. Hay que luchar mucho, trabajar en equipo… y a veces se pierde y hay que saber manejar la frustración y aprender de ello”, subraya.

Silvia Arderíus ha compaginado su carrera en el deporte con la carrera de Educación Infantil | Iberdrola / Anya Bartels - Suermondt

Tirón del deporte practicado por mujeres

Por suerte, este deporte y, en concreto, su división femenina, va ganando día a día adeptos hasta el punto de convertir a las “guerreras” en auténticos referentes para muchas niñas y muchos niños. “Las cosas van cambiando. Seguro que si a mí de pequeña me hubieras preguntado por una chica deportista, no habría podido decirte ninguna, y eso que me gustaban mucho todos los deportes -reflexiona- pero ahora es diferente, el deporte practicado por mujeres tiene mucho tirón, hemos ganado visibilidad e impacto mediático y empiezan a darnos el valor que merecemos”.

“Tenemos detrás el apoyo de patrocinadores y grandes empresas como Iberdrola que no solo ponen el nombre, dinero y se van, sino que se preocupan por impulsar el deporte practicado por mujeres. La clave es dotarnos de recursos ahora para que en el futuro nosotras solas podamos generar lo mismo que otros deportes y, por supuesto, que si alcanzamos un logro deportivo se nos reconozca igual que un hombre”, destaca Arderíus. Y para eso hace falta apoyo y más visibilidad, “para que le puedas preguntar a unos chavales un deportista, un referente, y en lugar de diez hombres, te digan al menos dos o tres chicas y que ellas sean sus modelos a seguir”.