Dakota Johnson, estrella de '50 sombras de Grey'. | D. R.

Los succionadores de clítoris, ¿por qué arrastran tantas partidarias como detractoras?

Y tú, ¿en que bando estás?

Clara Hernández | Woman.es

En el último año, los succionadores de clítores han revolucionado el universo de los juguetes sexuales femeninos, poniéndose a la cabeza de la lista de los más vendidos, tanto para uso propio, como para regalar (sí, los cumpleaños se han convertido en una de las ocasiones especiales para hacerse con uno de ellos). ¿La causa de su éxito? Desde BeLover Market, una de las tiendas eróticas más grandes (en clave cool) de Madrid, nos confiaban hace poco los secretos de un producto que ya lleva dos años con buenos resultados en el mercado internacional y cuyas seguidoras lo han viralizado.

"La ventaja primordial es que llegas más rápido al orgasmo que con los otros juguetes, y que este es más intenso", resumían sus responsables. La razón es que el aparato actúa sobre el clítoris, "una de las zonas erógenas con más terminaciones nerviosas de nuestro cuerpo", aclaraban. 

Satisfyer Pro 2 Next Generation. | Amazon.com

Lelo, uno de los fabricantes de uno de los succionadores más vendidos en el segmento lujo, el Sona Cruise, va más allá y asegura que estos aparatos proporcionan "un nuevo tipo de orgasmo" porque "sus ondas sónicas estimulan más áreas del clítoris que nunca antes". 

Pese a la parroquia de fans que proclama en las redes las virtudes que este nuevo juguete, que tiene en los modelos Satisfyer 2 (en el segmento económico) y el citado Sona 2 Cruise (en el sector de lujo) a sus favoritos,  así como las promesas de sus fabricantes (Satisfyer habla de "explosiones de placer") o el apoyo de instagramers famosas como Moderna de Pueblo o Lyona Ivanova, algunos sectores femeninos han mostrado su rechazo a un juguete que incluso algunas aseguran que "consigue con matrícula de honor lo que los hombres no pueden". 

Moderna de Pueblo habla sobre el succionador de clítoris, el juguete sexual que ha revolucionado el mercado erótico. | @modernadepueblo / INSTAGRAM

Estos son, a grandes rasgos, los argumentos de unas y otras, a favor y en contra. Y tú, ¿en qué bando estás?

A FAVOR

- Las 'reviews' de estos productos delatan un plantel de usuarias que "flipan" con este producto. Entre sus virtudes, señalan su rapidez: "Con el vibrador nunca llegué al orgasmo; con el succionador, siempre. A veces, en un minuto", señala Carla, una joven de 26 años. Otras hablan de 2 minutos. 

- Si la urgencia de los 2 minutos no te atrae, hay formas de ralentizar el proceso, ya que el estimulador tiene distintas velocidades. Hay para todos los gustos. Además, con el tiempo se aprende a que este no sea tan inmediato, indican las expertas. 

- "Magia". "La bomba". Así se refieren las usuarias a un juguete "superplacentero" que provoca, según las marcas que lo comercializan, un orgasmo "de mayor intensidad" al habitual. ¿Cómo? Para  Rocío, es tan eficaz porque por su tamaño "no solo estimula el clítoris con sus vibraciones, sino toda la zona". Y aquello provoca una auténtica tormenta de vaivenes.

- Puede usarse en pareja. 

EN CONTRA

Frente a las opiniones emocionadas imperantes, desde algunos medios pasan revista, no precisamente con emoción, al juguete sexual de moda. Esto es que opinan: 

- Algunos lo han tildado de "aliado feminista" o "político de las millennial", y no precisamente para elogiarlo. De esta manera, se subraya el hecho de que está dirigido a que la mujer se autosatisfaga por sí misma, alejada de la acción masculina. ¿Los novios sufren celos del Satisfyer?, se planteaba un podcast. Hay quien incluso alerta ante "un destierro del orgasmo con penetración" de toda la vida. Al parecer, su eficacia ha hecho temblar hasta los cimientos de la sociedad, para algunos.

- No es feminista, sino machista, contravienen algunas, ofendidas porque se venda como empoderador de mujeres "un cacharro a pilas", tal y como sostiene  Luz Sánchez Mellado.

- Inútil. "Cualquier mujer con cierta práctica (...) sabe que puede correr más rápido sin ayuda técnica", defiende la misma periodista.

- "¿Todo para un minuto?", se preguntaba otra columnista, Noelia Ramírez. La rapidez con la que los estimuladores de clítoris pueden actuar también ha encontrado sus detractoras entre quienes piensan que de esta manera se fomenta la poca recomendable "sociedad acelerada" de las prisas, donde la mujer debe optimizarse. "Una trampa", publicaba hace unas semanas el S Moda de El País.

Y tú, ¿qué piensas? 

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