Sex Shops on-line sin complejos

Los sex shops se reinventan y aumenta el número de plataformas on-line en España.

Bolas chinas, vibradores, lencería erótica, lubricantes o cualquier otro producto capaz de subir la temperatura en pos de alcanzar nuevos puntos de vista del placer, han dejado de formar parte del tabú en este país. España forma parte ya del mapa mundial de sex-shops y lo hace sin complejos, como así lo demuestran las cifras del mercado, que han ido aumentando en los últimos años. Los motivos de esta maduración hay que buscarlos esencialmente en la incorporación de la mujer a prácticas cada vez más sofisticadas de entender el sexo y, en consecuencia, a la irrupción de las tiendas eróticas, cada vez más numerosas. Se trata de un concepto alejado de los sex-shops de toda la vida y que se inclina más hacia una visión refinada del catálogo de elementos para estimular la sexualidad. Paulatinamente, el diseño se ha apoderado de este sector hasta normalizarlo y dotarlo de un mayor atractivo, por lo que no es extraño que este lavado de imagen redunde en beneficios.

A todo ello hay que añadir la revolución tecnológica como otro de los grandes motores. Y es que la evolución en este sentido permite que la mujer disponga de aparatos provistos de las últimas innovaciones: aparatos con mando a distancia, controlados con el móvil, con batería, lubricantes orgánicos y demás efectos especiales. Pero más allá del carácter innovador, prevalece el conocimiento sobre uno mismo y la sexualidad, ya que los juguetes sexuales también conducen a una serie de ventajas que mejoran el plano psicológico, más allá de la cópula. Así, favorecen la comunicación entre implicados, dinamitan la monotonía y promueven el deseo, ayudan a remediar complicaciones sexuales y, cómo no, incrementan el placer.

El sex shop online de hoy cuenta además con el valor añadido de proporcionar al cliente la intimidad deseada. El mero hecho de poder examinar detenidamente el producto sin presión alguna y desde casa supone una gran ventaja, puesto que la libertad de no contar con presencia ajena alrededor facilita la posibilidad de explorar nuevos productos que sumar a las tendencias personales. Infinidad de variedades a un sólo click de distancia y bajo el amparo de la intimidad y la comodidad. De igual modo, estas tiendas en internet, a diferencia de las físicas, permanecen abiertas las 24 horas del día, por lo que la falta de tiempo ya no es un pretexto para darse un capricho en estos terrenos, contando incluso con distintas modalidades de pago que agilicen el trámite de pedidos: contra reembolso, tarjeta de crédito, Paypal o transferencia bancaria. Además, este tipo de tiendas prescinden de los gastos habituales que afronta un comercio físico, es decir, este ahorro deriva en la reducción del precio de la mercancía, provocando de esta forma que el usuario pueda abarcar un mayor número de productos.

En definitiva, se trata de un modelo de venta que ha sabido ajustarse no sólo a las necesidades de las mujeres sino a los tiempos que corren.