Sara Carbonero e Iker Casillas confirman su ruptura. | @saracarbonero / INSTAGRAM

Sara Carbonero e Iker Casillas: llevarse bien con tu expareja es posible (y saludable) si sabes cómo, y nosotras te lo contamos

Lo dicen los expertos: no es tanto el hecho de separarse sino el cómo. Y no hay consejos que sirvan para todos pero sí ejemplos orientativos que logran dejar aparte los conflictos (y a los que te acercamos en el Día Internacional de la Expareja).

Clara Hernández

Este 14 de abril se celebra el Día de la Expareja. Y nos preguntamos, ¿se puede pertenecer a una pareja (casi)perfecta y, después, alcanzar la perfección como ex? Es posible, deseable, bueno para la salud y hay ejemplos que lo ilustran. Hablamos de Gwyneth Paltrow y Chris Martin, que despiertan tanta (o más) admiración compartiendo veraneos armoniosos tras su ruptura, que cuando parecían un matrimonio idílico. O Jennifer Lopez y Marc Anthony, que siguen colaborando profesionalmente y prodigándose besos intensos. También, Miranda Kerr, que asegura que adora a Katy Perry, la nueva pareja de su exmarido, Orlando Bloom. Sin rencores.

En España, los elogios, 'likes' y corazones que Sara Carbonero e Iker Casillas intercambian en Instagram después de que ambos confirmaran su separación hacen pensar que, aunque todo proceso de ruptura es difícil, el suyo 'funciona' (ya hacen vidas separadas e Iker ahora reside en un ático de lujo). Y no solo esto ocurre cuando hay hijos por medio y establecer una relación de amistad entre los progenitores se convierte en una prioridad para no hacer sufrir a los niños, como argumentaba Gwyneth Paltrow. También hay ejemplos, como el de Dani Rovira y Claro Lago, que muestran que hay amistades valiosas que merecen ser conservadas, aunque sus protagonistas ya no estén unidos por una relación amorosa.

Clara Lago y Dani Rovira, amigos y, antes, pareja. | GSR

"(Cuando nos separamos) me pregunté si habría un modo de rodear todo eso (los enfrentamientos, las diferencias) e ir directamente al punto en el que somos amigos y recordamos que nos quisimos, y dar gracias por haber creado juntos a esos increíbles seres humanos", explicó Gwyneth Paltrow en el podcast de 'Arm Chair' sobre su separación de Chris Martin, con el que tiene dos hijos y con el que, ella misma reconoce, mantiene ahora una relación mejor que nunca gracias, en parte, a las pautas que un terapeuta le proporcionó para seguir los pasos adecuados.

"Partiendo de que los desacuerdos son esperables, es posible llegar a tener una relación amable o cordial", afirma la doctora en Psicología General Sanitaria y Terapeuta Familiar Lourdes Artigas Miralles desde el Institut Mensalus, que cifra en un 12% el porcentaje de "las parejas que se separan y mantienen altos niveles de conflicto continuo, pasados incluso los tres años tras la separación". Por lo tanto, entendemos, hay un 88% que consigue que, tras una separación, las relaciones sean, al menos, correctas (por cierto, hay que distinguir entre "conflictos con niveles potencialmente nocivos o dañinos, y conflictos que se consideran razonables dentro de un proceso de cambio vital", advierte la experta).

GTRES

El llevarse bien, además, tiene beneficios para las partes, más allá de que facilitan alcanzar acuerdos. "Implica perdonarnos a nosotros mismos, recordarnos que hicimos las cosas lo mejor que supimos y lo mejor que pudimos en cada momento", añade la terapeuta, que aunque considera arriesgado establecer unas pautas que sirvan para todo el mundo, destaca que los ex bien avenidos suelen presentar unas características comunes y nos pueden servir de guía.

"Son personas que, en una primera fase de la ruptura y mientras sea necesario, negocian y resuelven sus problemas con su expareja como adultos responsables y con una base de confianza mutua. Existen intercambios positivos entre ellos, hay confianza, la comunicación es constructiva y no existe esa actitud de defensa y contraataque", algo que posibilita que no haya "escaladas en el conflicto, como si uno de los dos tuviese que ganarse el puesto de vencedor", subraya Artigas Miralles.  En lugar de eso, hay (y debe haber) "respeto hacia el otro y hacia sus decisiones, escucha activa y comprensión". 

En el caso de que la pareja tenga hijos, hay, además, "que dejar a estos siempre al margen de los problemas conyugales", insiste la profesional. "Los hijos deben sentir que, independientemente de si sus padres siguen siendo pareja o no, ambos están unidos en el proyecto de quererlos, apoyarlos y acompañaros en su desarrollo. Es lo que entendemos como 'coparentalidad'".

No hubo cobra entre Jennifer López y Marc Anthony en los Premios Grammy Latinos 2016. | GTRES

¿Y si la pareja decide permanecer junta por los hijos? Esta es la recomendación de la psicóloga: "Hay veces que en consulta se plantean temas como "no estamos bien, pero seguimos estando juntos por nuestros hijos porque no queremos que sufran". Pues mi indicación en estos casos es que los hijos lo que más necesitan para su propio bienestar es sentir que sus padres son felices, ya sea estando juntos o separados, y sentirlos disponibles para cubrir sus necesidades emocionales como hijos. Para poder cuidar a un hijo, los padres deben sentirse bien en términos personales. Si eso solo se puede lograr desde la separación, debemos trabajar para que se separen bien. Cuando este proceso se da, sin duda, tenemos mucho ganado, tanto para la propia pareja como para el bienestar de la familia".

Asimismo, un divorcio de mutuo acuerdo, que no siempre es fácil de lograr, "es más beneficioso y menos doloroso de cara a los hijos, que no tiene que ver en pleno litigio a sus padres". 

Miranda Kerr y Orlando Bloom, otra expareja modélica. | © Tammie Arroyo / AFF-USA.COM

Por último, con el objetivo de superar de la mejor manera posible una ruptura, ¿conviene poner distancia con un ex, incluso dejándole de seguir en las redes sociales? No hay una respuesta definitiva, aclara la experta, que recuerda que no hay dos casos iguales, aunque sí aconseja "desvincularse de una forma funcional de la persona", un proceso que exige asumir la pérdida y que requiere un tiempo. Y para el que puede facilitar las cosas desconectarse de ese contacto en las redes "temporalmente". Y no solo para disuadir conductas obsesivas y controladoras, sino para "destinar nuestro tiempo y recursos en algo más productivo como es reconstruir quiénes somos y conectar así con lo que necesitamos para ser felices". 

Dicha evolución es necesaria pero, todos sabemos, no es fácil y puede ser vivida de muchas maneras: mientras para unos puede significar la liberación de una vida en la que no se sienten felices, para otros puede ser infelicidad porque supone separarse de la persona con la que tanto han compartido. Además, aunque para unos y otros sea diferente, siempre hay "miedos, incertidumbre y dudas" ante los cambios. Aún así, hay que mirar hacia adelante y tratar de mantener la calma y el buen trato con nuestro ex porque, concluye la profesional, "las consecuencias negativas de una separación o un divorcio no deben ser atribuidas solo al mero hecho de que la relación se termine, sino a una mala gestión de los posibles conflictos que pueden derivarse de esta". Y en esto último sí tenemos la última palabra (al menos, un 50% de ella).