¿Por qué unas personas son emprendedoras y otras no?

Paola Lei | Woman.es

Casi todos tenemos sangre de empleado. Es decir trabajar por cuenta ajena sin crear jamás nuestra propia empresa y autoemplearnos. Según un estudio alemán publicado en 2013 hay una gran diferencia entre las personas que prefieren ser empleadas y las que tienen alma de emprendedoras: Mientras un empleado suele ser un gran experto especializado en un tema, un emprendedor suele haber tocado muchos palos y haber probado suerte en ramas profesionales disímiles, aparentemente no conectadas entre sí. El icono de este rasgo es Steve Jobs, el fundador de Apple.

Otro estudio realizado en la Universidad de Zurich indica que los que decidan fundar su propia empresa, aunque no les salga bien a la primera y luego insisten una y otra vez parecen ser personas que tienen un abanico bastante completo de habilidades empresariales que han ido adquiriendo sobre la marcha.

Por su parte los empleados suelen estar muy centrados en un tema y su talento necesita ser complementado con el trabajo de otros especialistas. Una cuestión de la que se encargan los de alma emprendedora.

En el estudio alemán se analizó una base de datos de más de 2000 estudiantes universitarios que mostró que las personas con un curriculum más amplio y diverso tenían también más disposición a montar una empresa.

Por lo visto en el estudio los empleados tienen cierta aversión al riesgo y no están dispuestos a arriesgar demasiado. Entre las cualidades que se identificaron como contrarias al espíritu emprendedor estaba el deseo por un trabajo o un ingreso fijo, o tener un master o un estudio de post grado muy especializado en algún asunto.

La teoría de quien es aprendiz de muchas cosas tiene más probabilidades de crear una empresa viene de la escuela de negocios de la Universidad de Stanford, una de las más caras y elitistas del mundo. Allí observaron que los estudiantes que se matriculaban en asignaturas muy variadas y a veces sin aparente orden ni concierto tenían más probabilidades de ser emprendedores que empleados.

Otra ventaja de estas personas era que su red de contactos también era más diversa: amigos, familiares, contactos profesionales, mucha gente a la que pedir ayuda a la hora de montar un negocio. Según parece una red social más variada es altamente beneficiosa a nivel creativo porque si alguien está expuesto a perspectivas y visiones diferentes del mundo sus ideas serán más globales y eficaces.

Así que la doble diversidad es lo que define las personalidades emprendedoras: Muchas experiencias y diversos contactos. Cuando veas a alguien que no se centra en una sola cosa no trates de cambiarlo, igual tiene delante a una buena empresaria.