Compartir cama con otra persona puede convertirse en una misión imposible. | GTRES

Cuatro trucos para compartir cama con tu pareja

Compartir cama con otra persona puede convertirse en una misión imposible, aunque el amor sea profundo y las ganas de dormir juntos sea muy fuerte.

Paola Lei | Woman.es

Las personas tienen hábitos diferentes y las costumbres de dormir son de las más antiguas y arraigadas que tenemos. Sin embargo, hay modos de ponerse de acuerdo. Aquí proponemos algunas soluciones para personas altamente incompatibles para compartir cama.

Os vais a la cama en horarios diferentes

La ciencia ha determinado que los patrones de sueño son genéticos y, por tanto, muy difíciles de cambiar. Es guerra que ya está perdida, mejor es intentar llegar a un acuerdo con tu pareja. Por ejemplo, el ultimo que se mete en la cama no hace ruidos ni intenta despertar al otro, y el primero que se levante hace lo propio. Parece fácil pero es difícil de cumplir. También se pueden usar auriculares para ver la tele o escuchar música en la habitación pero hay que respetar el sueño del otro. El sexo y las conversaciones importantes hay que planificarlas en un horario neutro.

Si os gustan diferentes tipos de colchones

Algunos los prefieren suaves, otros más firmes. Afortunadamente los fabricantes de colchones han tenido en cuenta estas diferencias y algunas marcas ya permiten elegir texturas diferentes para cada lado de la cama.

Necesitas la oscuridad para dormir pero tu pareja prefiere algo de luz

Ten una pequeña lámpara en su lado de la cama que le permita dormir con algo de luz pero que deje tu parte oscura. Quizás sea buena idea ponerla en el suelo. Otra solución es utilizar una mascara para dormir. Nos parece algo exclusivo de los aviones, pero puedes probar en casa.

Te gusta que te abracen y tu pareja necesita espacio para dormir

Hasta las parejas más cercanas tienen diferentes preferencias acerca de la intimidad que necesitan para dormir. Unos se pueden quedar dormidos como bebés en los brazos del otro, y a otros eso le resulta claustrofóbico. Aquí otra vez la solución está en el pacto y el acuerdo. Pacten unos diez o quince minutos de arrumacos y luego permite que tu pareja se vaya a dormir a la esquina de la cama. De verdad, no pasa nada.