9 señales inequívocas de que tienes el peor jefe del mundo

Paola Lei | Woman.es

Si quieres asegurarte de que tienes el peor jefe del mundo solo tienes que leer un libro. Se llama Bad Bosses, Crazy Coworkers and other office idiots (Malos jefes, compañeros de trabajo locos y otros idiotas de oficina). Como aún no está publicado en España te adelantamos algunas señales que te pueden dar pistas. Si tu jefe encaja en más de la mitad, no lo dudes. Has tenido mala suerte y te ha tocado un mal jefe.

1. Tu jefe nunca, jamás, se equivoca

Tener humildad para aceptar los errores es un aprendizaje para las personas que Mandan en una empresa. Un jefe que no admite sus errores no es bueno porque el mensaje que manda a sus subordinados es que no deben arriesgarse ni equivocarse ellos tampoco porque los errores son malos y lo mejor es no equivocarse nunca. Tal y como hace el jefe.

2. Hace muchas promesas que luego no puede cumplir

Un jefe que se compromete a hacer lo que luego no puede crea falsas expectativas y frustración en su equipo. Si ha prometido una subida salarial, un ascenso o un cambio de responsabilidades no puede dar la callada por respuesta. Al menos debe decir a su equipo que no lo ha podido conseguir.

3. Espera que sus subordinados sean como él

La diversidad de un equipo lo fortalece. Si el jefe premia a los que hacen todo para parecerse a él, se pierde la riqueza de los diferentes que lo pueden complementar o aportar lo que al él le falta. Sí a todos nos falta algo, no importa lo alto que hayas llegado en el organigrama de la empresa.

4. Tiene el hábito de llamar a sus subordinados justo en el día que libras

No es una casualidad, hay jefes que le gusta pensar que su equipo está disponible en todo momento, también en sus vacaciones y días de descanso. Para lidiar con un jefe así, tienes que marcar tus límites y esto se hace, no contestando al teléfono, y dejando previamente todo en orden para que el jefe aprenda que puede estar traquilo aunque estés fuera.

5. Tu jefe tiene favoritos

No importa lo bien que trabajes, no importa las horas que dediques a tu trabajo, tu jefe ya tiene decidido de antemano a quién reconocer por su trabajo se lo merezca o no. Esta conducta desmotiva al equipo porque todo el mundo sabe que no vale la pena esforzarse porque ya los favritos están elegidos.

6. Es pasivo agresivo o te ignora

La mayoría de las personas prefieren tener un jefe que le dig alas verdades a la cara. Al menos que le haga saber qué opinión le merece su trabajo. Lo peor es el jefe amable que cava tu tumba a tus espaldas.

Otra posibilidad es que tu jefe te ignore y que sencillamente no te vea. En ese caso, puedes intentar aprender cómo los otros compañeros consiguen atrapar su atención. Si aún así te sigue ignorando y no es una cuestión de despiste, igual es buena idea ir buscando otro trabajo, algunos jefes pasivos agresivos se manifiestan así, ignorando al empleado que menos le gusta.

7. Cambia constantemente de idea

Es un defecto muy común. Por la mañana ted a una orden pero por la tarde se le ha olvidado o tiene otra prioridad … el asunto es que ahora tienes que hacer todo lo contrario. Esta característica suele ir acompañada de la número 1 de esta lista (tu jefe nunca se equivoca), con lo cual nunca se lo podrás hacer saber.

8. No te da oportunidad de crecer

No hay nada más frustrante en un trabajo que mantenerse años en la misma rutina sin cambiar de responsabilidades ni de tareas, especialmente si estás interesado en hacerlo.

9. Tu jefe se maneja con un miedo irracional

Lo que mueve sus actos no es una estrategia empresarial o profesional. No, es el miedo a perder su puesto. Con lo cual sus subordinados son piezas en su tablero de ajedrez que siempre se mueven con una objetivo, cuidar la silla de su jefe.