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Xuan Lan, la reina del yoga online, nos cuenta todos sus trucos de salud y bienestar

Pese a que lleva muchos años dedicándose profesionalmente a impartir clases de yoga online, no fue hasta el confinamiento cuando se convirtió en una referencia para cientos de miles de personas. Hablamos con ella y descubrimos todos sus trucos para una vida más saludable.

PATRICIA ÁLVAREZ-PALENCIA

De nacionalidad francesa y con raíces vietnamitas, Xuan Lan se ha convertido en una eminencia del yoga online con sus casi 1.600.000 suscriptores en YouTube y más de 600.000 seguidores en Instagram. Sin embargo, su éxito no ha llegado de la noche a la mañana. Lleva seis años dedicando su vida a ofrecer clases de yoga y mediatación online, pero no fue hasta el confinamiento cuando pasó a ser toda una gurú de esta disciplina tanto en España como en Latinoamérica. 

Este trabajo lo combina con la publicación de sus libros (ya tiene dos en el mercado), y la colaboración con firmas de bienestar y salud con las que comparte filosofía y valores. Es el caso de la firma de complementos alimenticios Solgar, que el pasado martes presentó en Madrid sus nuevos suplementos centrados en ayudarnos a combatir el estrés y mejorar nuestra calidad de vida y nuestra rutina de sueño. En el evento, pudimos charlar a solas con Xuan Lan sobre sus trucos de salud y bienestar y cómo el yoga puede cambiarnos la vida a mejor solo con integrarlo en nuestra rutina.

¿Cómo es tu rutina diaria de bienestar?

Yo empiezo siempre por la noche, en lugar de empezar por la mañana. Duermo siempre 8 horas. Para mí el sueño es una rutina de bienestar, de salud, de belleza, de todo. Ahora he conseguido irme a dormir más temprano, y como nunca tengo el teléfono en mi habitación, leo antes de acostarme, y duermo mis 8 horas. Por la mañana empiezo con meditación con mi marido. Es más fácil cuando lo haces con tu pareja, porque como a todos, a veces me da pereza, y al hacerlo con alguien te resulta más sencillo. Luego me gusta desayunar en familia así que me gusta practicar yoga más tarde, a media mañana o a media tarde, porque lo puedo encajar en mi propio ritmo de trabajo y de horarios. Lo practico o bien a las 11-12 de la mañana o por las tardes sobre las 5. No más tarde de las 6 porque me activa y si hago de deporte más tarde me impide dormir bien. 

Suelo comer bien a mediodía y cenar poco. Por la noche soy más de cremas, verduras al vapor y poca cosa más, aunque no perdono un trocito de chocolate negro por la noche porque es mi capricho diario.

Para mí la salud y el bienestar pasa también por la comunicación en casa, con mi marido, porque trabajamos juntos y me refiero a comunicación de no solo hablar de trabajo. Cuando trabajas con tu pareja es importante tener también momentos de pareja y momentos de persona: hablar de algo que has leído y te ha gustado, reflexiones y pensamientos que tienes, etc.

Aparte de esto tengo un 'personal trainer' una vez a la semana y entrenamos en el parque. Nos obligamos a salir al parque y hacerlo al aire libre, y el fin de semana es naturaleza, naturaleza y más naturaleza.

¿Crees que una persona que practique regularmente la meditación y el yoga está libre de tener estrés o eso no influye?

El estrés son estímulos externos, vienen y no los puedes quitar, y afectan a todo el mundo, tanto al que hace yoga como al que no. Los ruidos de la ciudad, las facturas sin pagar, un jefe que está de mal humor, el llegar tarde a una cita… Todos estos estímulos te estresan, aunque seas súper ‘yogui’, la diferencia es que las personas que practican yoga son capaces de limitar el tiempo de estrés al mínimo y reequilibar y readaptar. Una persona que hace yoga y meditación relativiza, se aleja del estímulo y lo gestiona de otra manera.

Pero el estímulo llega y la emoción del estrés existe. Si dejas que pensar en los problemas que tengas te estrese en tu casa, mientras estás descansando, se convierte en estrés crónico. Estas disciplinas te ayudan a gestionarlo mejor y no dejar que te afecte tanto.

¿Qué importancia tiene la alimentación en tu vida?

La alimentación es básica porque también los alimentos nos estresan. No es que los alimentos causen estrés directamente, pero sí que causan hinchazón, estreñimiento, y hacen que estemos incómodos. Si tú después de comer ciertos alimentos te sientes mal, te duele la tripa, tienes ganas de ir al baño, estás muy hinchada y te aprieta el pantalón… En lugar de estar relajada disfrutando del momento, estás pensando en todo eso, y eso nos crea estrés.

Tienes que ser consciente de qué alimentos te sientan bien y cuáles no, prestando atención a cómo reacciona tu cuerpo al tomarlos. Comer bio no significa que no haya nada que no te vaya a sentar mal, así que hay que hacer elecciones que vayan siempre a ayudarnos en nuestro bienestar.

La alimentación es clave para tomar todas las vitaminas, minerales y nutrientes que necesitamos pero tienes que saber qué te sienta bien y qué no. Y por supuesto hay que concederse de vez en cuando antojos de alimentos no tan saludables, porque eso le permite a tu cuerpo saber reaccionar. Comer de manera muy estricta hace que en el momento que nos salimos un poco del camino todo nos afecte mucho más. Hay que evitar llevar la alimentación saludable al extremo y al exceso.

¿Y cómo podemos añadir suplementos alimenticios de manera saludable?

Hay que saber utilizarlos, o ir a un especialista, hacerte una analítica y ver si tienes alguna carencia de alguna vitamina o nutriente. Es importante saber el nivel de cortisol que tenemos y cómo está nuestro sistema inmune. Solgar tiene una cantidad de productos que yo he podido probar y sus expertos me han aconsejado en función de mis necesidades y todos me han funcionado genial.

Lo más importante es saber dosificarlos y ser consciente de que cada suplemento no es para tomar todo el año a diario. El calma diario por ejemplo, es para tomar unas semanas, pero no para tomarlo toda la vida, así que es aprender qué suplemento necesitas en cada momento e incluirlo solo durante el tiempo necesario.

¿Qué suplementos tomas tú?

La vitamina C durante el invierno. En el mes de noviembre mi nivel de estrés suele subir bastante porque se acumula desde el inicio de la vuelta de vacaciones. Noto siempre que mi cuerpo está más débil, que no tengo la misma energía ni la misma creatividad, hay menos luz solar y eso a mí me afecta mucho porque me gusta despertarme con luz y amanece mucho más tarde… En esos meses necesito un poquito de ‘push’ y la vitamina C me ayuda con eso.

Pero no todos somos iguales ni necesitamos las mismas dietas, los mismos suplementos, ni practicar las mismas disciplinas, así que otra vez es muy necesario escucharse y conocerse.

Entonces tenemos que aprender a quitar el ‘piloto automático’ y pararnos a escuchar qué nos dice nuestro cuerpo en cada momento, ¿no?

Por supuesto. Hay gente que se va a hacer su clase de crossfit, por ejemplo, cuando han dormido mal, han tenido un día duro en el trabajo y aún así se obligan a ir. Si estás agotado física o mentalmente un día, es mejor salarse la clase de crossfit, y cambiarla por un paseo al aire libre, o una tarde de descanso.

Pero hay gente que tiene una rutina que piensan que es muy saludable pero exigen demasiado a su cuerpo y hay que priorizar también el descanso y la salud mental.

Quien practica el yoga asegura que le ha cambiado la vida, ¿por qué crees que es así?

Porque te escuchas. Y de repente descubres un nuevo mundo, que es el mundo de tus emociones y de tus deseos, de tu salud. El yoga me ha ayudado a encontrar este camino de la enseñanza, porque lo llevo practicando 20 años. Antes lo practicaba antes o después del trabajo y me mantenía en equilibrio durante las largas jornadas de trabajo, porque yo trabajaba en banca. Entonces me entraron las ganas de probar, de enseñar y de conocerme a mí misma.

Pues resulta que descubrí que no era una persona de banca, de estar 10 horas sentada delante de un ordenador haciendo power points. Enseñar y llevar bienestar a los demás realmente me llena, no me llena la cuenta bancaria pero me llena el alma. Yo disfruto ayudando a la gente.

El yoga te ayuda a hacer una introspección en muchos momentos. No solo cuando estás sobre la esterilla, sino también en otros momentos, y haces un trabajo de transformación y empiezas a escuchar a tu sistema digestivo, empiezas a escuchar tus pensamientos, y si empiezas a ser consciente de esto ya vas cambiando el chip y reajustando.

Entonces es cuando empiezas a tomar decisiones, porque empiezas a descubrir si hay cosas en tu vida que no te convienen. Un trabajo, un deporte, un pensamiento o incluso una persona que no te conviene porque a lo mejor tienes una amistad tóxica con ella.. Pero si siempre estás en acción y en piloto automático nunca te paras a escuchar todo esto, y es muy difícil darse cuenta de las cosas.

No es el yoga lo que te cambia la vida, el yoga hace que aprendas a escucharte, y eso es en realidad lo que te cambia la vida.