Bibiana, Samantha y Tutti para Special K. | D.R.

La importancia de las palabras: una psicóloga nos explica cuáles son las que más nos afectan

La importancia de las palabras y sobre todo, de los adjetivos, es decisiva. Hablamos con la psicóloga Patricia Ramírez, que nos cuénta cómo afecta esto a las relaciones.

Diana Matilla | Woman.es

La última campaña de 'Special K' está protagonizada por tres grandes mujeres: Samantha Vallejo-Nágera, Bibiana Fernández y Tutti Márquez. La importancia de las palabras y su significado es el tema principal que sigue este movimiento. Según un estudio realizado por la marca, el 86% de las mujeres españolas se sienten fuertes, pero hay ciertas expresiones que no sientan bien, ni a mujeres ni hombres. 

-¿Cuéntanos el concepto que hay detrás de la campaña?

La campaña trata de ver de dónde sacamos la fuerza. Se ha hecho una investigación relacionada con el lenguaje y las palabras y cuáles son las que a las mujeres les dan mas fuerza, y cuáles les restan. Lo quieras o no, la mujer tiene esa parte tradicional de organizarlo todo, de trabajar con el cerebro multitarea. Si eres empático con ella, entenderás que está llevando muchas cosas a la vez. Pero si sientes que lo están controlando todo y utilizas palabras peyorativas como mandona, por ejemplo, esa empatía desaparece. Pero luego hay otra serie de palabras que nos dan fuerza como luchadora, resolutiva, que nos hacen sentir bien, que nos hacen sentir fuertes.

-¿Cuáles serían para ti las tres peores palabras que se pueden decir?

Mandona, controladora y manipuladora. Sobre todo manipuladora, que tiene un concepto negativo porque estás haciendo algo para que alguien cambie su opinión. Yo creo que cuando se llama a las madres manipuladoras, o a las parejas, nadie se da cuenta de que detrás hay un interés por inculcar una serie de valores o hacer todo lo posible para que esa persona vaya por el buen camino. No creo que haya una ‘manipulación’. Hay muchas veces que, por ejemplo, las madres cuentan historias de miedo sobre las drogas, sobre las salidas, sobre las malas compañías para que los niños un poco se asusten y cambien, enderecen el camino, pero no hay una intención de alejarlo de los amigos, hay una intención de que estén protegidos y de que se relacionen con gente que les vaya a aportar valores.

-¿No crees qué es más la connotación negativa que le damos a las palabras, que las palabras en sí mismas…porque la palabra ‘control’ en sí misma, no es mala?

Exactamente. En sí mismo ‘control’ no es malo. Yo siempre digo que si atendiéramos a la persona en lugar de sentirnos juzgados no tendríamos que defendernos. También es cierto que la persona que te llama ‘controlador’ podría utilizar un vocabulario diferente para comunicar que algo le molesta. Si hablásemos más de las conductas y del juicio de valor que hacemos de las personas seguramente nos facilitaría las cosas.

-Pero en realidad es más la connotación dañina que le damos a estas palabras…

Claro, cuándo nosotros interpretamos con benevolencia, las cosas no sientan tan mal.

-¿Cómo crees que afecta a el autoestima este comportamiento?

Cualquier palabra negativa afecta a el autoestima de forma negativa. Cuándo se recibe una critica, lo quieras o no, lleva a un cuestionamiento, por mucha seguridad que se tenga en uno mismo. Esta clase de palabras llevan a la duda…¿lo estaré haciendo mal, lo estaré haciendo bien? ¿Esto es lo correcto? Esto afecta al autoestima en ese sentido, porque nos genera inseguridad.

-¿Crees que este lenguaje negativo afecta igualmente a las mujeres que a los hombres?

Yo creo que depende del contexto y del lugar en el que se lo digas. Si lo dices en un contexto que tiene que ver con lo laboral, pues igual el adjetivo ‘controlador’ puede ser algo bueno, incluso como perfeccionista, que parece que está bien visto. Pero si lo dices en otro ámbito, más familiar, en casa, en definitiva en otro lugar, parece que es que lo quieres llevar todo para adelante. Pero sí, claramente el lenguaje negativo afecta tanto a mujeres como hombres.

-¿Cuál es el objetivo primordial de esta campaña?

Generar una cadena de fuerza interior entre las mujeres, que nos contagiemos del lenguaje positivo que tenemos que utilizar, que busquemos dentro de nosotras dónde está esa fuerza para no depender de que alguien venga y nos empuje, sino que las mujeres a lo largo de la historia hemos demostrado ese empoderamiento y tenemos que seguir haciéndolo.