D.R.

24.000 niñas residentes en España están en riesgo de sufrir una ablación

La enfermera española María del Mar Pastor Bravo ha trabajado con la ONG World Vision en Kenia para prevenir la ablación. Esta es su experiencia cara a cara con las mujeres y niñas que la han sufrido.

Paka Díaz | Woman.es

En 2014, María del Mar Pastor Bravo obtuvo el título de Doctora en Enfermería con mención Internacional sobresaliente Cum Laude por su tesis: "La voz de las mujeres sometidas a mutilación genital femenina".  Pero, a sus 26 años, esta profesora de la Universidad de Jaén tiene todo un doctorado en ablación que va mucho más allá de los libros y el academicismo. En 2012 colaboró con la Ong Enfermeras Para el Mundo en Marruecos, donde entrevistó a mujeres de Yibutí que habían sido sometidas al tipo de MGF más agresivo. Allí creó su primer grupo de investigación y consiguió que las mujeres se sintieran cómodas para hablar con libertad sobre la ablación. También entrevistó a hombres que aseguraban que no aceptarían como esposa a una mujer no mutilada. Todo ello decidió a María del Mar Pastor Bravo a estudiar a fondo el tema. "Encontré una convocatoria de becas de la Fundación Mutua Madrileña para realizar un plan de trabajo sobre la prevención de la Mutilación Genital Femenina con la Ong World Vision. Mi trabajo con ellos duró 6 meses, de los cuales uno estuve en Kenia", explica.

El día 6 de febrero se celebra el Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina. Según UNICEF, al menos 200 millones de niñas y mujeres han sufrido la ablación. Además advierten de que la cifra podría incrementarse significativamente si continúa la tendencia actual. Desde las últimas evaluaciones en 2014 ha habido un aumento de casi 70 millones. También en España las cifras son poco halagüeñas: 24.000 niñas y adolescentes residentes en nuestro país están en riesgo de sufrirla según la Fundación Wassu de la Universidad Autónoma de Barcelona. Se trata de un 40 % más que en 2012. Esta costumbre está reconocida internacionalmente como una grave violación de los derechos humanos de las mujeres y niñas. Según datos de UNICEF ha habido países donde se ha reducido la MGF.  En Liberia ha caído en un 41% en los últimos 30 años; en Burkina Faso un 31 por ciento y en Kenia, un 30 por ciento. Gracias al trabajo de World Vision en el distrito de Marigat, en Kenia, este año 114 niñas han hecho un ritual de paso a la edad adulta sin tener que ser mutiladas. María del Mar Pastor Bravo ha convivido con mujeres y niñas que han sido sometidas a la MGF y otras que han podido decir no a la ablación.

Cuando estuviste en Kenia, ¿cómo era un día de tu vida allí?

Mi día a día en Kenia fue muy intenso, realizaba actividades para la prevención de la MGF junto a otros trabajadores de World Vision en Marigat. Todas las mañanas salíamos al amanecer y recorríamos largos trayectos de difícil acceso para llegar a las comunidades. En ocasiones nos reuníamos solo con mujeres, con líderes religiosos, prestábamos apoyo a las niñas que residen en los Centros de Rescate, con voluntarios que eran formados como agentes de cambio y con las comunidades en su conjunto. También reuní en pequeños grupos a mujeres mutiladas para que por primera vez rompiesen el tabú y hablasen de sus propias vivencias y las consecuencias que la MGF les había ocasionado, les hablaba de sus derechos… Al finalizar mi estancia se realizó una ceremonia de iniciación sin mutilación con las 114 niñas de las 3 comunidades, garantizándose su respeto sin someterse al corte de sus genitales.

¿Qué sentiste entonces?

A nivel personal ha sido un importante logro contribuir en la prevención de la mutilación de 114 niñas que han sido empoderadas, que conocen las consecuencias de la MGF, sus derechos y que se niegan a ser casadas precozmente. Son niñas que desean continuar estudiando y ser dueñas de su propio futuro, y conseguir además que toda la comunidad las acepte y respete como adultas mediante el rito de paso alternativo.

¿En qué consiste el proyecto de World Vision en Marigat ?

El Proyecto para la Promoción de las niñas en Marigat es un compromiso de World Vision para mejorar la situación y las circunstancias de las niñas a través de un enfoque en la educación y la protección de la ablación y el matrimonio precoz. La meta es reducir la incidencia de la MGF entre las niñas en ocho lugares de Marigat y Mukutani.

¿Es difícil cambiar la mentalidad de los líderes?

Siempre conlleva un trabajo largo y más cuando se trata de una tradición como la MGF. Muchos de los líderes comunitarios lo son por tener mayor formación, generalmente por ser maestros en las escuelas. Ellos se dieron cuenta de que, a pesar de que la proporción de niñas era poco inferior a la de los niños al comenzar la escuela, una gran parte abandonaba los estudios en primaria y muy pocas culminaban la secundaria. Comprobaron a que abandonaban los estudios al ser casadas unos días después de la mutilación genital femenina, un ritual de paso a la edad adulta. Dada la importancia que le dan a la educación, los maestros y líderes en su mayoría son contrarios a la MGF. No fue difícil cambiar su mentalidad porque ya habían hecho su propio proceso de cambio. Sin embargo, no lo compartían con el resto de la comunidad. Durante mi estancia les hice reflexionar sobre la influencia que tienen sobre la población y les animé a que estableciesen un compromiso firme contra la MGF. Y así lo hicieron. Se reunieron a más de 200 líderes de distintas comunidades contra la MGF y se comprometieron a proteger a las niñas y a concienciar a la comunidad de lo perjudicial de la práctica.

¿Y la mentalidad de las mujeres?

Las mujeres jóvenes y las niñas se mostraban muy receptivas a la formación, no sólo al conocer las consecuencias para la salud, sino especialmente al trabajar los derechos de las mujeres y las niñas, al comprobar que la MGF no es una práctica universal y al presentarles ejemplos de mujeres que habían continuado sus estudios y tienen un trabajo e independencia económica. A las mujeres, especialmente a las mayores, es difícil convencerlas porque temen que al no mutilar a sus hijas, éstas sean rechazadas por los hombres, no encuentren un marido y sean consideradas mujeres sucias, ya que la MGF se asocia a la pureza y al control de la sexualidad.

En el informe de World Vision he leído que muchas niñas que no han sufrido la ablación son mutiladas de mayores porque si no, no encuentran marido…

Sí. Aunque se ha conseguido que todas las niñas que el pasado diciembre hubiesen sido mutiladas realizasen una ceremonia de iniciación sin mutilación, todavía queda un largo trabajo que hacer con los hombres, especialmente los jóvenes, ya que siguen prefiriendo casarse con una mujer mutilada, lo que puede hacer que estas niñas que ahora han sido salvadas del corte genital sean sometidas a este procedimiento antes de la boda. Los hombres son una parte fundamental a la que hay que concienciar contra la MGF.

¿Y las circuncidadoras, las mujeres que realizan la ablación?

Ellas son las más difíciles de convencer para el abandono de la MGF, ya que su sustento económico y prestigio social dependen de que continúen realizando el corte. Cuando una circuncidadora mutila a una niña, la familia le paga con dinero o regalos, además es una profesión que suele transmitirse durante generaciones y son muy respetadas entre las familias, que piensan que la MGF es buena para la salud de sus hijas y para asegurar su futuro. Por ello, el trabajo de World Vision con estas mujeres no consiste exclusivamente en formar y concienciar, sino en dotarlas de otra actividad o trabajo que les permita vivir al dejar de mutilar a las niñas. A pesar de esto, algunas no han abandonado su profesión, aunque lo ocultan por miedo a las represalias legales.

¿Qué dicen las mujeres y los hombres tras las campañas de sensibilización?

La mayoría se  quedan muy sorprendidos de la cantidad de consecuencias para la salud que puede acarrear la MGF. Muchas mujeres no asocian algunas complicaciones que presentan con la resección de sus genitales y quedan muy sorprendidas al comprobar que otras mujeres de su entorno también sufren los mismos problemas para la salud.

9. ¿Qué supone para una mujer o una niña ser mutilada genitalmente?

La MGF puede conllevar complicaciones físicas, ginecológicas, sobre la sexualidad y psicológicas. Entre las físicas, se producen de forma inmediata: dolor intenso, contagio de enfermedades, hemorragias, infecciones, retención urinaria refleja debido al intenso dolor, lesión de los órganos adyacentes, miedo y pánico. El agravamiento de estas complicaciones, junto con la escasez de servicios sanitarios y la tardanza en acudir a éstos, puede llevar a la muerte de la niña. También causa mayor mortalidad materna y perinatal y partos más largos, dolorosos y complicados. Además, las relaciones sexuales están marcadas por el miedo, dolor, escaso deseo sexual y la anorgasmia, y también produce alteraciones psicológicas como ansiedad, insomnio, pesadillas, trastornos de la alimentación, pérdida o aumento excesivo de peso, ataques de pánico, problemas de aprendizaje y concentración, y otros síntomas de estrés postraumático.

Gracias a vuestro trabajo, muchas niñas y adolescentes toman conciencia de lo que entraña la ablación y huyen para que no se las hagan. World Vision ha creado para ellas las Centros de Rescate. ¿Cómo funcionan?

La labor de los Centros de Rescate es fundamental para estas niñas, pues las mantiene económicamente y les proporciona una educación y un hogar en el que vivir en seguridad. El proyecto ha rescatado a 29 niñas de la Mutilación Genital Femenina y de matrimonios forzados, que viven allí y acuden a la escuela. Este proyecto también aprovecha el recurso de las escuelas para proporcionar educación gratuita a niñas y niños desfavorecidos. Además, una vez que las niñas llegan al centro, comienza un trabajo de mediación y sensibilización con sus familias que culmina con la aceptación y reencuentro con las niñas y la garantía de su protección. Generalmente es un trabajo largo y arduo. En la actualidad, se ha conseguido la prevención de la mutilación genital femenina y matrimonio infantil de todas las niñas que han entrado al Centro de Rescate.

¿En qué estado llegan las niñas a esos Centros de Rescate y cómo se sienten una vez pasan un tiempo allí?

Las niñas que viven en los Centros de Rescate han huido de sus hogares a fin de evitar la MGF, el matrimonio infantil u otras prácticas que vulneran sus derechos. Llegan desconsoladas y cansadas. Me hablaban con tristeza de la época anterior, rodeadas de inestabilidad y grandes problemas. Sin embargo, puede apreciarse un vasto cambio en ellas una vez dentro del centro. En él encuentran el apoyo de sus compañeras y amigas, el cuidado de sus maestros/as y la educación como esperanza de futuro. Ahora quieren ser enfermeras, maestras o ingenieras, mientras que antes no podrían haberse permitido soñar con ir a la universidad. De hecho, once de las niñas que fueron rescatadas han ido a la universidad y tres están trabajando actualmente.

Algo que me ha impresionado del informe es que parece que las niñas fueran un bien de consumo cuyo valor depende y se incrementa si tiene hecha la ablación.

En las comunidades de Marigat en las que trabaja World Vision, la familia del novio o el propio novio paga una dote a la familia de la novia al contraer matrimonio. La mayor parte de la población vive por debajo del umbral de la pobreza y casar a una hija es muy importante para recibir esa dote. Pero la MGF no se hace exclusivamente para beneficio de la familia, sino que los padres lo hacen para que sus hijas no sean rechazadas. Algunas niñas que fueron sensibilizadas, así como sus padres que decidieron no someterlas a MGF, han sido posteriormente mutiladas por petición expresa de su futuro marido o la familia de éste que no la aceptaban sin someterse al corte por no respetar la tradición y ser consideradas mujeres infieles o impuras. Personalmente, es muy duro saber que una niña que no fue mutilada lo tenga que hacer de mayor para poder casarse. Este problema puede atajarse educando a los hombres y a los jóvenes para que conozcan los beneficios de mantener los genitales intactos para su propia salud, la de su futura mujer y la de sus futuros hijos.

¿Es la ablación también también un problema en Europa?

La mayoría de mujeres mutiladas viven en 29 países de África y Oriente Medio. Sin embargo, con las migraciones, lo local se hace global y en España hay miles de niñas en riesgo de ser mutiladas, generalmente durante un viaje al país de origen. Los profesionales de salud deben tener conocimientos sobre MGF y sus graves consecuencias. Así mismo es necesaria la formación a trabajadores sociales, maestros, jueces, cuerpos de seguridad… Mediante una actuación conjunta y protocolizada se puede prevenir la MGF, pero lo realmente importante es la sensiblización y formación a estas familias. Las mujeres subsaharianas residentes en la comunidad de Murcia que entrevisté para mi tesis doctoral decían que los que les había hecho posicionarse contra la MGF había sido la formación en la desmitificación de las justificaciones, los derechos humanos, las consecuencias para la salud y la legislación al respecto.