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Lo que debes hacer el día después de darte un atracón de comida

No te vamos a contar aquí porque necesitas leer este artículo. Ya sabemos lo que se nos viene encima, ya nos paso el año pasado y el anterior y el anterior. Sí, vas a comer y a beber de más. Y lo sabes. 

Paola Lei | Woman.es

No vamos a negar la evidencia solo plantearnos una estrategia para llevarlo con la mayor dignidad posible. 

Punto 1: Hidratarse. 

Tras un empacho la palabra de orden es hidratación. Ayuda a desintoxicar el organismo,a eliminar lo que sobra y si has bebido alcohol te ayudará con la resaca. No tienes que ponerte como un globo bebiendo, basta con que te bebas un buen vaso de agua al despertar (lo deseable es que hubieras hecho lo mismo al acostarte) y que comas comidas que contengan líquido abundante como sopa de verduras o caldos con poca grasa. La fruta también hace un efecto similar.

Punto 2: Dormir. 

Todo lo profundo que el alcohol te deje, y al menos seis horas. Mientras duermes el organismo se concentrará el metabolizar todo lo que pueda, y es mejor que nada interfiera en ese proceso natural. Una cura de sueño es a veces suficiente.

Punto 3: Desayunar Bien.

Y no, no incluye tomarse la consabida cerveza que, dicen, quita la resaca. Si eres de hacer acto de constricción después de un exceso es posible que quieras castigarte al otro día sin comer. Pero es una idea muy mala, es mejor que empieces el día comiendo con moderación. Desayuna proteínas, frutas, algo de carbohidratos y un café (si estás muy acostumbrado a hacerlo por las mañanas).

Punto 4. No digas : “No vuelvo a comer” o “No vuelvo a beber”

Sabes que mientes y además es el primer signo de que te despeñas por el abismo de la autocompasión Eres una adulta y si has comido o bebido demasiado sabes que se te pasará y no es razón suficiente para autoflagelarte continuamente. Punto 5. Aplica la ley de la compensación Es decir intenta que al día siguiente tu dieta sea sana y tu bebida agua. Lo que no quiere decir en ningún momento que te mantengas a base de té o arroz hervido, a no ser que circunstancias de fuerza mayor de obliguen a ello.