Cuatro cosas que debes saber sobre la cinta de correr

La semana pasada toda la élite tecnológica del mundo se estremeció con la muerte del empresario Dave Goldberg, CEO de Survey Monkey y casado con Sheryl Sandberg, famosa por ser la primer directiva contratada en Facebook. Goldberg tenía 47 años y murió en la cinta de correr del gimnasio de un hotel de lujo en México. Según el diario The New York Times, su hermano lo encontró en el suelo del gimnasio rodeado de un charco de sangre. Al parecer colapsó en la cinta mientras entrenaba y se dio un fuerte golpe en la cabeza que le causó un trauma encefálico que acabó con su vida.

Paola Lei | Woman.es

Fotografía: Instagram Paula Ordovas (@mypeeptoes)

Este suceso ha vuelto a traer el debate de la seguridad de las cintas de correr. En 2013 se reportaron en Estados Unidos 24.000 accidentes en estas cintas que requirieron llamar a los servicios de emergencia. En los casos de accidentes las causas suelen ser parecidas, subirse mal a la cinta, correr demasiado rápido, tener alguna lesión coronaria que la víctima desconocía, la máquina se ha disparado por algún error y el corredor pierde el equilibrio, etc. El hábito muy extendido de correr sin prestar atención, escuchando música o viendo la tele parece que no es una buena idea.

Para que corras segura te recordamos algunas cosas que puedes hacer por tu seguridad:

1. Usar la cuerda de seguridad

Muchas cintas de correr la llevan, y si corres atada a la cuerda y te caes la cinta se parará automáticamente, también tienen un botón de parada inmediata que conviene tener localizado para presionarlo inmediatamente en caso de algo vaya mal.

2. Poner los objetos sueltos en su sitio y no corras con ellos en la mano

Ni el teléfono, ni los cascos, ni la botella de agua, nada debe ocuparte las manos y todo debe colocarse en los sitio estables que tienen las cintas de correr diseñados para ello.

3. Si ya ves te vas a caer, mejor no intentes sujetarte de la barandilla

Cuando la gente se cae, suele agarrarse con pánico a la barandilla mientras la cinta se sigue moviendo, los cual agrava las consecuencias de la caída, esto suele dañar las rodillas y producir heridas en los brazos, así como producir desgarramientos en los músculos de los brazos. En su lugar, déjate caer e intenta salir de la cinta.

4. Hacer más espacio

Si usas la cinta de correr en casa, no la pongas en una esquina estrecha para ahorrar espacio porque si te caes los golpes serán más graves.