¿Cómo me afecta el Coronavirus si estoy embarazada?

Si a la incertidumbre habitual y a las mil dudas médicas que asaltan a una embarazada se le añade una pandemia mundial el caldo de cultivo para pasar más de una noche en vela está servido. Pero tranquila, te contamos todo lo que se sabe hasta este momento sobre embarazo y coronavirus para que puedas dormir un poco mejor.

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Cuando intentamos relacionar coronavirus y embarazo el problema al que nos enfrentamos en este momento es que existen muy pocos estudios sobre este tema y los que hay tienen a muy pocas pacientes embarazadas (y cuando decimos pocas nos referimos a apenas 10). Dicho esto, y siguiendo la información oficial (y más fiable) recopilada en los CDC (Centers for Disease Control and Prevention), aquí van todas las recomendaciones que las autoridades médicas hacen a las embarazadas. Toma nota.

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¿Tengo más riesgo que una mujer no embarazada de infectarme por el coronavirus?

Hoy por hoy no se considera que estar embarazada sea, en sí mismo, un factor de riesgo que haga más susceptible a esa mujer de contagiarse del COVID-19 (algo que sí sucede con otras circunstancias como por ejemplo, ser mayor o sufrir patologías previas).

Ahora bien, donde los datos científicos no llegan hay que echar mano del sentido común. Que las embarazadas no sean consideradas en este momento población de riesgo no es un cheque en blanco. Los mismos CDC advierten que puede que no tengas más probabilidades de contagiarte por coronavirus que una mujer no embarazada, pero en ocasiones anteriores de epidemias generadas por coronavirus (como el SARS-CoV y el MERS- CoV) las embarazadas que han acabado infectadas sí poseen, debido a los cambios inmunológicos y fisiológicos que se producen en el embarazo, un mayor riesgo de desarrollar un cuadro grave de la enfermedad. Resumiendo, no tienes mayor riesgo de contraer la enfermedad que una mujer no embarazada si cumples con las medidas de prevención que recomiendan las instituciones sanitarias, pero debes cumplir esas indicaciones a rajatabla porque si te infectas tienes más probabilidades de acabar en urgencias que una mujer que no esté esperando un niño.

¿Qué debería hacer para prevenir el contagio?

Exactamente lo mismo que el resto de la población: evitar exponerte al virus. Si vives en una de las zonas en las que se concentran mayor número de casos, evita las multitudes (y por multitudes entiende también centros comerciales y medios de transporte públicos) y, si estás en una zona en pleno repunte de la enfermedad, sal de casa lo imprescindible y siempre guardando la distancia con los demás. Por supuesto, ni se te ocurra ir a visitar a personas enfermas, quedar con tu amiga enfermera (ahora mismo muchos de los sanitarios se han autoimpuesto cuarentena para proteger a sus seres queridos) ni saludar a tus mejores amigos con dos besos. Que corra el aire hasta que escampe la epidemia.

Además, es el momento de recordar que hay que lavarse las manos a menudo con agua tibia y jabón durante un mínimo de 20 segundos, pero especialmente después de ir al baño, antes de comer o de preparar comida y después de sonarte la nariz, toser o estornudar. Si no tienes agua ni jabón en ese momento (y tienes suerte en la farmacia porque ya quedan pocos), usa un gel desinfectante de manos que contenga al menos un 60 % de alcohol y lávate las manos en cuanto puedas. También es buena toser o estornudar sobre pañuelos de papel y desecharlos después (con el consiguiente lavado de manos posterior) si lo de toser en el hueco del codo no te sale natural.

¿Merece la pena que me pelee en la farmacia por una mascarilla?

En primer lugar, dudamos que quede una sola mascarilla sin vender en España, y en segundo, no, no merece la pena. Los CDC no recomiendan su uso para las personas que no están enfermas y desabastecer aún más el mercado lo único que consigue es que quienes sí las necesitan (personal sanitario y enfermos en cuarentena que quieren proteger a sus familiares de la exposición al virus) no tengan acceso a ellas.

¿Qué tengo que hacer si he estado en contacto con una persona infectada?

El de contabilidad de la quinta planta ha dado positivo y has entrado en pánico. Respira hondo y no entres en pánico. Si te enteras de que alguien con el que has permanecido un periodo de tiempo a menos de dos metros de distancia ha dado positivo en coronavirus pero tú misma no tienes síntomas de infección (fiebre, tos seca…) debes permanecer en cuarentena en tu casa durante 14 días (el periodo de incubación del coronavirus oscila entre los dos días y los 14 aunque la media es manifestar síntomas al quinto). Si durante esa cuarentena aparecen síntomas, no vayas al centro de salud, llama al 112 o el teléfono habilitado para tu comunidad autónoma para estos casos para que puedan acudir a tu casa a hacer un test que confirme si estás infectada por coronavirus o tienes un catarro de los de toda la vida.

¿Si me infecto con el coronavirus puedo infectar al bebé?

Hasta el momento todas las pruebas realizadas no han demostrado que el COVID-19 sea capaz de llegar al feto (no se ha detectado ni el líquido amniótico ni en la leche materna de las madres embarazadas infectadas), por lo que si estás embarazada y te contagias por ese lado puedes estar tranquila. Aunque, de nuevo, hay que hablar de lo importante que es prevenir ese contagio, porque aunque el virus no sea capaz de llegar hasta el feto, en epidemias anteriores provocadas por virus de la misma familia sí se comprobó que las embarazadas infectadas tenían un mayor riesgo de parto prematuro.

¿Si estoy infectada podré darle el pecho a mi bebé cuando dé a luz?

Como ya hemos dicho el virus no llega hasta la leche materna (y no olvidemos que la leche materna es el mejor alimento para un recién nacido). Pero una madre que acaba de dar a luz, si está infectada por coronavirus, debe seguir las mismas recomendaciones para la lactancia que se le hacen a las madres lactantes con gripe. Estas recomendaciones incluyen lavarse las manos con agua y jabón antes de tocar al bebé, usar mascarilla mientras da el pecho. Si usas sacaleches, debes lavarte las manos antes de tocar las piezas de la bomba o el biberón y seguir las instrucciones del fabricante para esterilizarlo.