Cinco modos de quedarse dormida enseguida (y ninguno es contar ovejitas)

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Paola Lei | Woman.es

1. Evita cualquier ruido desagradable:

Una pareja que ronca, el ruido del camión de la basura, el aire acondicionado. Cada uno sabe el ruido que más molesto de resulta. Hay que huir de èl. El método tradicional es usar tapones, pero hay muchas aplicaciones de sonidos blancos para ayudar a dormir que también te ayudarán a neutralizar esos ruidos. Puedes buscar en iTunes o probar los auriculares sleepphones.

2. Prepara tu cuerpo para el sueño:

Si eres de las que cuando pones la cabeza en la almohada empiezas a pensar en todo, te conviene poner en práctica una sencilla técnica de relajación recomendada por Ctherine Darley, directora del Instituto de MEdicina del Sueño de Seattle. Dobla los dedos de las manos con fuerza, cuenta hasta siete y relájalos. Repite el ejercicio con cada uno de los grupos musculares, desde los dedos hasta el cuello.

3. Toma notas antes de dormir:

Tu rutina diaria afecta la calidad del sueño. Eso lo sabes tú mejor que nadie. Antes de dormir apunta cuánta cafeína consumes, cuánto ejercicio haces, qué comes, a qué hora te vas a la cama y a qupe hora te despiertas. Con esa información, un experto en sueño podrá ayudarte a dormir mejor.

4. Mantén la temperatura de la habitación en 21 grados o menos:

Es la temperatura perfecta para conciliar el sueño. Si el cuerpo está más caliente el cerebro tendrá problemas para dormir. Intenta dormir en sábanas de algodón y en pijamas transpirables. La temperatura es importante.

5. Relájate pero bien:

En lugar de repasar todo el día que has vivido cuando pones la cabeza en la almohada, trata de hacerlo y organizar la siguiente jornada dos horas antes de irte a la cama. La idea es que cuando vayas a dormir tengas todo terminado y entonces te dediques hacer un ejercicio imaginario de relajación que consiste en visualizar escenas e imágenes que te tranquilicen. Cada cual tiene las suyas, para algunos funciona el mar, para otro, el campo o la montaña. Lo que no tranquiliza a casi nadie es visualizar el email repleto de mensajes sin contestar.