Cinco cosas que nadie cuenta sobre el insomnio

El insomnio afecta seriamente tu salud y hay muchos mitos que debes evitar.

Paola Lei

1. Hay dos tipos de insomnio: crónico y agudo.

El crónico suele estar ligado a algún acontecimiento estresante de la vida, puede ser una entrevista de trabajo, una pelea con tu pareja o una reunión importante en la oficina. En estos casos es habitual no poder conciliar el sueño la noche anterior. En cuanto pasa el suceso estresante se vuelve a recuperar el ritmo de sueño.

El insomnio crónico, que se cuenta a partir de tres meses en los cuales ha habido más de tres noches seguidas a la semana sin pegar ojo, se considera una disrupción del sueño y está relacionado con riesgos importantes para la salud. En estos casos se recomienda pedir ayuda profesional.

2. Una noche de insomnio nunca es igual que otra

Los insomnes saben que es difícil identificar qué pensamientos impiden conciliar el sueño. Cada noche puede ser uno diferente. O es probable que un ruido que jamás habías escuchado una noche no te deje dormir, o que por primera vez en los diez años que llevas durmiendo en una habitación sientas un calor insoportable. Cuando el insomnio es crónico lo más fácil es encontrar un motivo para no dormir. Es por eso que forzar rutinas diarias exactamente iguales sea una de las maneras de paliar el insomnio. Existen otros trucos como abandonar todo tipo de trabajo al menos dos horas antes de meterse en la cama, no beber alcohol por las noches y evitar echarse siestas durante el día.

3. Uno se pone de mal humor cuando los amigos o la familia creen que a ellos también les ha pasado

Por supuesto que no es motivo para enfadarse, pero uno se enfada cuando todo el mundo intenta decir que uno tiene un padecimiento vulgar que todo el mundo ha sufrido y que se supera con “un poco de esfuerzo”. Ya hemos dicho que no es motivo para enfadarse pero cuando se duerme poco los nervios están a flor de piel y el mal humor es el estado de ánimo natural.

4. Una pastilla para dormir no es la única opción, y sobre todo, no está exenta de riesgos

La mayoría de los expertos prescriben las píldoras para dormir durante un período corto de tiempo, incluso para trastornos severos del sueño. Aunque la pastilla parece ser una solución rápida para los casos más graves se recomiendan las terapias cognitivas conductuales que buscan encontrar el origen del insomnio en lugar de ir a tratar solo los síntomas.

5. Un insomne siempre cree que está solo

Pasar las noches en vela te hace creer que eres la única persona en el universo que no puede conciliar el sueño mientras el resto de la humanidad duerme a pierna suelta. Pero si hacemos caso a las estadísticas no hay razón para sentirse solo: uno de cada cinco españoles padece insomnio.