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Body Positive Movement: sana y feliz con curvas

El concepto de belleza ha cambiado gracias a que muchas mujeres han plantado cara a los clásicos cánones de belleza. Se puede ser feliz y estar sana con curvas... ¡Por supuesto!

Olga Tamarit | Woman.es

¿Qué es el Movimiento Corporal Positivo? Entrenar la autoestima

"No voy a morirme todos los días de hambre para hacer felices a los demás, eso es estúpido", respondía la actriz Jennifer Lawrence a las críticas sobre su (supuesto) aumento de peso. "Las mujeres somos bombardeadas con imágenes de perfección que ningún ser humano puede alcanzar", afirmaba Emma Watson, una de las nuevas abanderadas del nuevo posfeminismo. "No soy modelo de talla grande, soy modelo", explicaba desde su cuenta de Instagram Stefania Ferrario, después de que en su agencia le explicaran que se la consideraba “plus size” por usar... ¡una 38! Ellas son solo algunas de las mujeres que empiezan a rebelarse ante la tiranía de la imagen. Según un estudio reciente de la Asociación Americana de Psicología, las mujeres aceptamos nuestro cuerpo mejor hoy que hace 30 años, concretamente un 3,3 %. Pero todavía queda mucho por hacer. El movimiento Body Positive, formado a mediados de los 90 por Connie Sobczak y Elizabeth Scott, ha renacido en la última década para señalar que hay otra manera de valorar nuestra imagen: hay que mejorar la autoestima, de la misma forma que mejoras tus glúteos en el gym. Celebrar la salud, la belleza y la identidad sobre cualquier estereotipo establecido. El movimiento no solo reivindica las curvas, también lo hace con las estrías, la estatura, el color de la piel o, incluso, la temida celulitis.

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Dos décadas de cambio. Un nuevo signo de poder

En 1996, Connie Sobczak y Elizabeth Scott fundaron Body Positive, una ONG para ayudar a las mujeres a tener una visión más saludable de su cuerpo. Juntas desarrollaron herramientas y estrategias para apoyar a chicas con patologías alimentarias, que siguen usándose en centros y universidades de todo el mundo. Sobczak, escritora y educadora, piensa que "respetar y cuidar el cuerpo de la mujer es la última frontera del movimiento de empoderamiento femenino": "Perdemos el tiempo, la capacidad intelectual y el dinero en un intento desesperado de alcanzar unos estándares de belleza inalcanzables. Estos esfuerzos pueden emplearse en conseguir comportamientos equilibrados y realizar deporte", explica. En 2015, en nuestro país, la segunda frase más buscada en Google, según datos de Google Analytics, fue “cómo ser modelo”, seguida de “cómo ser guapa”. Meaghan Ramsey, responsable del proyecto de autoestima de Dove, piensa que muchas niñas están al otro lado de la pantalla: "Los adolescentes tienen la presión de estar online todo el tiempo, nunca antes hemos estado tan conectados, de forma continua e instantánea, tan jóvenes". Hay un debate abierto sobre si los blogs o las redes sociales como Facebook e Instagram, benefician o perjudican a la percepción del cuerpo, pero lo cierto es que es gracias de estas redes, Body Positive ha alcanzado fama con hashtags virales como #Wewearwhatwewant (Llevamos lo que queremos) o #LoveYourLines (Ama tus líneas, en referencia a las estrías).

@theashleygraham

Decirte que te quieres. El poder de las palabras 

Pero el movimiento Body Positive ha dejado de ser un ideal compartido a través de las redes sociales, para convertirse en una cuestión pública, incluso de Estado. Después de los comentarios que el candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump, dedicó públicamente a las mujeres a lo largo de su trayectoria política, la campaña de la candidata demócrata, Hillary Clinton, ha marcado un punto de inflexión en cuanto a respeto e igualdad de género. "¿Es este el presidente que quieres para tus hijas", preguntaba en el vídeo donde se recordaban algunas de las frases despectivas que Trump dedicó a mujeres como Cher, Rosie O’Donnell o la periodista Megyn Kelly. 

Muchas otras caras conocidas se han sumado al movimiento Body Positive, como la cantante inglesa Adele, que declaró: "Nunca he querido ser una chica de portada. Represento a la mayoría de las mujeres y estoy orgullosa de ello." O la guionista, directora y actriz Lena Dunham: "Creo que mi cuerpo es una herramienta para hacer las cosas que quiero, no un fin en sí mismo." Y la modelo Ashley Graham: "Las palabras tienen poder. Si todos los días te dices que te quieres, ese pensamiento puede cambiar tu vida".

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Instagram... Promueve la actividad física

Megan Jayne Crabbe sufrió un trastorno alimentario a los 14 años; diez años más tarde, está orgullosa de sus curvas y las luce en@bodypositivepanda, con 300.000 seguidores, que se han convertido en una comunidad de mujeres que celebran sus cuerpos sea cual sea su talla o complexión. Madelyn Moon comenzó a ser vegetariana, más tarde empezó a aficionarse al deporte y a competir en circuitos fitness. Confiesa que su obsesión acabó consumiéndola. Ahora se esfuerza en ayudar a otras personas a superar sus problemas con clases de coaching y con mensajes de apoyo desde @madelynmoon. Ejemplos de cómo se puede cambiar la forma de ver nuestros cuerpos y salir reforzado. Según Connie Sobczak, hay cuatro pasos: "1. Descubrir los mensajes que han influido en nuestra relación con el cuerpo, la dieta y el deporte. 2. Practicar el autocuidado, sustituyendo las críticas por humor y ternura. 3. Cultivar la autoestima, viviendo la belleza no como un objetivo, sino como un proceso creativo y dinámico.
4. Aprender a escucharnos". 

De “Sports Illustrated” a Barbie. Mujeres más reales

Ashley Graham, la modelo nacida en Nebraska, ha roto barreras al ser la primera mujer con curvas portada del Especial Baño de la revista “Sports Illustrated”. Era su primera vez: "Siempre he tenido muchas fans del sexo femenino, pero es genial comprobar que los hombres también desean a mujeres de mi talla". Lo cierto es que Occidente se hace grande; en 1960, el peso medio de una mujer americana era de poco más de 63 kilos. Hoy, la báscula asciende a 74, una talla 44. Ella habla de la importancia de la educación para cambiar la percepción de la imagen en la sociedad: "Mi madre siempre me dijo que era inteligente y guapa. Ella también amaba su cuerpo. Todo empieza en casa". No es coincidencia que la muñeca más famosa del mundo, Barbie, ahora también se quiera alejar del estereotipo de mujer alta y flaca. La compañía Mattel, en una apuesta por la diversidad, lanzó a principios de año una colección de muñecas con tres tipos de siluetas; alta, baja y curvy. Además de siete tonos de piel.

Barbie

Fitness y mindfulness para curvys. Mens sana in corpore sano

Estar saludable no tiene por qué estar reñido con las curvas. Y si no, que se lo pregunten a la gurú del fitness Lauren Boggi. Ella se define "bajita y con curvas…definitivamente, no soy flaca". Sus 20.000 seguidores (@laurenboggi) confirman que es una tendencia en alza. La instructora comenzó dando clases de pilates y, desde hace cinco años, su estudio se llena de mujeres ávidas de probar el método Lither: "Un tercio de cardio, un tercio de pesas y el otro de ejercicios de animadora". Desde Body Positive argumentan que, además del deporte, el mindfulness es un arma poderosa para luchar por el cambio empezando desde dentro: así se gestionan mejor la ansiedad o la frustración y se está más dispuesta a crecer y sanar en un mundo cambiante. El concepto de belleza está en crisis. Por eso es fundamental que cada una de nosotras reflexione sobre qué significa ser bella, desde un punto de vista más noble, donde el humor y la ternura tengan cabida. 

@laurenboggi

 

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