Taryn Brumfitt, creadora del Body Image Movement. | Facebook

Body Image Movement: no escondas tu cuerpo

Esta mujer consiguió 3 millones de 'likes'.

Paka Díaz | Woman.es

Taryn Brumfitt era lo que se dice un pibón. Uno trabajado, eso sí.

Su cuerpo estaba definido a la perfección tras machacarlo largas horas de gimnasio lo que, combinado con estrictas dietas, le hacía ganar competiciones de fitness. En las fotos se la ve con la carne prieta, morena de sol y untada en aceite, maquillada y con una larga melena rubia. Se la ve impresionante.

Sin embargo, por mucho que el espejo revelara a una mujer diez, Taryn nunca estaba satisfecha con su imagen. Siempre podía mejorar algo, siempre había algo que no le parecía bien del todo. Madre de tres hijos, esta australiana comenzó a barajar la posibilidad de hacerse una operación de aumento de pecho. Sí, así estaría perfecta. O casi.

Pero un día, cuando ya lo tenía decidido, se fijó en su hija menor, esa niña querida a la que estaba tratando de educar bien, en la igualdad, criándola para que tuviera una gran autoestima y se sintiera contenta consigo misma. Y entonces se preguntó: "¿Cómo voy a enseñar a mi hija a querer su cuerpo si su madre no es capaz de amar el suyo?" Taryn decidió parar. Se acabaron las horas en el 'gym', las duras dietas y por supuesto las ideas de cirugía estética.

En lugar de todo eso, concentró su energía en crear una comunidad donde unir a mujeres de todo el mundo, compartir experiencias y encontrar la fuerza necesaria para mirarse al espejo con verdadero amor. Había nacido Body Image Movement.

Lo primero que hizo Taryn fue poner una foto de su ‘antes’ en la que se la vea con un bikini plateado, como campeona de fitness, toda definida y muy espectacular. En la de ‘después’ aparecía desnuda, mirando a cámara pícara con una coleta y su tripa tras tres embarazos cayendo suavemente por el peso de la gravedad, con curvas y sin maquillaje. Comenzaron a lloverle los piropos por la segunda foto. Consiguió más de tres millones de ‘me gusta’ en Facebook.

Ella misma se convirtió en el mejor reclamo de su movimiento.