5 malos hábitos del gym que debes abandonar ya

Paola Lei | Woman.es

Si pasas horas y horas en el gimnasio y no consigues ver el resultado que te gustaría quizás es hora de revisar tus hábitos y desterrar algunos que parece que sí pero luego no. Veamos:

1) Quemar la elíptica

Es una máquina con buena fama porque reduce el impacto en las articulaciones. Sin embargo, para muchos preparadores personales es una máquina aburrida que no desafía al que la usa, con lo cual nunca sales de tu zona de confort. Quizás por eso su efectividad es menor que la de otros equipos de la sala. Es mejor hacer 20 minutos mezclando varias practicas, correr, pesas, estiramientos que pasarse 45 minutos en la elíptica.

2) Entrenar mucho tiempo pero con un paso moderado

Tienes un cuerpo maravilloso que entre otras tiene la capacidad de adaptarse a cualquier nivel de actividad. Así que si no lo fuerzas el va a administrar sus energías sin tocar sus reservas y sin perder nada de peso. Por eso lo más conveniente e sir cambiando de entrenamiento con frecuencia e ir cambiando y subiendo la intensidad. Si te desafías a ti misma con 30 minutos de ejercicio intenso sin parar con paradas de entre 15 y 30 segundos conseguirás mejores resultados que si sigues ejercitándote a un ritmo pausado durante una hora. La idea es dar el 100% en 30 minutos en lugar del 75% en una hora.

3. Revolotear por el gimnasio sin un plan concreto de entrenamiento

Puede ser que ir de un sitio a otro mirándote en cada espejo mejore tu autoestima y tu vida social pero seguro que no notarás ningún efecto en tu cuerpo ni en tu peso. Intenta ir al gimnasio con un programa cerrado de ejercicios o en el horario de una clase. No te distraigas ni distraigas a los demás.

4. Hacer demasiado cardio…

Y muy poco entrenamiento de fuerza y resistencia. Seguro que te han dicho muchas veces que el ejercicio cardiovascular quema más calorías, ¿verdad? Y es cierto que con una hora en la cinta de correr quemas unas 400 calorías. Sin embargo con un entrenamiento de pesas, una clase de Body Pump o una sesión de Cross Met elevas tu frecuencia cardiaca, construyes músculo y también quemas calorías, incluso mucho después de haber terminado el entrenamiento.

5. Vas sola al gimnasio

Si antes te recordamos que al gimnasio no se va a hacer vida social. Ahora te decimos que hay un término medio. Tampoco te conviertas en la ermitaña del gym, esa antisocial que no dice ni Buenos Días. No, entrena y haz amigos. Sí se puede hacer ambas cosas, no a la vez, pero sí una primero y la otra después. Pero el gimnasio se tiene que convertir en un lugar donde te apetece ir y donde te lo pasas bien. Por eso no es mala idea apuntarse con alguna amiga o con la pareja (si estás dotada de gran poder de convencimiento). Ir solo es aburrido y muy probablemente abandonarás tus Buenos propósitos en un par de meses.

Fotograma de 3 bodas de más.