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Midsummer, la celebración (con 'likes' de serie) del verano sueco

Una fiesta que celebra el equinocio de verano que parece pensada para conseguir 'likes' en Pinterest e Instagram: viajamos hasta el corazón de Absolut, en Suecia, para saber en qué consiste su famoso Midsummer.

Araceli Ocaña | Woman.es

De Suecia y de su vodka se podría decir que se aprovechan, como en el caso del cerdo, hasta los andares. Todo es bonito, todo está pensado para disfrutar... Quizá porque comparten con sus vecinos daneses su 'hygge' (pronunciado 'hu-ga'), que es una actitud ante la vida: la intención de darle cariño al alma, de crear el marco perfecto para conseguir una estampa feliz.

Ese es, sin duda, un concepto que encaja a la perfección con su celebración más famosa (por encima de la Navidad, que ya es): el Midsummer. Una tradición de origen pagano (como tantas otras) que celebra el día más largo del año, con su noche más corta, en la que se reúnen familia y amigos para comer, beber y, en definitiva, y bajo ese 'hygge', crear un capítulo más en el apartado recuerdos, capítulo "veranos felices".

Y a una celebración de tal calibre tenía que ir unido, cómo no, Absolut.

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¿Por qué? Hagamos un breve repaso. Este vodka, reconocible por un sabor único, una botella icónica y distribuido por todo el mundo, proviene de una pequeña gran marca familiar de la que todos sus convencinos se sienten parte: tan sueco como las estanterías 'do it yourself' o ese 'Skål' (¡Salud!) que casi se obliga durante el brindis. Se fabrican millones de botellas al año, pero el sabor es siempre el mismo: lo tomes donde lo tomes, ese trago de Absolut habrá tenido que pasar por la ciudad de Åhus o alrededores (donde sitan sus tres fábricas), y se habrá destilado con el mismo agua para que el sabor no varíe y un especial trigo de invierno cultivado en la zona. Así que es el acompañante perfecto de un Midsummer que empieza muy pronto y dura hasta que aguante el cuerpo.

Porque Absolut, como sabemos, es también una marca unida al mundo de la fiesta, de la noche, la diversión y todo aquello que tenga tintes 'cool', por lo que su Absolut Midsummer tenía que unir tradición familiar y esa parte 'disco' que le caracteriza. Y así hizo en su primera vez como anfitrión. Reunió a influencers, DJs, diseñadores, bartenders y gente del mundo de la noche de hasta 18 países (Sudáfrica, Chile, Australia, Emiratos Árabes... Y, claro, España) para que conociesen de primera mano la mayor festividad sueca. El objetivo: que llevasen la palabra, la fiesta sueca, de vuelta a sus casas.

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Así que vayamos, por fin, y tras una larguísima (pero necesaria) introducción, al grano: en qué consiste ese Midsummer. En una fiesta sencilla, sin pretensiones, pero cuidada (no lo olvidemos, el marco incomparable), con comida tradicional (pescados marinados, carnes, ¡las famosas albóndigas!) o moderna, mucha comida para aguantar día y noche, bebidas de todo tipo (obvio, un citron spritz, un Midsummer punch, chupitos para cantar un himno con tintes de ser el 'Que viva España' sueco...) y no solo música (en este caso, electrónica, que una cosa no quita la otra) sino juegos y divertimentos para que el día sea largo pero se haga corto.

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Es todo lo que te hace falta para celebrarlo en casa. Y algún lugar a la sombra, por si en tu zona brilla un poco más el sol que en la intempestiva Suecia. Y mantas, para cuando no brille tanto. Y, por último, ganas de pasarlo bien... Del resto se encarga el 'hygge' (bueno, y el vodka).

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