El personaje que Daniella Pineda interpreta en 'Jurassic World: Fallen Kingdom' era homosexual en un primer momento.  | D. R.

'Straightwashing': el 'arte' de impedir que las películas salgan del armario

La actriz Daniella Pineda acaba de revelar que su personaje en ‘Jurassic World: fallen kingdom’ salía del armario en pantalla... y que aquella escena desapareció en el montaje final de la película. No es la única. Reivindicamos la semana del orgullo gay revelando los ‘straightwashing’ más ultrajantes de Hollywood.

Ana Cortizo | Woman.es

Sí, la palabra que debes conocer (y detestar) es ‘straightwashing’. Consiste en analizar una película, localizar a cualquier personaje gay que salga en ella y eliminar su orientación sexual en pantalla. Puntos extra si, además, le pones al lado a un buenorro del género opuesto en una descarada incitación a la heterosexualidad.

El ejemplo más reciente de esta práctica lo encontramos en ‘Jurassic World: fallen kingdom’, en una escena en la que la doctora Zia Rodríguez (Daniella Pineda) mira apreciativamente a Nick van Owen (Chris Pratt) y le dice: "Mandíbula cuadrada, buena estructura ósea. Alto. Musculoso. No salgo con hombres, pero si lo hiciera saldría contigo”. No te molestes en buscarla: se rodó, sí, pero se eliminó en la versión definitiva de la película y si sabemos que existe es porque Pineda lo acaba de contar en una entrevista. El argumento oficial fue que había que recortar minutos, y nos podría valer… si no fuera porque ya hemos visto estas maniobras otras veces.

El año pasado, sin ir más lejos, nos pasó con dos de superhéroes: 'Black Panther', una película que marcó un hito para el público negro y que no tuvo problemas en poner a las chicas a pelear como tigresas, se amilanó ante la diversidad sexual y la relación entre dos damas del ejército de T’Challa (que sí estaba en el cómic ‘World of Wakanda’) no llegó más allá de los primeros borradores del guión.

Unos meses antes, el director Taika Waititi rodó una escena de ‘Thor: Ragnarok’ que revelaba que uno de sus personajes, Valkiria (Tessa Thompson), era lesbiana. ¿Lo adivináis? En efecto, se perdió en la sala de montaje.

Tessa Thompson caracterizada como Valkiria para 'Thor: Ragnarok'.  | D. R.

Para que no nos hagamos ilusiones, el director David Yates ya ha anunciado que el profesor Dumbledore, icono gay de la franquicia ‘Harry Potter’, tampoco verá acción en la cama en ‘Los crímenes de Grindewald’. Al menos, no del tipo que le gusta.

Y la televisión tampoco se libra: la serie ‘Constantine’ dejó dentro del armario la bisexualidad de su protagonista, no se fuera a molestar nadie. Otra serie, la recién cancelada ‘Rise’, basada en la historia real de un profesor de teatro, pasó a su protagonista (Josh Radnor) por el filtro heterosexualizador y hasta le dio una familia completa, por si las dudas.

Josh Radnor, en 'Rise'. | NBC

Por supuesto, en lo que a ‘straightwashing’ se refiere, llueve sobre mojado. Recordamos perfectamente 'Espartaco' (1960), y aplaudimos cuando, en 1991, se le devolvió aquella escena en la que se hablaba metafóricamente sobre la moralidad de comer ostras o caracoles; en 'El tormento y el éxtasis' (1965), la homosexualidad de Miguel Ángel (Charlton Heston) era inexistente (cualquiera se atrevía a mencionársela al muy conservador Heston, al que ya se la habían jugado en ‘Ben Hur’).

‘La gata sobre el tejado de zinc’ (1958) dejaba fuera los matices eróticos de la relación entre Paul Newman y su amigo muerto. ‘Desayuno con diamantes’, la novela de Truman Capote, tenía un protagonista gay (en concreto, prostituto) y hablaba de la bisexualidad de Holly Goligthly… algo que, por supuesto, nunca formó parte de la película protagonizada por la etérea Audrey Hepburn en 1961. Estábamos en el Hollywood clásico, sojuzgado por el código Hays, que prohibía hasta los ombligos al aire. Hay que ser comprensivos.

Audrey Hepburn interpretaba a Holly Golightly en 'Desayuno con diamantes'.  | D. R.

Pero Una mente maravillosa’ se rodó en 2001 y obvió la bisexualidad del científico protagonista, John Nash (Russell Crowe). Lo mismo puede decirse de ‘Descifrando enigma’ (2014), en la que Benedict Cumberbatch encarnaba a un Alan Turing heterosexual hasta la médula. Ni siquiera una película sobre la diversidad sexual como ‘La chica danesa’ (2015) aprovechó la oportunidad de hablar de la bisexualidad de Gerda (Alicia Vikander), la esposa de la chica (transexual) protagonista.

Es más: hasta a las películas que tratan sobre personajes, problemas o romances homosexuales les cuelan un ‘straightwashing’ en cuanto se despistan. A la división británica de Sony, en plena promoción de ‘Llámame por tu nombre’, no se le ocurrió nada mejor que tuitear una preciosa crítica de la revista Empire ("un romance abrumador por su intensidad, un corazón henchido")... con un póster que no mostraba a los enamorados protagonistas, sino al adolescente Elio con una chica con la que, en la película, compartía solo un episodio sexual muy decepcionante.

Los protagonistas de la película 'Call me by your name'. | D.R.

También ‘Brokeback mountain’, ‘Carol’ y ‘A single man’ se han promocionado con carteles engañosos, que mostraban a sus protagonistas con personajes del sexo opuesto, y subrayaban el equívoco con frases románticas. Y ‘Pride’, una película británica sobre el apoyo de gays y lesbianas a los mineros ingleses, se comercializó en Estados Unidos con un DVD que hacía imposible identificar la trama de la cinta (hablaba de 2activistas londinenses" y en la foto se borraron las pancartas que los señalaban como gays).

Solo podemos consolarnos, ante una industria tan estrecha de miras, con el aluvión de críticas que les llueve cada vez que devuelven al armario a un personaje que no quiere quedarse allí. Y poniéndonos un par de capítulos de ‘Juego de tronos’, que, a modo de compensación, convirtió el casi imperceptible romance entre el rey Renly y el caballero Loras -en los libros originales- en un festín de sexo audiovisual con desnudos frontales para todos los gustos.