D.R.

¡Cuenta atrás para la nueva serie de Miguel Ángel Silvestre!

El 13 de septiembre se estrena en Movistar+ “En el corredor de la muerte”, en la que M.A.S se mete en la piel de Pablo Ibar, el ciudadano español que lleva 25 años en la cárcel condenado por un triple asesinato. Junto a él, luchando por demostrar su inocencia, está Tanya, su mujer. Porque esta es también la historia de un amor indestructible.

Woman.es para MOVISTAR+

Tres personas acribilladas a balazos, un abogado incompetente, pruebas que no se sostienen, un acusado condenado a muerte y un amor a toda prueba. Esos son los ingredientes de En el corredor de la muerte, la historia real de Pablo Ibar (estreno en Movistar+ el 13 de septiembre) en la que Miguel Ángel Silvestre se pone el mono naranja para convertirse en el protagonista.

En 1994, Pablo Ibar era un joven  con una vida por delante, que da un giro de 180 grados el día que lo acusan del triple asesinato. Español de madre cubana y padre vasco, tenía 20 años cuando lo encarcelaron y lleva 25 entre rejas (16 de ellos en el corredor de la muerte) luchando por demostrar su inocencia. “Yo no era un ángel, frecuentaba malas compañías y me creía el rey del mundo. Lo admito. Pero no soy un asesino. ¡Jamás lo he sido!”, ha declarado.

Miguel Ángel Silvestre y Marisé Álvarez interpretan a Pablo Ibar y su mujer, Tanya Quiñones. | DIEGO LOPEZ CALVIN-BAMBÚ PRODUCCIONES-MOVISTAR

Esta miniserie original de Movistar+, en colaboración con Bambú Producciones, está basada en el libro de Nacho Carretero (autor de Fariña, que también se llevó a la pantalla) y tiene un objetivo claro: “Queremos mostrar la verdad sobre el caso de Pablo Ibar para que los espectadores saquen sus propias conclusiones”, cuenta Ramón Campos, el productor ejecutivo. A lo largo de cuatro capítulos, la serie muestra el día a día de su vida tras las rejas, disecciona los pormenores del caso y relata su historia de amor con Tanya, su novia desde la adolescencia y con la que se casó en la cárcel. La actriz actriz Marisé Álvarez interpreta a esa mujer que ha visitado a Pablo cada sábado en el penal, infatigable en su lucha para conseguir justicia, y que cree en la inocencia de Pablo de manera incondicional porque la noche de los hechos, él dormía a su lado. ¿Cómo ha conseguido mantenerse serena, fuerte, tenaz y enamorada? Con un una filosofía a prueba de fuego que ella misma ha explicado: “Yo creo que cada uno fabrica su felicidad. Que nadie te la concede o te la quita. Yo no voy a dejar que este proceso decida mi felicidad. Ni que el Estado de Florida decida si voy a ser feliz o no. Mi felicidad es lo que yo elija. Siempre se lo digo a Pablo. Si quieres estar enfadado, puedes estarlo. Pero solo porque tú eliges estarlo”.