La cantautora Rozalén, a punto de lanzar su nuevo trabajo con Sony Music. | SAM GREENFIELD

Rozalén: "Ahora tendremos que abrazarnos con los ojos"

La cantautora vuelve en "Este tren" lleno de optimismo -un adelanto de su cuarto trabajo, que verá la luz en otoño-, pero sin dejar de decir las cosas como son.

Ester Aguado|Woman.es

A sus 34 años, la manchega está pletórica... Acaba de someterse a un maratón de entrevistas por teléfono: es agotador desnudar tu alma ante desconocidos, aunque también tenga algo de liberador, sí. Tiene asumido que la gente quiere saber más sobre la artista que reventó la lista de éxitos con temas como '80 veces' o 'Girasoles'. Regresa con un nuevo tema, preludio de su nuevo trabajo, cargado de optimismo. Pero no creas que ha perdido su espíritu combativo.

¿Hacia dónde te lleva el tren de esta canción? ¿O no importa, porque eres de disfrutar más el camino?

Cada cosa que me está pasando, creo que es la cima. Yo nunca soñé con vivir de esto... Iba para psicóloga y llegué a Madrid con la única meta de que me dieran una fecha en la sala Libertad. Por eso alucino con todo lo que me pasa. Lo que desearía -a lo mejor es imposible- es que nunca me faltara la inspiración. Mientras haya canciones, todo lo demás estaría salvado. Pero una tampoco puede estar en su mejor momento toda la vida. Casi nadie se para a pensar que, cuando estamos en un tren, lo que observamos desaparece unos segundos después. Si fuéramos conscientes de que cada cosa es única e irrepetible, valoraríamos más todo.

Durante todos estos días de confinamiento, ¿te has liberado de cargas, de ataduras y has disfrutado de lo esencial?

No, qué va (risas). Aunque esta canción la escribí antes de la pandemia, sí que es verdad que tiene que ver con muchas cosas que nos están pasando. Sí que le he dedicado tiempo a la lectura, a la escritura, a volver a tocar la guitarra... Las primeras semanas decía: joder, ¡qué gusto!, porque hacía años que no me cuidaba, que no descansaba... Pero en la canción, cuando hablo de quitarme todas esas cargas del trabajo, las responsabilidades, el despertador... hay una segunda parte que sueña con poder agarrar a quien te dé la gana y llevárselo lejos y ahora no puedo viajar. ¡Qué ganas tengo! A ver nos abren de verdad la jaula pronto (risas).

¿Y dónde correrías?

A ver a mis padres, que están en Albacete, y tengo unas ganas... Llevo casi sin cuatro meses sin verles. Y eso pesa mucho. A mi familia la echo más de menos que nunca.

¿Eres de las que defienden el 'carpe diem'?

Hombre, soy bastante, bastante disfrutona. Y además lo verbalizo todo el tiempo, incluso delante del público. Pero es verdad que hay otras veces que se me olvida. Todo el tiempo estamos escuchando mensajes de vivir el momento o aprovechar las oportunidades que te da la vida... pero dudo de que la mayoría de nosotros lo hagamos.

Rozalén dice que "Este tren" es una canción que le llena el pecho de júbilo cada vez que la interpreta, que le provoca ganas de vivir. | Sony Music

¿Y eres de las que se atreven o dejas pasar oportunidades?

Soy bastante 'echá p'alante' en muchas cosas pero, cuando elegimos, a la vez descartamos, ¿no? Porque tomamos un camino y no otro. A lo mejor sí que últimamente estoy más cómoda con ciertos temas. Por ejemplo, emocionalmente, es muy raro quien se atreva a hacer algo hasta las últimas consecuencias, que diga: 'esto es lo que siento, vamos allá', porque hay muchas cosas alrededor. Hago lo que puedo. Para lo sentimental soy cobarde.  

'Este tren' , el primer tema de tu nuevo disco, lanza un mensaje de amor a los demás. ¿Crees que la pandemia nos ha cambiado?

Al principio yo pensaba que nos iba a cambiar... Últimamente no las tengo ya todas conmigo. Me encantaría que sí, que se nos grabaran a fuego determinados mensajes o momentos, que todos hemos pasado. Pero parece que estamos condenados a no tener memoria. Y, según vamos subiendo de fase, se hace más evidente. Alucino con algunas cosas. En redes sociales -en las que a mí me gusta opinar, siempre diciendo las cosas con respeto-, enseguida vi que se empezaban a crispar mucho los ánimos. Así que pensé en emplearlas sólo para poner cosas que construyeran, porque me cansa ya lo demás. A penas me meto a Twitter porque, a penas lo hago, me quedo mal... Pues eso: ¿que hay dos caminos? Pues vamos a intentar hacer el camino más fácil a los demás.

Has estado súper activa durante el confinamiento, con conciertos desde casa, iniciativas a favor del Banco de Alimentos, canciones de apoyo ("Resistiré" o "Los abrazos prohibidos, junto a Vetusta Morla) e incluso componiendo un tema benéfico, 'Aves enjauladas', para ayudar a las familias en riesgos de exclusión social. ¿Te lo pedía el cuerpo, no podías dedicarte solo a ti misma?

Yo tengo un fallo con eso: me miro poco, aunque cada vez me intento cuidar más... Pero me cuesta decir que no, y más cuando son cosas solidarias. Lo que has mencionado es sólo la parte visible, pero me he tirado horas haciendo vídeos para la gente que nos pedía ayuda porque era el cumpleaños de su hijo y estaba triste, en apoyo a algunas asociaciones... no sé la cantidad de vídeos que ha grabado, te lo aseguro. Pero me sentía con la energía y ojalá que todo se arreglara con unos segundos de dedicación y pudiéramos llegar a todo el mundo que nos pide cosas. Al menos, lo intento.

Decías que hay que estar bien con una misma para poder dar, ¿cómo lo haces tú?

Contradiciéndome todo el rato (risas). Ahora ya me atrevo a decirle a mi equipo que me bloqueen un día a la semana o dos si veo que estoy muy cansada mentalmente. Aunque, si sale algo, sigo diciendo que sí (risas), pero me voy pidiendo pequeñas licencias. Antes yo tampoco me mimaba... no me daba masajes ni me dedicaba tiempo a mí misma y ahora sí, porque me sienta taaaan bien que me hagan las uñas, que me toquen la carita. ¡No pasa nada! Y me lo tengo que permitir... Pero aún así, deberían ser más.

¿Y qué es lo que más echado de menos?

Estoy deseando ver a mi gente, a los que quiero con locura, tengo unas ganas de ver a mi familia... y luego echo mucho de menos a mi equipo... estoy como loca por irme de gira, de volver a la carretera. Además yo ya venía de un parón, porque la última gira terminó en octubre de 2019 y tenía toda la ilusión de volver a dar conciertos este verano.

¿En estos 7 años de carrera, qué ha sido lo mejor y lo peor?

Casi todo ha sido lo mejor: todo lo que tenga que ver con los directos, lo que yo he sentido delante de la gente, poca o mucha, es mágico. Me ha gustado todo, todo. ¿La parte negativa? El precio a pagar es la exposición. El hecho de que todo el mundo, haga lo que haga, vista como vista, diga lo que diga, opine sobre mí, me critique de forma destructiva. Eso lo llevo peor porque no lo comprendo. Si yo estoy haciendo algo porque me sale de dentro, ¿por qué me lo tienes que criticar? No me escuches... Entiendo que me convertido en un personaje público. Yo quería cantar, pero no quería ser famosa. Recuerdo a mi abuela, cuando la felicitaban porque su nieta era muy conocida y ella ya me decía: "Está bien que seas feliz porque haces lo que te gusta, pero quien quiere ser feliz, no desea la fama". Yo no entendía muy bien entonces, pero ahora ya sí. Pero no lo cambio por nada. Por nada.

Aseguras que tienes 'una cabecita enemiga' y que eres muy obsesiva... De todas las causas que te ocupan (feminismo, maltrato, ecología), ¿cuál es la más te toca?

Todos esos temas me preocupan bastante, sí, y tienen que ver con lo mismo,:con la superioridad de algunos. No soporto que alguien se piense más que los demás, por lo que sea, raza, género, situación económica... Eso es lo que lo resume todo: cuando un ser vivo piensa que puede machacar al otro porque sí, me saca de quicio, no lo comprendo. Y cuando digo que tengo 'cabeza enemiga' lo hago sin vergüenza ninguna. Tengo muchas obsesiones y pensamientos tipo depresivos que no me hacen bien... vivo con altos niveles de neuroticismo. Pues eso, soy hipersensible, pero es que si no fuera así no podría hacer canciones y eso me hace sufrir mucho, pero también disfruto mucho de las cosas. 

¿La mirada, en estos tiempos de mascarillas, es más importante que nunca?

Bueno, ahora tenemos que aprender a decirnos muchas cosas con los ojos y abrazarnos con la mirada. La gente que abraza más y dice menos, ahora tendrá que decir más 'te quieros'.

¿Cómo te vas a reinventar, tú que eres muy de conciertos?

No tengo ni idea. Con la potencia a nivel musical del disco que viene y lo que habíamos preparado, lo que queremos es salir a la carretera y llevarnos con nosotros a muchos técnicos. No tiene pinta de que este año podamos hacerlo, pero vamos a ver qué va pasando e iremos adaptándonos al medio, como siempre ha hecho el ser humano.

¿El disco ya está acabado?

Está al 90%, queda muy poquito ya. Hay alguna canción que tengo que terminar y luego, de producción, falta poquita cosa... Definir un tema de colaboración, que me hace mucha ilusión, pero hasta que no esté confirmadísima, no te lo puedo descubrir. Va a ser un disco muy energético y muy variado, pero hay un hilo conductor que es el autocuidado: he aprendido que si uno no se cuida a sí mismo, no puede cuidar a los demás. Si todos lo hiciésemos, el mundo funcionaría mejor.