Premios Goya 2016: 'Truman' deja a los Goya sin novia

'Truman' fue escogida la mejor película del año en unos Goya muy repartidos y en los que brillaron los nombres noveles. La favorita 'La novia' se tuvo que conformar con dos estatuillas. 

Clara Hernández | Woman.es

'Truman', la película de Cesc Gay que habla de la muerte desde la vida; un relato de amistad, diálogos brillantes y donde las interpretaciones de Ricardo Darín y Javier Cámara dan peso a cada fotograma, fue el largometraje que se alzó finalmente como triunfador en unos premios Goya muy repartidos.

Cesc Gay, Marta Esteban, Tomas Aragay y Ricardo Darín, de 'Truman', posan con los Goya. | GTRES

El filme, el más taquillero de las escasamente taquilleras candidatas a mejor filme de este año, se llevó, además del galardón a mejor película, el de mejor dirección, mejor actor protagonista (Darín) y mejor actor de reparto (Cámara).

En el otro lado, 'La novia', la película que, con doce nominaciones, partía como favorita y que prometía dar a la gala un sabor más femenino con la dirección de la casi novel Paula Ortiz y la interpretación de Inma Cuesta. Sin embargo, el filme lorquiano, una catarsis estética en la que 'Bodas de sangre' se traslada con valentía a la aridez de la Capadoccia, apenas obtuvo dos premios técnicos: fotografía y actor de reparto.

Los pronósticos para la película de Ortiz ya comenzaron a torcerse cuando el Goya a mejor actriz protagonista fue a parar a manos de la jovencísima Natalia de Molina quien en su discurso resaltó: "este año hemos ganado todas con los personajes que hemos hecho. El cine también gana cuando se le da más espacio a las mujeres, que somos muchas". La actriz se alzó con el galardón gracias a su conmovedora interpretación de madre soltera desahuciada en ‘Techo y comida’, y no a las de Inma Cuesta, como adelantaban las quinielas.

Natalia de Molina recoge, emocionada, su premio. | GTRES

En cuanto a los premios técnicos, destacó la película de Isabel Coixet, 'Nadie quiere la noche', con cuatro.

El humor y las habituales pullas políticas estuvieron presentes en una gala presentada por un Dani Rovira a veces punzante, contradiciendo los pronósticos de Isabel Coixet, quien negaba esta capacidad al actor de 'Ocho apellidos catalanes'.

Sin embargo, fue la emotividad la que protagonizó los momentos más bellos de la gala. Entre ellos, las palabras de Miguel Herrán, ganador del premio a actor revelación por su papel de chaval de extrarradio en el filme 'A cambio de nada' y al que el director del filme, Daniel Guzmán, encontró casi “en la calle”. "Me has dado una vida, Daniel", le dijo a Guzmán, al que agradeció el haberle proporcionado nuevos horizontes y ganas de estudiar y trabajar.

También el propio cineasta y conocido actor de la serie 'Aquí no hay quien viva', para quien 'A cambio de nada' es su primer largometraje y el trabajo de diez largos años, conmovió al auditorio al dedicar el proyecto a su abuela, a quien sacó de su pueblo en Candelera (Ávila) para participar en el filme. 'No sabéis qué es esto para mí", explicó muy emocionado mirando a Antonia Guzmán, su abuela, la nominada más longeva de la historia de los Goya.

Daniel Guzmán, emocionado al recoger su Goya. | GTRES

En cuanto a Pablo Alborán, el más ovacionado en la alfombra roja, consiguió emocionar a las decenas de fans que le esperaban a la salida del hotel Auditorium de Madrid con su estatuilla a mejor canción por 'Palmeras en la nieve'.

En la gala estuvieron presentes políticos como Albert Rivera, Manuela Carmena, Cristina Cifuentes y Pablo Iglesias, quien acudió con esmoquín, al contrario que Pedro Sánche que prescindió incluso de corbata.

Pablo Alborán y Lucas Vidal recogen el Goya por la BSO de 'Palmeras en la nieve'. | GTRES