Kendall Jenner y Kim Kardashian en los Premios Emmy. | Danny Moloshok / GTRES

La gala de los Emmy que se rió (un poco) de las Kardashian y premió a nuestras favoritas

Más allá de 'Juego de tronos'.

Clara Hernández | Woman.es

La gala de los Premios Emmy 2019 se resolvió en la madrugada de este lunes con una alfombra bella y atrevida, y sin demasiadas sorpresas: 'Juego de tronos', que ya partía como favorita con 32 nominaciones, se coronó como la mayor galardonada de la gala, aunque con un número lejos del apoteosis (12 premios). De esa manera, los Emmy se despedían con cariño, pero con cierto comedimiento, de la que se ha convertido en uno de los grandes fenómenos audiovisuales de las últimas décadas y la serie más nominada de su historia.

Sophie Turner, Isaac Hempstead Wright, Kit Harington y Maisie Williams en el rodaje de 'Juego de Tronos'.  | IMDb

Junto a ella, dos fueron las series que brillaron con más fuerza y que, según el palmarés, no te puedes perder si aún no las has visto. 

Hablamos, en primer lugar, de 'Fleabag', la serie que consiguió seis de sus 11 nominaciones, entre ellas la de mejor comedia, y que se ha convertido en una de nuestras últimas obsesiones.  No pudimos aplaudir más cuando, finalmente, Phoebe Waller-Bridge (protagonista, guionista, directora de la ficción y una de las razones por la que esta serie nos mantiene enganchadas a la pantalla con tanta eficacia) obtuvo el Emmy a mejor actriz principal de comedia. El humor, su reverso tenebroso, las actrices secundarias y su fondo sobre la pérdida y la madurez son otras razones para no perderse esta pequeña obra maestra que puedes encontrar en Amazon Prime Video. 

D.R.

La otra ficción que los Emmy han distinguido ha sido 'Chernobil' (HBO), que ha logrado el Emmy a mejor miniserie, así como mejor dirección, guion, actriz de reparto, mejor actor y mejor actor de reparto de una miniserie. La crudeza y aparente frialdad documental con los que esta producción relata el accidente nuclear de Chernóbil, ocurrido en 1986, y sus consecuencias, han provocado tantas pasiones (entre público y crítica) como escalofríos. 

En cuanto a los outfits, la noche deslumbró con paillettes que  asaltaron vestidos y las mangas más fantasiosas de los trajes masculinos.

Pero hubo más. Por ejemplo, discursos emotivos como el de Michele Williams, que nos recordó que a la igualdad salarial en Hollywood aún le queda por recorrer cuando agradeció a Fox 21 Studios que le hubiera pagado "equitativamente". También hablo de la discriminación por cuestión de color ("una mujer, especialmente una mujer de color, gana 52 centavos en comparación con el dólar que se lleva su compañero hombre blanco"). 

Patricia Arquette (galardón a mejor actriz secundaria en miniserie por 'The Act') protagonizó otro de los momentos de la noche al dedicar su discurso de agradecimiento a las personas transgénero. "La gente trans todavía sufre persecución", aseguró, recordando a su hermana transexual Alexis, que falleció en 2016. 

Jordan Strauss / GTRES

Y, además, hubo risas. Y, algunas de ellas, las que sorprendieron al clan Kardashian, involuntarias e inesperadas. Se produjeron cuando Kim Kardashian y Kendall Jenner se subieron al escenario para presentar los premios a mejor reality. 

"Nuestra familia sabe de primera mano cómo la televisión de verdad proviene de personas reales que simplemente son ellas mismas", comenzó Kim, antes de que Kendall subrayara que su tele se hacía "sin filtros" y sin guiones. 

El caso es que, no se sabe muy bien en qué momento exacto, pero las frases de las hermanas concluyeron entre las risas del público. Tanto Kim como Kendall aguantaron el tipo con su habitual estilo. 

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