woman | El lujo de ser mujer

Amaia interpreta una canción al piano en una de las últimas galas de 'Operación Triunfo' 2017. | RTVE

¿Son 'OT' y Eurovisión perjudiciales para Amaia?

¡Se abre el debate! Expertos y público están divididos. Estas son sus razones. 

Clara Hernández | Woman.es

La trascendencia de la actual edición de 'Operación Triunfo' no solo se mide en términos de cuotas de pantalla (su semifinal registró un brillante 21,7%). En los últimos tiempos, el 'talent show' se ha colado en discursos políticos ("OT' es mucho más importante que el telediario", ha afirmado Pablo Iglesias), se ha erigido en ejemplo de libertad millennial, en centro de discusiones...

En el centro del debate, un nombre: Amaia Romero, la concursante que ha logrado poner de acuerdo a gran parte del público y de la crítica más exigente con sus suaves fraseos, esos que suenan, quizá, más libres que en otros concursantes cuando la cantante los retiene un minuto más de lo esperado en la garganta, como si la melodía no los pudiera doblegar.

Sin embargo, ¿es positivo para una cantante como ella estar midiendo su talento en un talent show televisivo? Es más, ¿es perjudicial que represente  a España en Eurovisión

El debate, que ha generado todo tipo de opiniones en la redacción de Woman, está inspirado en una columna de opinión que ha publicado el periodista musical Fernando Navarro en 'El País' titulada 'Amaia, fuera de 'Operación Triunfo'', en la cual pone en entredicho la conveniencia de que la cantante desarrolle su talento en un negocio que, a la larga, querrá "exprimirla y hacer de ella un producto". 

"Lo mejor que le puede pasar a esa chica de sonrisa inocente y voz con duende es salir de 'Operación Triunfo' (...). Lo mejor sería que rompiese con el molde y con esa mirada teledirigida del programa y se convirtiese en la artista que se intuye que lleva dentro (...)", sostiene el artículo.

Amaia, en una de sus actuaciones para 'Operación Triunfo'. | RTVE

Tampoco Eurovisión parece la mejor opción para un "talento natural". Fernando, ahora al teléfono, considera que el festival, cuyo "sentido era dar a conocer las músicas de la Unión Europea", se ha desvirtuado  para convertirse en un "espectáculo televisivo donde priman los códigos de la televisión, de las modas y del espectáculo".

Hemos preguntado a otros expertos sobre la conveniencia o no de que artistas como Amaia hagan carrera en 'OT' o, más allá, en Eurovisión. ¡Y hay de todo! Esto nos han dicho: 

A FAVOR:

Alfredo Murillo (Founding Editor de Buzzfeed España): "Un gran escaparate"

Amaia ha demostrado ser una artista completísima, no solo en lo musical sino en eso que es un poco más complicado que es conectar con la audiencia y que te quieran. La opción de ir a Eurovisión o no, no es más que un paso en su carrera que no tiene por qué suponer nada negativo. Se trata del mayor escaparate para cualquier artista que está empezando. Además, alguien con el talento de Amaia es el tipo de artista que se puede permitir pasar por Eurovisión y salir airosa, sea cual sea su puntuación o su posición final". 

Paula Hergar (redactora de Televisión en LOS40.com): "Nunca resta"

'Operación Triunfo' es un gran escaparate para cualquier artista y nunca resta. Es una escuela que, además, te da a conocer al público, ¿hay algo mejor que eso? Después, Amaia decidirá hacia dónde quiere encaminar su carrera y su estilo pero teniendo una base sólida y variada que le ha dado el programa. Lo mismo ocurre con Eurovisión, que logra dar repercusión a los participantes pero en ninguna ocasión es dañina para la carrera de un cantante. Lo podemos ver con Manel Navarro, que quedó último y aún así tiene oportunidades para seguir con su profesión. Por lo tanto, 'OT' y 'Eurovisión' puede ser una experiencia más para un artista, un aprendizaje sano que lejos de ser negativo, les da más herramientas para la carrera que después pueden encaminar como prefieran".

Darío Prieto (crítico musical de 'El Mundo'): "Nunca pierdas la oportunidad"

"El hecho de pensar que un músico es peor por estar en un concurso televisivo que aquel que sigue una carrera en locales y salas de conciertos es algo viejuno, igual que los límites entre lo que es ser auténtico y menos auténtico, o más digno o más indigno. En cuanto a Eurovisión, por él han pasado algunos de los mejores compositores del siglo XX, como Serge Gainsbourg. Para algunos artistas Eurovisión supuso algo muy positivo (a Abba lo convirtió en uno de los grupos más importantes del mundo). Es un escaparate estupendo, pese a que obliga a ceñirse a sus normas y guiones. "Nunca pierdas la oportunidad de salir en la televisión", decía el ensayista Gore Vidal. Y a Serge Gainsbourg, que lo aplicó, le fue muy bien". 

El grupo ABBA tras ganar el Festival de Eurovisión. | Frank Barratt / GETTY

Raúl Guillén (confundador de Jenesaispop): "La lacra sería no ser ella misma"

"Asumir que Amaia no va a ser la artista que quiera ser porque haya elegido participar en 'Operación Triunfo' me parece paternalista, algo inherente a casi toda la crítica musical. El talento, personalidad y educación musical que ya ha demostrado en el programa son tan suyos como los rizos y los giros fueron siempre de Bisbal, la pose y el campechanismo de David Bustamante, la inseguridad y la excesiva humildad de Rosa López, y eso no lo va a vampirizar ni domar ningún programa ni ninguna gran compañía discográfica. O, al menos, no durante toda su carrera -ni Dylan presume de todos y absolutamente cada uno de sus discos-. Los casos de Vega, Pablo López o Virginia Maestro -que, recordemos, fue ganadora en su edición- y ahora hacen las canciones que quieren hacer y tienen un público fiel son, por otra parte, perfectos ejemplos. Igualmente, no sería una lacra ir a Eurovisión, sino no ser ella misma, y el caso de Salvador Sobral puede servir como inspiración y muestra de que solo triunfan la pirotecnia, la purpurina y el efectismo. Y, sin remontarme a ABBA o France Gal, ganar Eurovisión tampoco ha hecho ningún mal ni a Sobral, ni a Loreen, ni a Måns Zelmerlöw, todo lo contrario."

NO LO TIENEN TAN CLARO...

Franchejo Blázquez, representante de artistas en Must! Producciones: "Depende..."

"Amaia tiene una combinación muy especial que hemos podido descubrir día a día: un perfil artístico muy interesante y un carisma que traspasa la pantalla. Quizás no sea el producto más comercial -creo que, en eso, Aitana y Ana Guerra le llevan ventaja- pero desde luego estamos frente a una artista de largo recorrido si saben cuidarla y si ella sabe imponer los criterios musicales que nos ha demostrado tener. ¿Sería un error que fuese a Eurovisión? Esta respuesta no depende solo del talento de Amaia. Su talento es evidente e innegable. Pero las actuaciones de Eurovisión desafortunadamente no dependen solo del talento de sus artistas. Son fruto de numerosas decisiones artísticas y técnicas sobre aspectos como realización, iluminación, vestuario o interpretación, y que se inician con la siempre temida elección de canción... (...) Lo más importante es que la cuiden y sepan darle seguridad".

Los registros de Amaia Romero en 'OT'. | Jose Irun

Darío Manrique (crítico musical en El País y la revista Retina): "¿Tiene utilidad?"

 "No puedo opinar en detalle sobre si Amaia debería ir a Eurovisión o no. Sí creo que, salvo que se me esté olvidando de alguien, a ninguno de los representantes españoles de los últimos 10 o 15 años les ha servido de mucho ir a Eurovisión. No les ha hecho bien a sus carreras, es mi impresión (y en algún caso les ha perjudicado, mira la mala imagen que dieron a El Sueño de Morfeo o Manel Navarro)". 

El Sueño de Morfeo, en Eurovisión. | RTVE

Israel Álvarez (responsable televisión de 20minutos): ¿Llenar estadios o corazones?

El periodista y bloguero nos remite a una de sus columnas que concluye con un consejo "modesto": "Sigue así. Haz en la vida lo que quieras hacer. Rosa López o Virgina Maestro fueron un fenómeno y ya no. Ellas dejaron 'OT' y cantaron lo que quisieron cantar. No dejaron que el éxito las llevara al lado oscuro. No llenan estadios, pero llenan corazones".

Y tú, ¿qué opinas?

La autora de 'El último regalo de Paulina Hoffmann', Carmen Romero Dorr. | Nines Mínguez

Carmen Romero Dorr: "Un libro te puede salvar la vida"

Hablamos con la autora de 'El último regalo de Paulina Hoffmann', un libro que se remonta a un pasado de mujeres fuertes y heroicas, pero que también nos pone frente al espejo. Y esto es lo que ve.

Clara Hernández | Woman.es

Para hablar de su primera novela, 'El último regalo de Paulina Hoffman', Carmen Romero Dorr (Madrid, 1981) alterna el sentimiento (comenzó a escribir el día que murió su abuela, aquella mujer que, de adolescente, había sobrevivido a bombardeos en un sótano en Berlín) con el discurso riguroso de quien está acostumbrada a calibrar estructuras narrativas, diseccionar despropósitos semánticos y extirpar pasajes improductivos (su otra profesión es la de editora).

Entre medias, un deseo y una reivindicación: el de dar visibilidad a historias femeninas poderosas, algunas de ellas heroicas, que no han tenido un hueco en los libros de Historia (y que en su novela, se entremezclan con otras que se desarrollan en el tiempo actual proporcionándonos un espejo de nuestra realidad y nuestros males y bienes modernos).

La portada de 'El último regalo de Paulina Hoffmann'. | Planeta

Las protagonistas son Paulina y Alicia, abuela y nieta, con sus pasiones, sus contradicciones y su fortaleza. ¿Más datos? Atrapa.

Hablamos con su autora, Carmen Romero Dorr, sobre corazón, tripas, feminismo, Literatura, drama, luces y sombras.

Para presentar 'El último regalo de Paulina Hoffman', tu editorial eligió esta frase: "Un grito y un susurro". ¿Acertó?

Es una frase de mi editora y me parece genial. Mi intención era hacer un reflejo de unas décadas cruciales de la historia de Europa y de España (la novela viaja a finales de los años 30 y recorre los 40 y 50 para luego saltar a la década actual). No quería contar solo una gran historia, sino las historias pequeñas de unas mujeres que tuvieron que luchar en un tiempo muy difícil y seguir con su vida. En ese sentido, el grito y el susurro son dos metáforas que lo reflejan muy bien.

En la novela hay drama, pero también bálsamo.

Es intencionado. Hay episodios especialmente duros durante la II Guerra Mundial pero no quería que fuera una novela triste. El mensaje es un canto de amor a la vida y para conseguir esto tenía que entrelazar lo dramático y lo tierno, ir reflejando las luces y las sombras.

La bisabuela, la abuela y el tío abuelo de Carmen Romero Dorr en Berlín, en 1940 (izda.). A la derecha, un retrato de su abuela, la mujer que inspiró el libro.  | Editoria Planeta

Y entre luces y sombras, ¿qué lectura prevalece?

Si hay que definir a Paulina Hoffman con una palabra es superviviente: a lo largo del tiempo va perdiendo todo lo que tiene, se va derrumbando todo lo que hay a su alrededor, pero consigue mantenerse en pie y mantener  una fuerza que le da, primero, el amor que ha recibido de sus padres y luego el amor hacia sus propios hijos. Existe esa lectura de que si hay amor, tenemos la fuerza suficiente para ir superando situaciones duras.

Curiosamente, es de ella de donde salen las frase más optimistas mientras su nieta, Alicia, que vive en la época actual una vida acomodada, profiere las más demoledoras ("La vida no es más que un juego absurdo que siempre termina igual: con un montón de huesos en el fondo de una tumba"). ¿Es un reflejo del mal contemporáneo, esa constante  insatisfacción?

La abuela de Carmen Romero Dorr en la España de la posguerra, en Málaga, uno de los escenarios en los que se desarrolla la novela.  | Planeta

Es verdad que la generación de Paulina (los niños de los años 30) vivieron cosas más duras que las que vivimos nosotras. Si tu problema es que tienes que dar de comer a tus hijos, otros problemas pasan a segundo plano. En cualquier caso, la idea era plantear un contraste entre los dos personajes y la enseñanza que Paulina quiere transmitir a su nieta: "Sigue luchando, levanta la cabeza, el mundo no se acaba y la fuerza la tienes dentro".

Cuando se lee, se diría que hay mucho de ti en la novela. ¿Qué hay de autobiográfico?

La novela es ficción y realidad. Lo que es real es el punto de partida del libro: mi abuela nació en el Berlín nazi y llegó a Madrid en la España de la posguerra. También es real el álbum de fotos que ella tenía de su infancia y adolescencia y que, como Paulina con su nieta, me enseñó hasta que yo tuve edad para entender lo que significaban algunas de las imágenes. A raíz de su muerte (en la novela, Paulina también acaba de morir), y viendo sus fotos, pensé que ahí había una novela. A partir de ahí, es ficción.

La bisabuela y la abuela de la novelista, en Madrid.  | Planeta

¿Se siente pudor al exhibir en una novela una parte de la vida de uno mismo?

Para que una historia funcione, tiene que tener verdad y para eso tienes que vencer la vergüenza.  

La novela también habla de contradicciones y sentimiento de culpabilidad. ¿Hoy en día es imposible ser mujer y no sentirlas?

En general es imposible estar vivo sin sufrirlas y las mujeres tenemos, además, un sentimiento de culpabilidad muy femenino tanto por lo que hacemos como por lo que dejamos de hacer. Somos muy de castigarnos. Todavía vivimos en una sociedad donde tenemos que ser perfectas: buenísimas profesionales, madres de diez que están todos los días en la puerta del colegio, hay que estar impecable… Esa perfección es imposible de cumplir. Si nos liberamos de ese sentimiento de que tenemos que ser perfectas en todo, dejaremos de culpabilizarnos.

'El último regalo de Paulina Hoffmann' es una novela de mujeres. ¿Puede ser esto un obstáculo para que llegue al público masculino?

No tiene por qué, eso significaría que a los hombres no les interesan las historias de las mujeres. Esta novela es 'literatura femenina' y estoy encantada de que se me etiquete como tal, no creo que sea una etiqueta peyorativa o reductora. Para mí, una novela femenina es donde los protagonistas son mujeres de carne y hueso, y no estereotipos. Durante muchos años ha habido novelistas que han escrito novelas en las que las mujeres eran secundarias o estereotipos (la madre, la amante…). Para mí el máximo de la literatura femenina es 'Madame Bovary'  y está escrita por un hombre.

Trabajas como editora. ¿Cómo se vive ahora desde el otro lado?

Es esquizofrénico porque ves desde otra perspectiva cosas que has vivido un montón de veces. Muchos de los que trabajamos en el mundo de los libros tenemos la idea de escribir un día pero yo no había encontrado la idea. La idea me encontró a mí. Al ponerte frente al papel, todo lo que sabes como editora se te olvida. Eso sí, te vale para después.

¿Por ejemplo?

Te ayuda a saber si la estructura está bien o está mal, si te ha quedado superlargo o hay que dar más espacio a una parte del libro. Sabes que una historia funciona mejor si la sorpresa está repartida por todo el libro, no puedes reservar todo para el final. Yo escribí la novela y luego la dejé reposar un tiempo. Cuando te distancias, puedes hacer este ejercicio.

La novela engancha,  es muy ágil, ¿otro truco de editora?

Eso es porque a mí me gustan ese tipo de libros. Tengo un gusto muy variado, a veces leo cosas más literarias, pero me gustan las historias que enganchan y en las que te metes de cabeza y te olvidas del mundo que te rodea. 

¿Cuáles son tus títulos favoritos?

Dentro del libro hay un homenaje a los libros, porque creo de verdad, como le ocurre a Paulina, que en un libro te puede salvar la vida: el libro adecuado en el momento adecuado te puede abrir los ojos. A lo largo de la trama aparece John Irving, uno de mis autores favoritos. Luego está Alejandro Dumas, Borís Pasternak y su 'Doctor Zhivago', las novelas de Agatha Christie… no tienen nada que ver con el libro que he escrito pero todos están dentro de mi cabeza.

Dices que un libro puede salvarte la vida. ¿Lo dices por experiencia propia?

Absolutamente. Un verano leí 'Cien años de soledad'. Yo tenía unos 16 años y eran esos veraneos que aún los tienes que pasar con tus padres pero tú ya quieres ser independiente y solo pensaba en  volver a Madrid con mis amigos. Ese libro me quitó ese negativismo adolescente y en lugar de querer irme de ahí como fuera, me permitió disfrutar y querer quedarme allí leyendo ese libro.

¿Qué planes tienes para el futuro?

Me encantaría escribir otro libro pero no he encontrado la historia, o la historia no me ha encontrado a mí. Este ha salido de muy dentro. 

'El último regalo de Paulina Hoffman' está publicado por la Editoria Planeta. 

D.R.

Planes para comer, meditar y amar

Porque desconectar es un derecho.

Fátima García | Woman.es

La cuenta atrás ha comenzado. Final de la semana, final de mes. Sí, ya ha pasado enero, con sus cuestas y ropa ajustada. Pero, qué narices, aunque tus bolsillos estén casi vacíos y no estés cumpliendo en absoluto ese primer y eterno propósito de año nuevo, es la hora (es la hora, es la hora) de jugar. 

Descubre cómo:   

APRENDE A HACER ESAS FOTOS TAN ENVIDIADAS

D.R.

QUÉ: a partir del martes 6 febrero, el primer martes de cada mes podrás asistir a talleres con un enfoque gastro. En el primero de ellos, Laura Ochoa, autora del blog 'Lora de Mode', descubrirá en su taller de 'Food Styling' los secretos que hay detrás de los montajes gastronómicos que triunfan en redes sociales que parecen obras pictóricas. Además, podrás disfrutar de una riquísima merienda.
 
CUÁNDO Y DÓNDE: martes 6 de febrero de 19:00h a 21:00h en Lady Madonna. c/Orellana 6, Madrid
 
PRECIO: 30 euros (imprescindible reserva previa).
 
Reservas e inscripcionesinfo@ladymadonnarestaurante.com
 

MODA A PIE DE CALLE

D.R.

QUÉ: este fin de semana se celebra en Madrid la MBFW y, coincidiendo con ella, se celebra el Concurso de Escaparates de "Madrid es Moda" en el que se exponen diseños de las futuras promesas de la moda española -creaciones de los alumnos del Centro Superior de Diseño de Moda (CSDMM) de la Universidad Politécnica-  y de diseñadores ya consolidados como Moisés Nieto o los diseñadores y profesores del CSDMM Ana Locking, Juan Vidal, ManéMané.

CUÁNDO Y DÓNDE: del 22 de enero hasta el 30 en el Hotel Room Mate Óscar (Madrid).

UN ASIÁTICO EN EL SUR

D.R.

QUÉ: la oferta nipona de la capital de la Costa del Sol aumenta a pasos agigantados y lo hace con calidad. En el nuevo restaurante Ta-kuma podrás encontrar una cocina japonesa de alta calidad, con especial atención a la calidad del producto. Pregunta siempre qué hay fuera de carta ya que es uno de sus puntos fuertes. 

DÓNDE: calle Mundo Nuevo, 4. Málaga.

PRECIO: 45-55 euros.

EL ESTRENO DE LA SEMANA

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QUÉ: la película con opción a Oscar a mejor película, 'Call me by your name', es un relato muy especial. Habla del primer amor en un verano para recordar con maestría. Imprescindible en este rencién estrenado 2018.

CUÁNDO: a partir del viernes 26.  

DESCUBRE LA VIDA 'SLOW'

D.R.

QUÉ: la tienda Slow Life Market, especializada en productos eco-gourmet y artesanales, apuestan por un estilo de vida más pausado. Para contribuir a ello, ponen a disposición de todo aquel que quiera vivir dentro de este modelo clases de Yoga y Meditación que comienzan el próximo 2 de febrero. Aseguran grupos reducidos de un máximo de cinco personas así que no lo dudes y únete a la vida 'slow',

CUÁNDO Y DÓNDE: desde el 2 de febrero en Slow Life Market. Calle de la Ruda, 8. Madrid. 

PRECIO: un día a la semana 40 euros al mes y dos días a la semana 60 euros.

Inscríbete en info@slowlifemarket.com o llama al 910 64 75 76.

D.R.

QUÉ: dado que el tiempo ya empieza a mejorar, es ley de vida, las ganas de pasar ratos al aire libre aumentan. Es por eso por lo que se inaugura una nueva temporada del Autocine Madrid RACE. Y lo ha hecho con estrenos más que interesante como Los archivos del Pentágono (hasta el 25 de enero), El corredor del laberinto: Cura Mortal (del 26 de enero al 1 de febrero), El cuaderno de Sara (del 2 al 8 de febrero) o Cincuenta sombras liberadas (del 9 al 15 de febrero). Déjate seducir por un auténtico autocine

DÓNDE: Calle Isla de Java, 2. Madrid.

Las mujeres protagonistas de la exitosa 'Big little lies'. | IMDB

Hay una razón más para ver 'Big little lies' (y tiene que ver con Meryl Streep)

Si es que necesitabas más pretextos para ver una de las series del año.

Clara Hernández | Woman.es

Ya te lo hemos dicho en otras ocasiones: 'Big little lies' es una de esas series que tienes que ver, sí o sí.

La ficción de HBO se ha pasado los últimos meses recogiendo galardones: desde el premio televisivo más importante de los Globos de Oro, al Emmy a una de sus actrices protagonistas, Nicole Kidman, que competían en la misma categoría con su compañera de reparto Reese Whiterspoon. También el maquillaje, sus actores de reparto (Alexander Skarsgârd o Laura Dern), la dirección de casting, el vestuario, la dirección o la música han recibido distintos reconocimientos. 

Una imagen de la serie más nominada a los Globos de Oro 2018, 'Big little lies'.  | HBO

Por si esto fuera poco,  (al margen de sus personajes femeninos brillantes y sus tramas, que tocan problemas comunes que afectan a muchas mujeres), hay ahora una razón más para bucear en la serie. 

Se trata de Meryl Streep, que se une al elenco de la serie y estará en la segunda temporada. Al parecer, según recogen algunos medios, Nicole Kidman y Reese Whiterpoon la "han convencido". La noticia la ha dado HBO, a través de un tuit en el que da la bienvenida a una de las actrices más reconocidas del planeta. 

 

Meryl encarnará a Mary Louise Wright, la madre de Perry (Alexander Skarsgârd) y cuñada del papel que interpreta Nicole Kidman. Mary aparecerá en la pantalla con la excusa de estar preocupada por sus nietos y con el fin de encontrar respuestas a lo que le ha sucedido a su hijo.

Esta segunda temporada se estrenará en 2019, contará con 7 episodios y estará dirigida por Andrea Arnold. David  E. Kelley, responsable de escribir la primera temporada, también se encargará de los nuevos episodios que siguen inspirándose en la novela del mismo nombre ('Big little lies') de Liane Moriarty.

¡Y ya estamos deseando verla!