El actor Pablo Rivero da vida a Toni Alcántara en 'Cuéntame', la serie más longeva de la televisión española. | Romero de Luque

Pablo Rivero: "Me obsesionan las historias de asesinos"

El actor de 'Cuéntame' se reafirma como escritor con su tercer y escalofriante thriller, 'Las niñas que soñaban con ser vistas' (Suma de Letras), mientras graba el nuevo concurso culinario de Prime Video. 

Ester Aguado

Su vida siempre ha sido un no parar... Pablo ha sido de los que hacen encaje de bolillos para grabar una serie (y crecer con su personaje, el Toni Alcántara de "Cuéntame cómo pasó"), brillar en una sala de teatro por la noche (con 'El sirviente', junto a Eusebio Poncela) y corregir su nuevo libro... en el coche, camino de cualquiera de los destinos anteriores. Hasta 2022 no se subirá al escenario, pero ha estado grabando el nuevo 'reality' de cocina de Amazon Prime Video, 'Celebrity Bake Off España'. Y disfrutaremos con él, seguro: le apasiona lo oscuro... pero él es todo luz.

'Las niñas que soñaban con ser vistas' es una novela muy oscura. ¿Tú tienes también ese lado o es que te gusta imaginarlo?

La ficción que yo veo (como 'Detrás de tus ojos', Netflix), los libros que leo ('A sangre fría', de Capote) y las historias que me impactan (como los true crime) y que me mueven, para bien o para mal, suelen ser de este corte. En ellas, aparte de la crudeza y de lo terrible, siempre subyace la idea de conocer algo mejor la naturaleza del ser humano. Y me hago preguntas como de dónde surge la maldad y ese tipo de actos y costumbres están presentes en mis libros. En este último ahondo sobre la perversión. En las anteriores, son los acontecimientos los que llevan a una persona al límite a hacer algo terrible. Y todo eso nace de mi amor por el género.

¿Y no te has puesto el listón muy alto?

Sí, me piqué conmigo mismo, quería ir más allá, por eso desarrollé el drama personal que esconden mis personajes, más allá del fondo tan turbio que acoge la historia. Es un thriller que no te da respiro, en el que todo es un rompecabezas para llegar a un final muy apoteósico. Es muy bestia y salvaje.

¿Y a tí qué te perturba más una desaparición o un canibalismo?

A mí me impacta todo, yo lo sufro muchísimo... de hecho, cuando me obsesiono con algo, es porque me toca de lleno y creo que es la clave para poder escribir sobre algo: que la historia te conmueva, para poder transmitirlo y llegar al lector. El canibalismo, como el vampirismo, me parece turbio pero magnético. Y no es gratuito que aparezca en la novela: cuando investigué sobre crímenes terribles reales, en muchos de ellos había existido rituales de canibalismo o mordeduras humanas. El morbo y el punto voyeur está presente en todas mis novelas: en 'Las niñas que soñaban con ser vistas' hay mucha snuff movie, mucha gente que paga para ver vídeos… Sí, me gusta lo que me repele.

Puede que ésta sea la historia más cinematográfica que hayas escrito: ¿no te has planteado hacer un guión?

Yo creo que los tres libros lo son, aunque éste fluye más como una película: la estructura, la ambientación y, hacia la mitad, escalonadas van apareciendo bomba tras bomba. A mí me encantaría, pero es que siempre estoy muy liado (risas): ahora empiezo teatro, la serie, el nuevo concurso culinario de Amazon Prime Video (Celebrity Bake Off), la paternidad... Cualquiera que quiera los derechos, encantadísimo de venderlos. Pero ese camino tan largo y tedioso y agotador lo que supone poner en marcha una película no es para mí. Me va más el poner en marcha otra idea de las muchas que tengo siempre en la recámara y crear de cero. Además, seguro que no me la dejaban dirigir a mí (risas). Pero en algún momento, se dará, seguro.

'No volveré a tener miedo' (2017) y 'Penitencia (2020) son las anteriores novelas del actor madrileño. | Romero de Luque

Has puesto de protagonista a un antihéroe, Pablo, que es cobarde, débil, atormentado... pero que conecta bien con el lector, porque podría ser cualquiera de nosotros. ¿Ha sido algo meditado?

Nooo. Pablo, que me representa muy bien (aunque tiene un drama familiar que ni lo huelo), es empático y sensible. Lo primero que escribí es el mail que le manda al final a su mujer, Lisi. Y tiene mucho que ver con lo que me iba pasando a mí cuando yo investigaba: las niñas desaparecidas se convierten en un datos más y te olvidas de que son personas, vidas inocentes y frágiles. Y él se rebela desde el inicio ante eso, la insensibilidad de ver esta historia en el telediario y que sigas tu vida.

Tu libro trata también sobre el peligro de las redes, ¿cómo te llevas con ellas?

Estoy obsesionado con la repercusión y con quién te ve y cómo la gente joven lo tiene tan introducido. Y cuando tienes 14 años, como la protagonista, la niña que desaparece en el libro, tú no tienes la maldad o la perspicacia para saber las intenciones de quien te está viendo. Tienes followers pero no sabes a qué precio. En el libro hay mucho de niñas que quieren anunciar marcas para tener seguidores y no se dan cuenta de que ellas al final son el producto anunciado. Sobreexponerme me perturba mucho, aunque las exploto como herramienta y conexión con mis lectores.

¿Podrías elegir entre tus tres obras?

Cada una es distinta... y estoy contento con mi evolución. A mí me gusta mucho la primera, 'No volveré a tener miedo', porque es el debut, la veo 'indie', arriesgada y sus personajes me duelen un poco: están abocados a un final terrible y lo sufro mucho. Los quiero y me apena que les ocurra eso. 'Penitencia' es un bombón... más lejano a mí, más sofisticado y 'cool'. Y a mí me gusta más lo turbio. 'Las niñas que soñaban con ser vistas' es más novelón, todo es a lo grande, un rollo 'El código Da Vinci', salvando las distancias, por aquello de la conspiración, la trama cruzada, muchos personajes, una ciudad con vida propia.

¿Y para cuándo una protagonista femenina? ¿Podrías meterte en la piel de una mujer?

Para la siguiente, seguro. Los dos proyectos que tengo pendientes de escribir lo protagonizan mujeres. Aunque siempre hay personajes potentes femeninos en mis libros... y siempre hay una Laura. Yo le debo mucho a la obra de David Lynch, que ha sido siempre una obsesión, y a sus personajes hipnóticos, que no sabes si son buenos o malos, a los que les pasa de todo. Mis Lauras son mi homenaje a Laura Palmer, un guiño que me gusta hacer.

¿Y la editorial te presiona para vender más a cada novela que escribes?

¡Qué va! Cero presión. Mi editor me da total libertad y, aparte de maravilloso, me conoce muy bien. Desde el primer libro, me ayudó a encontrar mi estilo y a mentalizarme de que este oficio requiere muchas horas y mucho compromiso.

¿Y cómo van de ventas?

La primera novela funcionó mejor de lo que esperaban... nadie compra un libro de un autor por ser televisivo y encima de un género tan alejado a 'Cuéntame' (TVE). Pero tengo muy claro que la literatura no me da de comer, si no que es un placer y una suerte y quiero hacerlo disfrutando siempre; yo, bajo presión, no funciono. 'Penitencia' tuvo peor arranque, porque salió tras la pandemia y todos los lanzamientos previstos para la primavera del 2020 salieron de golpe... pero creo que ya ha recuperado al primero. Lo bueno es que las novelas están vivas y se van retroalimentando: a quien le gusta uno, se compra los otros dos. Lo sé por las redes sociales (@pabloriveroficial), en las que tengo mucho contacto con los lectores. Y el tercero ha tenido el mejor arranque de los tres: en una semana, sacamos la segunda edición.

Su protagonista, Pablo, es un antihéroe sensible, un poco alter ego del actor. | Suma de Letras/Penguin Random House

Y este año ya sí que habrá Feria del Libro...

Sí y podré tener más feeling con los lectores, que me encanta. Voy a ir a Badajoz, Vigo, Málaga, Córdoba, en septiembre en Madrid. Ya hay mucho movimiento. También aprovecho y, cuando voy a hacer algún viaje personal o de trabajo, y organizo alguna firma de libros.

Acabas de terminar la temporada 21 de 'Cuéntame' y ahora...

Pues esperando a ver si me toca. No sé si el guión contará de nuevo el año 2020, donde salgo muy mayor, con pelo cano y barriguita, o si se ha acabado ahí. De los guiones no sabemos nada hasta que llegan a nuestras manos los cinco primeros. Hasta entonces, a esperar como a los Reyes Magos.

También has estado grabando el nuevo concurso culinario de Prime Video...

Estamos en ello aún. Se llama 'Celebrity Bake Off' y consta de 10 episodios. Compito con gente como Chenoa, Andrés Velencoso, James Rhodes, Etsy Quesada (Soy una pringada)...

Cuéntame algo que no se te dé bien, por favor...

No puedo contarte si se me da bien o mal, no me dejan hablar mucho... Pero fue un reto que me propusieron y, como me encanta la repostería, no lo dudé. Aunque yo no sé cocina nada (risas). Así vamos... luchando. Pero a mí se me dan mal muchas cosas, pero soy muy currante y, cuando me pongo... Eso sí, el fútbol se me da fatal (risas).

¿No te da la sensación de que dejas las cosas a medias? Necesitas tiempo para estudiar, grabar, escribir, tu hijo...

No, yo me organizo muy bien y en casa somos un equipo. Nunca cogería algo si no llegara. A la serie voy pocos días en muchos meses, no es una serie diaria y el libro lo escribí en el confinamiento... Lo que más me ocupa es mi hijo, no quiero perderme nada de él, pero va al cole hasta las 5 de la tarde. Los días que no grabo, tengo tiempo para escribir, organizarme... incluso cuando hago teatro (el año que viene hay un proyecto chulo, una historia oscura con tres actores a los que admiro mucho), hay un par de meses liados, pero luego las giras son un día suelto a la semana. Lo de Amazon sí es más concentrado, pero también es muy puntual. Lo puedo hacer todo si optimizas tiempos.

¿Qué te queda por hacer, Pablo? Tienes un hijo, tres libros y en tu casa de la sierra has plantado más de un árbol...

¡Pues las películas de mis novelas!