La poeta gallega Olga Novo, Premio Nacional de Poesía por su poemario Feliz Idade. | Anxo Cabada

Olga Novo: "Mi herencia vital está hecha de tierra y de aperos de labranza"

La gallega Olga Novo no cesa de acumular galardones y alabanzas por su poemario "Feliz Idade" (Kalandraka), entre ellos el Premio Nacional de Poesía 2020. En sus versos resuena lo popular y lo culto, la ternura por el nacimiento de su hija y el dolor por la muerte de su padre, la humildad, la tierra, el amor.

Isabel Loscertales

"Porque no se pasa de lo posible a lo real / sino de lo imposible a lo verdadero / el amor te concibió a ti / como la poesía se allega rumiando a la mente de quien la acepta / libre y radical / a alimentarse de sus adentros".

Estos versos de Olga Novo, como el resto de sus poemas, tienen la habilidad de llegar hondo y emocionar hasta casi la exaltación. Forman parte de su premiado poemario "Feliz Idade" (Kalandraka), escrito en gallego y titulado "Felizidade" en su traducción al español por la editorial Olifante. En ellos se mezcla el amor por el nacimiento de su hija Lúa y el dolor por la pérdida de su padre. Amor y dolor, vida y muerte.

Su libro "Feliz Idade" fue galardonado con el Premio Nacional de Poesía 2020 «por tratarse de un relato vitalista que celebra el amor y la existencia más allá del tiempo. El libro es una criatura viva que relaciona la maternidad y la muerte con una profunda presencia crítica de la memoria histórica». Olga Novo (Vilarmao, Puebla del Brollón, Lugo, 1975) ya había ganado el año anterior el Premio de la Crítica 2019, entre otros. Pero a pesar de que entiende la visibilidad que regalan los galardones, «la poesía poco o nada tiene que ver con los premios literarios», opina. 

“Feliz Idade” ha ganado, entre otros galardones, el Premio Nacional de Poesía 2020, ¿qué significado tiene para un libro escrito en gallego?
Tiene el mismo significado que para cualquier libro escrito en otra lengua del Estado, porque la poesía profunda está más allá del idioma en que se exprese, y desde luego mucho más allá de un sistema literario concreto.

Tiene sentido...

Diría más, la poesía poco o nada tiene que ver con los premios literarios, por lo que conllevan de taxonomía y jerarquización. Dicho esto, un premio como este tiene la función de visibilizar una obra, y en este caso concreto, proyectar una luz social sobre la poesía gallega. Hay lectores/as que descubren así nuestra poesía y eso siempre es positivo.

Portada de Feliz Idade (Kalandraka), de Olga Novo, Premio Nacional de Poesía. | Cortesía Kalandraka

Aunque no tenga que ver con los premios literarios, es significativo que Alba Cid haya ganado el Premio Poesía Joven o Manuel García Torneiro ganara el Nacional en 2012, entre otros ejemplos. ¿Cómo explicarías esta alta calidad de la obra poética gallega?

Creo que la calidad una literatura no se mide por los premios, y en este caso, la literatura gallega no se mide por los premios que se concedan desde el Estado. De hecho, no se mide.

De acuerdo, dejando de lado los premios...

La literatura gallega tiene una larguísima tradición que funde sus raíces en la Edad Media y tras la voz de Rosalía en nuestro "Rexurdimento", nuestra literatura ha tenido grandes voces, profundas, radicales, solitarias, y también marginales en términos de sistema literario por el único hecho de escribir en la lengua materna, la lengua en que hemos aprendido a decir pan, mamá, amor.

Por otra parte, creo que los escritores y escritoras gallegas hemos tenido una gran vocación universalista y no hemos creado desde una posición subsidiaria del sistema literario español, lo cual ha enriquecido muy profundamente nuestras letras. 

Procedes de una familia humilde campesina, ¿cómo eso influye en tu obra?

Influye en mi obra porque influye en mí, y mi poesía soy yo. El origen nos determina a todos y a todas, aunque luego incorporemos identidades, aperturas, horizontes. Mi escritura se enraíza en la voz de los subalternos, campesinos pobres y analfabetos que constituyen mi geneaología hasta donde alcanza la memoria.

En cierto modo mi poesía da paso a los saberes de un mundo invisibilizado, los trae a primer plano, los celebra y canta su dignidad a la par de la mal denominada “alta cultura”. Porque mi herencia vital está hecha de tierra y de aperos de labranza que cuentan una historia frente a los poderes que han contado la Historia. 

Olga Novo leyendo su poemario "Feliz Idade" (Kalandraka). | Cortesía Kalandraka

Tienes poemas como "Anunciación" que conmueven con su ternura, ¿de qué manera ha marcado el nacimiento de tu hija tu poemario?

El nacimiento de mi hija ha marcado mi vida (como le sucede a cualquier madre), y por lo tanto ha marcado necesariamente mi poesía. El hecho mismo de la gestación se iguala a la intensidad de la creación poética, y por ello hay una parte del libro titulada “poesía en posición fetal”.

Precioso...

La llegada de Lúa supone una gran alegría vital, la continuidad de la existencia, el fulgor extraordinario del amor más profundo, la ética y la estética de la ternura. Su concepción inaugura en mi obra un ciclo genesíaco que templa el dolor por la enfermedad y muerte de mi padre.   

¿Cuáles son tus versos favoritos en todo el libro?

En este libro palpitan presencias amadísimas, por lo que no podría escoger. Creo, además, que no debo ser antóloga de mi propia obra. Corresponde a cada lector o lectora quedarse al lado del fuego de algún verso que le sirva de hogar, de refugio, de espejo. 

¿Qué mujeres escritoras están entre tus referentes?

Rosalía de Castro, Emily Dickinson, Luz Pozo Garza, las hermanas Brontë, Olga Orozco, Xohana Torres, Safo, Virginia Woolf, Joyce Mansour, Delmira Agustini, Sylvia Plath, Anaïs Nin, Blanca Varela, María Zambrano, Carmen Blanco… Y todas las narradoras orales de la tradición ágrafa que ha llegado hasta mi madre cantando romances tradicionales, cantares de ciego y coplas populares.