Nicole Kidman es una inquietante gurú de la salud en la serie 'Nine Perfect Strangers', basada en otra novela de Liane Moriarty ('Big Little Lies') | Amazon

¿Será la serie 'Nine Perfect Strangers' la 'Big Little Lies' de este verano?

Las dos están producidas y protagonizadas por Nicole Kidman y basadas en novelas de Liane Moriarty… Y aunque 'Nine Perfect Strangers' (en Amazon Prime desde el 20 de agosto) podría no llegar a las cumbres del fenómeno 'Big Little Lies', es una elección perfecta para las noches de verano.
 

R.M.G.

Bienvenidos a Tranquillum, el exclusivo retiro de salud donde Masha (una enigmática y empelucada Nicole Kidman) asegura poder sanar las almas de todos los que puedan pagarlo. Atraídos por las promesas de esta medium, coach espiritual, gurú del wellness y lo que surja, acuden Melissa McCarthy, Bobby Cannavale, Luke Evans, Samara Weaving y Regina Hall (los ‘Nine Perfect Strangers’ del título), entre otros. Pero Masha tiene sus reglas, y son un pelín in-tranquillum-zantes: advierte que sus métodos son drásticos, dicta una estancia obligatoria de diez días y obliga a sus clientes a firmar un documento de confidencialidad nivel contrato prematrimonial de Kim y Kanye: lo que pasa en Tranquillum se queda en Tranquillum, les dice con una sonrisa. Y, naturalmente, pasan cosas. 

Nicole Kidman, una gurú de métodos cuestionables en la serie 'Nine Perfect Strangers', en una escena con Grace van Patten. | Amazon Prime Video

'Nine Perfect Strangers' nos llega como la secuela perfecta de ‘Big Little Lies’: es un thriller de alta sociedad, produce y protagoniza Nicole Kidman, está basada en otra novela de Liane Moriarty y tiene el mismo showrunner, David E. Kelley. Pero, sin entrar en méritos argumentales (‘Big Little Lies’ es mejor novela) o actorales, a la serie le falta un elemento que fue crucial para el triunfo de la primera, en 2017: el timing. ‘Big Little Lies’ era una (excelente) historia de violencia de género vs sororidad que se estrenó justo antes del estallido del #MeToo: la empatía con los personajes fue inmediata. Aunque sus protagonistas fueran amas de casa adineradas, ¿no sufrían la misma violencia sexual y física que las demás mujeres, tras las puertas cerradas de sus bonitos hogares? 

'Nine Perfect Strangers' es una crítica al negocio de la salud y a sus gurús, algo que, en estos tiempos de emergencia sanitaria, puede no cosechar una respuesta similar. En un mundo de UCIs saturadas y pánico pandémico, ¿puede removernos el alma un grupo de ricachones juguetes rotos pensando por dónde insertarse el correspondiente huevo de jade?

Pero 'Nine Perfect Strangers' no tiene por qué convertirse en un fenómeno social para que podamos disfrutarla: es una entretenida serie de personajes en habitación cerrada (los ecos de Agatha Christie son evidentes) que juega hábilmente con los secretos (mal) guardados de todos ellos. Tenemos a Frances (Melissa McCarthy), una escritora de novela romántica en mala racha tanto literaria como amorosa; a Tony (Bobby Cannavale), un adicto que inmediatamente se convierte en su peor enemigo; a una pareja de mediana edad con su hija veinteañera (Michael Shannon, Asher Keddie y Grace Van Patten), que intentan que la muerte de su otro hijo no los aniquile como familia; a una influencer llena de espíritu influencer (Samara Weaving), que llega con su desaprobador marido (Melvin Gregg), en busca de solución para un asunto íntimo marital que no puede ser nombrado; a Lars (Luke Evans), que se ha inscrito en el programa para sacar a la luz los trapos sucios (aún por definir) de la misteriosa Masha; y a Carmel (Regina Hall), una madre soltera que parece desear solo perder unos kilos y que lleva consigo potencial para desatar el infierno. Y sobre todo, tenemos a Nicole Kidman, un cruce delirante entre Galadriel y Gwyneth Paltrow, que asegura poder arreglarte el espíritu con batidos de ingredientes discutibles y carreras de sacos. 

 
Todo un cóctel de personajes en rumbo de colisión en un entorno bellísimo, un resort de salud muy exclusivo -algo que parece ser trending topic este verano, véase 'White Lotus', en HBO para referencias y comparaciones-; lo cual, añadido a una bonita colección de revelaciones íntimas, romances improbables y prohibidos, potenciales asesinatos y cliffhangers, y aderezado con dosis de humor negro, basta para mantenernos enganchados a la pantalla durante los ocho episodios de los que consta ‘Nine Perfect Strangers’. Si buscas una serie adictiva e impecablemente producida sobre la complejidad de las relaciones humanas, sus heridas y sus motivaciones ocultas, asómate a ese sepulcro blanqueado de los pudientes que es el resort Tranquillum.