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Cuando Nacho Vigalondo conoció a Anne Hathaway

El director español tenía un proyecto que mezclaba comedia romántica y películas de monstruos. La estrella estadounidense captó el lado feminista del asunto.

Ana Cortizo | Woman.es

Hay películas que parecen creadas en la barra de un bar y, sin embargo, resultan geniales. 'Langosta', sobre esa sociedad en la que los solteros son condenados a morir; 'Lluvia de albóndigas', en la que un inventor crea una máquina que genera... albóndigas (eh, el título no engañaba); 'Zombies party', o cómo sobrevivir al apocalipsis por el sencillo método de no enterarte de que lo tienes encima. Y, desde luego, 'Colossal', lo nuevo de Nacho Vigalondo que se estrena el 30 de junio.

Fotograma de la película 'Colossal' con Anne Hathaway.  | IMBD

Nos imaginamos perfectamente al director español en el 'pitch' para vender su historia: “Es una 'dramedy' intimista al estilo Woody Allen con 'kaiju' (monstruo a la japonesa) incluido”. Al más puro estilo 'El juego de Hollywood', se lo compraron... por suerte para los afortunados espectadores. 

En 'Colossal', Gloria (Anne Hathaway), una 'loser' con problemas de alcoholismo, pierde novio y trabajo y vuelve con el rabo entre las piernas a su adormilado pueblecito natal. Allí se junta con lo peorcito del bar, incluido su amigo pagafantas de la infancia (Jason Sudeikis), que (¡¡'spoiler' evidente!!) busca algo más que una compañera de copas. Pero, cuando Gloria se bebe hasta el agua de los floreros, un monstruo se materializa en Seúl y empieza a destrozar edificios. Y mientras los ejércitos del mundo se preguntan cuál es su objetivo o, al menos, su plan urbanístico, Gloria descubre que es ella quien lo controla... cada vez que se emborracha hasta la inconsciencia. ¡Ahí está! No es 'Beautiful Girls' ni 'Sweet home Alabama', sino una de Nacho Vigalondo. Preparaos para el humor absurdo, las visitas al lado oscuro y los giros argumentales y de género. 

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La verdad es que esta película con monstruos cómicos y humanos destructivos llevaba tiempo dando vueltas por la hiperactiva cabeza de Vigalondo. Tenía en mente a dos borrachos peleando en un parque, y a dos monstruos, en una gran ciudad, reproduciendo los mismos movimientos. Pero la cosa no hizo 'click' hasta que uno de los contendientes se transformó en mujer. ¡Ahí había algo! Cuando el representante de Anne Hathaway le pidió el guión, a Vigalondo se le ampliaron los límites de lo posible. Y en cuanto la actriz le dio el sí, la financiación llegó llovida del cielo y el sueño se convirtió en realidad.

Nacho Vigalondo y Anne Hathaway en el rodaje de 'Colossal'. | IMBD

Hathaway, por su parte, le vio posibilidades feministas a la cosa (y este es un buen momento para repasar su discurso del pasado marzo en la ONU). Porque, más allá de monstruos, chistes visuales y reversiones de género, 'Colossal' es en el fondo una película sobre el abuso y la manipulación, que nos muestra el lado oscuro de los tópicos de las comedias románticas (chicas, si un tipo al que acabáis de conocer os regala una tele carísima: ¡huid!), los peligros de perder el control sobre la propia vida y la capacidad de resiliencia de toda mujer atribulada. 

Pero no penséis que es necesario acudir al cine sin palomitas y con el ceño ligeramente fruncido: al fin y al cabo, repetimos, esta es una de Nacho Vigalondo; y si el sueño de la razón produce monstruos, los que habitan en su cerebro son tan demenciales como descacharrantes.