Raquel Córcoles, la ilustradora detrás de Moderna de Pueblo | Beatriz Tafaner

Moderna de Pueblo: "Tengo el superpoder de la empatía"

La ilustradora Raquel Córcoles, más conocida como Moderna de Pueblo, acaba de lanzar la novela gráfica “Coñodramas”, mientras, Eva Hache y Álex de la Iglesia preparan la adaptación al cine de su “Idiotizadas” y -¡exclusiva!- prepara una serie junto a su inseparable Carlos Carrero. Hablamos con ella.

 

Isabel Loscertales | Woman.es

Moderna de Pueblo se ha hecho grande. No tanto en edad, sino en cifras y en conciencia feminista y social. De ser una viñetista adorada por el universo indie ha pasado a ser un icono para un gran público femenino, que se identifica con las situaciones cotidianas que viven tanto ella como sus amigas. Todo empezó con “Soy de pueblo” (2010), “Los capullos no regalan flores” (2013) y, ya con su pareja sentimental y profesional Carlos Carrero como co-guionista, “Cooltureta: la novela gráfica” (2014). Esos tres títulos y un incansable trabajo en las redes sociales (acumulan un millón seiscientos mil seguidores en Instagram) derivaron en el boom de “Idiotizadas” (2017), con más de cien mil ejemplares vendidos. La productora de Álex de la Iglesia y Carolina Bang, Pokeepsie, llevarán “Idiotizadas” al cine con Eva Hache en la dirección, todo un sueño para Raquel Córcoles. 

Raquel Córcoles (Reus, 1986) es la ilustradora detrás de Moderna de Pueblo, su alter ego. Cercana y amable, nos abre las puertas de su casa vía Zoom para hablarnos de su nueva novela gráfica “Coñodramas” (Zenith), una vuelta de tuerca a las superheroínas. Moderna de Pueblo, Zorry y Gordi, acompañadas del robot Marik, huyen de la Nave Nabo para luchar por sus propias misiones y acabar con el patriarcado. Para ello, se aliarán con todo tipo de mujeres, desde veteranas experimentadas a transexuales negras. Feminismo, inclusividad, dramas muy de chicas y, sobre todo, mucho humor, a través de viñetas pop de colorines. Porque el feminismo no tiene por qué ser gris.


¿Cómo pasas de los cuentos de hadas de "Idiotizadas" a las superheroínas de "Coñodramas"?
Me gusta encontrar una excusa gráfica, en el mundo del cómic funciona mucho. Ya teníamos los temas de los que queríamos hablar, el título… pero necesitaba encontrar esa excusa gráfica. De repente, un día probé a hacer la portada, pues es lo que me ayuda a imaginarme el libro, y empecé a dibujar una mezcla loca de superheroínas. A Carlos le sorprendió porque no tenía mucho que ver con lo que teníamos planteado, pero nos gustó tanto que decidimos encajarlo en la historia: al final, las heroínas escapan del statu quo de los superhéroes, que es justo de lo que va la parte costumbrista del libro.

Moderna asegura que el cine de superheroínas no le gusta porque es lo mismo que la versión masculina pero con tetas, ¿te sucede igual?
Sí, me sabía mal ponerlo tal cual porque tengo muchas amigas locas por Marvel. Para mí, ver una película de Marvel es lo mismo que ir a ver fútbol, aunque sea de superheroínas, no me interesan nada. De ese conflicto nace también este reto. 

Tus superheroínas poco se parecen a las de Marvel. ¿Qué superpoder te gustaría tener?
La inmortalidad, algo que te garantice que siempre puedes salvar el culo, que te dé la tranquilidad de que te puedes enfrentar a cualquier cosa.

¿Con 33 años no te dará miedo la muerte?
No, no. Aunque soy una patosa, si muero joven será por bajar la escalera con tacones mirando el móvil (risas). Pero con la inmortalidad sería más valiente a la hora de asumir riesgos.

Portada de "Coñodramas", la nueva novela gráfica de Moderna de Pueblo. | Cortesía Zenith

En la pirámide de "coñodramas", cuáles pondrías los primeros? 
Depende de cada una, pero mi principal coñodrama ha sido hasta qué punto soy así o he sido programada para ser así. Dicen que no naces mujer, que te hacen mujer, pero también soy un cóctel hormonal y tengo un cuerpo de género femenino que condiciona mi vida. Para mí el coñodrama es: me tengo que deconstruir, pero ¿qué parte es la que tengo que deconstruir? Con 33 años ya es hora de que sepas quién eres. Es una lucha interna. 

El feminismo es el motor del libro, pero ¿cómo definirías el feminismo con el que te identificas? Porque hablas de feminismo de camiseta del Zara, de feminismo serio por parte de autoras respetadas, de feminazis, de mujeres con un cerebro dividido entre lo femenino y lo feminista…
El feminismo es algo que me hace cuestionarme constantemente y que se puede relacionar con el crecimiento personal. Sigo a muchas feministas en redes. Tengo el superpoder de la empatía, que no sé si es bueno o malo, porque es: “te entiendo, y a ti también te entiendo, y a ti también...” ¡a ver cómo lo arreglamos! Hay temas como la prostitución, ¿dónde te colocas a la izquierda o la derecha? Y entonces te etiquetan como feminista x. Así que yo no puedo etiquetarme con un tipo de feminismo porque me gusta informarme de todos los puntos de vista. Como normalmente entiendo todos, suelo situarme en un punto intermedio. Hay gente que habla con mucho dogmatismo: si no eres así, no eres feminista. ¡Si que tienen todo claro para decir “tú sí, tú no”! Yo jamás le diría a alguien que no es feminista por no estar de acuerdo en algo con ella. Me gusta que el feminismo se pueda discutir y que pueda evolucionar. Yo intento poner mi granito de arena, sobre todo, sembrando dudas. No quiero adoctrinar a nadie.

¿Cuándo dirías que empezaste a sentir conciencia feminista?
Me recuerdo en casa haciendo comentarios feministas y mi padre soltando: “¡uy qué nos ha salido feminista la niña!” Siempre me he cuestionado por qué mi padre hacía una cosa y mi madre otra, por qué estaba así dividido el mundo... a mí no me gustaba el panorama de mi madre. Desde los quince años ya los señalaba, pero hay muchos niveles de deconstrucción, y aunque a los 18 fuera feminista en algunas cosas, estaba muy equivocada en otras.

¿Quiénes son tus “referentas”?
Estoy obsesionada con el consumo de cultura creada por autoras. Hasta los 25 años creo que no había leído nunca un libro escrito por una mujer. Dicen que a los 30 llega la plenitud sexual de la mujer, pues para mí ha llegado la plenitud cultural. Serie de mujer que veo, serie que me inspira y me dice algo… Son tantísimas: “Fleabag”, “Amor y anarquía”, “Podría destruirte”... Acabo de leer el libro “El consentimiento”, de Vanessa Springora y es buenísimo. Mi amiga María Hesse me envió su último libro y ¡es una genia! Ahora estoy haciendo una viñeta con Penny Jay, que está promoviendo un stand-up comedy de mujeres, Gakian me encanta… Mis "referentas" las actualizo cada semana, porque siempre estoy descubriendo algo increíble, es una continua revelación. Cada una estamos contando nuestra historia, es nuestro despertar y esa motivación de dejar de ser secundarias para querer ser las protagonistas me hace querer siempre más. 

Junto con el feminismo, la inclusión también es muy importante en “Coñodramas”. 
Sentía la obligación de apostar por ello, si te callas eres parte del problema. Mis cuatro protagonistas eran cis, hetero, chicas blancas… Cuando las creé ni me lo planteaba. Era mi asignatura pendiente, así que añadí más personajes. Quería ser más inclusiva pero sin pisar el terreno de otros y apropiarte de una historia que no es la tuya. Me fui animando en las redes, donde me siento más cómoda, aliándome con gente: Lucía Mbomio para hablar de racismo, Març Llinàs para hablar de transexualidad... Intento visibilizarlo sin ponerme medallitas, dando la mano a alguien.

Viñetas de "Coñodramas", de Moderna de Pueblo. | Cortesía Zenith

Las redes te ayudaron mucho al principio de tu carrera, ¿sigues siendo una adicta a ellas o en qué punto estás?
Después de diez años, pasas fases. La que he superado y que es la peor es el miedo. Si tienes una época que no estás muy bien y recibes cuatro palos, las redes te parecen una presión enorme y te da miedo el botón publicar. Cuando pasé de un grupo mediano amigo, a un grupo en el que la gente no te seguía porque fuera fan, sino porque eras alguien relevante, cambió todo: ya no tenía aliados y todo era un examen continuo. Tras acabar el libro, que ha sido un esfuerzo tan grande, el volver a las redes también noto que tienes que estar emocionalmente disponible a que ese feedback te afecte. Es como una persona tóxica en tu vida, que te da cosas guays pero a la vez no me hace sentir bien. Pero en mi caso no puedo prescindir de esa herramienta.

Moderna de Pueblo se siente a menudo insegura con su trabajo, que sitúa abajo en la pirámide del respeto. ¿Le sucede a Raquel Córcoles? ¿Te sientes insegura?
Al ser un personaje popular, del pueblo llano, de explicar las cosas de forma sencilla, sí he notado el rechazo de gente. Eso cuando viene de alguien a quien admiras, te genera inseguridad, te cuestionas por qué esa persona que es lo más para ti reniega de tu trabajo. Me ha costado un poco superar eso y esa es una parte importante en “Coñodramas”. El rechazo personal o profesional siempre te va a importar, pero a mí me afecta especialmente cuando viene de parte de gente a la que admiro. 

"Idiotizadas" tuvo un éxito brutal, con más de cien mil ejemplares vendidos, ¿cómo te quedas cuando ves todo lo que ha crecido Moderna de Pueblo?
Yo lo he visto de manera muy gradual y hemos trabajado tanto para que crezca…. Ha sido parte de una estrategia: yo vivo de las redes, a veces he rechazado proyectos convencionales porque las redes son muy importantes para mi. Por ejemplo, este año no vamos a hacer la agenda, son dos meses intensos trabajando en ella que necesitamos para hacer contenido relevante en las redes. Cuando he invertido tiempo, esfuerzo y sacrificio se nota. Por ejemplo, “Coñodramas” se hay empezado a vender muy bien ya antes de empezar la promoción. 

En 2021 va a comenzar el rodaje de la película "Idiotizadas", que será dirigida por Eva Hache y producida por Pokeepsie Films, de Álex de la Iglesia y Carolina Bang. ¿Cómo se gesta el proyecto y de qué manera estás ayudando en la película?
Nos fuimos a cenar con Álex de la Iglesia y yo estaba flotando. Está por ver si participaremos en el guión o no, estoy un poco expectante porque es un terreno nuevo… Pinta super bien ya solo con ese cartel de nombres… Siempre pensé: “ojalá algún día pase” y por fin ha pasado. A ver cómo evoluciona. El autor se percibe como alguien que viene a dar problemas, así que se encargan de que no puedas tomar decisiones en muchas cosas. 

¿Qué actriz te gustaría que hiciera de Moderna?
He puesto muchas propuestas sobre la mesa, me gustan muchos perfiles. Como experimento propuse a Gaskian, cumple unos requisitos de comedia que me encantan. Quizás es un formato muy estadounidense coger a una cómica y ponerla de actriz pero como fan me encantaría que le hicieran una prueba. Ya le dije que  no dependía de mí pero que se fuera apuntando a clases de interpretación (risas).

Viñeta de "Coñodramas", de Moderna de Pueblo | Cortesía Zenith

No sé si el próximo pero veo mucho una novela gráfica de Moderna de Pueblo sufriendo en primera persona el coñodrama de la maternidad, ¿lo ves o no lo ves?
Tengo la eterna duda de si voy a ser madre o no, pero al final voy a tener que serlo para contarlo (risas). Me he informado tanto. Me leo tantos blogs de maternidad como si estuviera embarazada, leo a muchas feministas que hablan sobre maternidad… antes me parecía un tema muy aburrido y ahora me parece apasionante. Pero no me visualizo embarazada. Siempre es como lo de posponer alarma. Y mi chico está igual que yo, un día decimos  que estaría bien y otro no. Vamos investigando con todos los amigos que tienen hijos, parecemos inspectores. De momento voy a esperar, mi reloj biológico no tiene pilas. Me gustaría contarlo, pero vivirlo no lo tengo tan claro.

Carlos Carrero es tu pareja sentimental y profesional y también aparece como personaje de tus cómics... Creo que lo vemos todas como un santo varón.
Siempre me dice que queda demasiado bueno, que no es realista. Soy tan estricta y me pongo tan a examen a mi misma con lo del amor romántico, para no estar ciega, que a veces soy demasiado exigente con la propia relación, pero soy consciente de que he tenido muchísima suerte. Somos la típica pareja que vamos a estar juntos toda la vida. Cada vez trabajamos más compenetrados, hemos empezado otros proyectos paralelos a Moderna de Pueblo.

¿Qué proyectos?
Paralelamente a Moderna estamos trabajando en el guión de una serie que ha escrito Carlos con otro guionista. Al final, como trabajamos tanto juntos, yo también me he involucrado. Fue casual, empezó a escribirlo hace año y media con la idea de hacer algo por su cuenta, pero al final hemos acabado juntos currando. No puedo decir de qué va porque hay un acuerdo de confidencialidad, pero lo hemos presentado y ha gustado mucho. Solo espero que no salga antes de la peli de “Idiotizadas”, ya que he estado luchando mucho por su adaptación audiovisual.