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Maysaloun Hamoud: "La peor herramienta de represión a la mujer es la tradición"

La película más premiada en San Sebastián, ‘Bar Bahar - Entre dos mundos’, está escrita, dirigida y protagonizada por mujeres y es un precioso -y a ratos doloroso- canto a la amistad femenina.  

Paka Díaz | Woman.es

Escrita, dirigida y protagonizada por mujeres, ‘Bar Bahar - Entre dos mundos’ ha sido la película más premiada del pasado Festival de Cine de San Sebastián que se estrena el próximo 25 de noviembre en España. Tras sus pases, los espectadores se levantaban de las butacas aplaudiendo apasionadamente. La realizadora palestino-israelí Maysaloun Hamoud, que firma con ‘Bar Bahar’ su primer largometraje, aún manifiesta su sorpresa ante la cálida reacción del público allí donde se proyecta.

Ni yo ni mi productor, Shlomi Elkabetz - sin él no habría hecho la película -, esperábamos nada parecido. España es el primer país donde se estrena la película comercialmente y, al final de los pases, cuando el público aplaude, no puedo remediarlo, me emociono”, confiesa. “Y me alegra de que no solo guste a las mujeres, sino también a los hombres”. Maysaloun Hamoud hace un retrato muy realista de la juventud palestina, de los estereotipos y limitaciones -a veces irresolubles- a los que se enfrentan las mujeres y que planean por encima de creencias y religiones ya que, según apunta la realizadora, “la peor herramienta de represión a la mujer es la tradición”. 

Precisamente a la tradición y a sus largos tentáculos represores se van a tener que enfrentar las protagonistas de ‘Bar Bahar’, tres jóvenes palestinas que van a compartir un piso en Tel Aviv. Selma es una prometedora Dj, cristiana y lesbiana. Laila es una brillante abogada a la que le gusta vivir intensamente y que, sobre todo, trata de ser libre. Nour estudia informática, es una musulmana muy creyente y está prometida con un joven protector que no ve con buenos ojos a sus compañeras de piso.

La película está interpretada por las actrices Mouna Hawa (Laila), Sana Jammelieh (Selma) y Shaden Kanboura (Nour), que dan un impresionante recital de naturalidad que ayuda a sumergirte en la historia de estas mujeres que podríamos ser cualquiera de nosotras. Tres mujeres se van a convertir en amigas a lo largo del filme. En grandes amigas. Sin limites ni prejuicios. Aceptando cómo es cada una en toda su diversidad y amplitud porque, como apunta Hamoud, que considera que “las mujeres están oprimidas en cualquier parte del mundo”, “sólo podemos tener más fuerza, siendo solidarias y apoyándonos mutuamente”.  ‘Bar Bahar’ es un recomendable canto a amistad femenina que todas conocemos y que tanto valoramos porque no hay nada mejor que tus amigas… Y lo sabes.

WOMAN: Lo primero, enhorabuena por tu película ‘Bar Bahar - Entre dos mundos’ y gracias por hacerla. Este canto a la amistad femenina refleja muy bien cómo muchas mujeres la sentimos. No es frecuente vernos así, tan reales, en la pantalla grande. ¿Qué te parece la forma habitual en la que la mujer suele aparecer reflejada en el cine?  

MAYSALOUN: Gracias a ti, y me alegro mucho de que te haya gustado. Efectivamente, la película gira en torno a la solidaridad entre mujeres porque creo que solo así podemos tener más fuerza, siendo solidarias y apoyándonos mutuamente. La industria cinematográfica está dominada por hombres, y en la mayoría de películas las mujeres son tratadas desde un punto de vista masculino. Creo que ha llegado la hora de que se nos muestre tal como somos.

¿Cómo te surgió la idea de Bar Bahar? 

Bueno, todo empezó hace cinco años, al principio de las Primaveras Árabes. Por fin soplaban vientos de cambio; los jóvenes del mundo árabe bajaban a las calles a decir basta, basta a la opresión, basta a las dictaduras. Fue entonces cuando se me ocurrió la idea y empecé a escribir el guión. Quizá fuera una casualidad, pero no lo creo. Me parece que la energía desbordante del momento me contagió. Mi película ha llegado a buen fin, pero la Primavera Árabe se ha convertido en un largo y oscuro invierno.

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Las protagonistas de Bar Bahar podrían ser cualquiera de nosotras. ¿Qué querías transmitir con ellas?

Efectivamente, las protagonistas de Bar Bahar no son solo mujeres palestino-israelíes, pueden ser mujeres de cualquier parte del mundo. Aunque la historia transcurra en una sociedad muy concreta, no significa que no pueda ser el reflejo de algo mucho mayor. Es mejor hacer cine sobre lo que se conoce. Si quieres liberar tu tierra, primero debes liberar tu mente.

Salma es Dj, lesbiana, cristiana y palestina. ¿Puede una mujer así sobrevivir en el mundo árabe? 

No, para nada. A través de la convivencia con Salma y Laila, Nour descubre que no quiere que la opriman. Todas las mujeres pueden liberarse. No todas tenemos que seguir el mismo camino para hacerlo. Una mujer creyente, sea musulmana o cristiana, puede encontrar el camino de la liberación sin perder la fe, a su manera, como hace Nour. No significa que deba fumar o beber alcohol o dejar de llevar el hiyab, no tiene nada que ver.

Respecto al personaje de Nour, me gusta mucho que no la ridiculizas en ningún momento, sin embargo, quizá la religión (cualquiera de ellas) sea una gran herramienta de represión a la mujer. ¿Cuál es tu opinión? 

Creo que la peor herramienta de represión a la mujer es la tradición. Hay un ejemplo claro de esto en ‘Bar Bahar’. Los padres de Salma son palestinos cristianos, supuestamente liberales, nada religiosos, pero la tradición prevalece. Deben encontrar un marido para su hija y deben hacerlo de acuerdo con la tradición. Y cuando se enteran de que Salma es lesbiana, son incapaces de aceptarlo. El padre de Nour, un hombre muy religioso, toma el partido de su hija cuando Wissam le dice que ya no puede casarse con ella porque "ella ha cambiado mucho".

Laila es, como dicen en la película, una diosa. Una joven abogada llena de vida, inteligencia y fuerza. Una mujer libre. ¿A qué tiene que renunciar para serlo? 

Laila es el alter ego de todos nosotros. Es lo que todos quisiéramos ser, personas libres, capaces de hacer lo que nos dé la gana sin preocuparnos del qué dirán. Pero el precio es muy alto. Laila, como Salma y Nour, saben que no hay vuelta atrás. Laila ha hecho volar el puente después de cruzarlo. Al contrario de Zaid, el hombre del que se enamora. Zaid está encantado de que Laila sea como es, pero no la presentará jamás a sus padres. No ha volado los puentes, siempre volverá a la familia, a la sociedad tradicional.

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Laila podría ser cualquier joven europea. Disfrutando de la vida a tope, sin dejar por ello de hacer su trabajo con eficiencia. Me ha dado la impresión de que hasta la cámara la trata con especial mimo. ¿Es tu personaje favorito? 

No, quiero a las tres por igual. Forman parte de mí, sin que la película sea una historia autobiográfica. He retratado el ambiente en el que me muevo, a las mujeres que conozco. Pero sí te diré que Laila fue el personaje más complicado a la hora de encontrar a una actriz. Un mes antes del rodaje seguíamos sin nadie, y entonces apareció Mouna Hawa, que tiene mucho de Laila en la realidad.

Las tres protagonistas muestran, a través de sus vidas cotidianas, un retrato muy alejado de los estereotipos que podemos tener de la mujer palestina. ¿Crees que tenemos una visión muy alejada de la realidad?

Bueno, el cine crea estereotipos. En Occidente suele verse a la mujer árabe así, como un cliché. Es madre, hermana, hija sumisa, pero no tiene vida propia. En parte se debe, como he dicho antes, al punto de vista masculino. Mis protagonistas son mujeres de carne y hueso, totalmente realistas.

Cuando acabas de ver Bar Bahar, sientes un profundo deseo de que a estas tres mujeres les vaya muy bien en la vida. También sientes miedo por que no sea así. ¿Cómo imaginas el futuro de tus protagonistas? 

La verdad, no me toca a mí decirlo, sino al público. Espero que vivan en el recuerdo del espectador cuando se enciendan las luces y deje la sala. Por eso escogí congelar el plano final y dejarlo unos segundos, así ese momento será eterno en el cine y quizá los espectadores se lleven consigo un trocito de mis protagonistas. Tienen toda la vida por delante, ojalá les vaya bien.

En 2017 se cumplen 50 años de la ocupación israelí de Palestina. ¿Cómo influye esa situación en los derechos de la mujer palestina? 

Las mujeres palestinas están sometidas a un doble opresión. En Gaza y Cisjordania padecen la opresión directa de Israel, a la que debe añadirse la opresión de una sociedad patriarcal. Los palestinos que hemos nacido y vivimos en Israel - y somos dos millones, casi el 20% de la población - también sufrimos una opresión aunque no sea tan obvia y poca gente en Occidente parezca darse cuenta. Las mujeres palestino-israelíes están discriminadas por el gobierno israelí, además de oprimidas por una sociedad machista.

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En dos ocasiones que estuve en Palestina, me dio la impresión de que los derechos de la mujer están en segundo plano debido a la situación política. ¿Podrá ser libre la mujer palestina mientras se mantenga la ocupación? 

Creo que, al igual que el resto del mundo, la liberación depende de la ocupación. Y no ocurre solo en Palestina o en los países árabes. En las sociedades musulmanas o cristianas patriarcales, la opresión de la mujer es más obvia, pero las mujeres están oprimidas en cualquier parte del mundo, incluso en Europa, bajo la capa de barniz liberal.

¿Cómo es la relación entre los jóvenes de Israel y Palestina en Tel Aviv? ¿Crees que hay demasiadas barreras o están consiguiendo romperlas? 

En el ambiente en que me muevo y que retrato en "Bar Bahar", los movimientos ‘underground’ se solapan. Tengo muy buenos amigos judíos. Por ejemplo, el movimiento ‘underground’ palestino empezó en Jaffa hará unos diez años y, musicalmente, influyó mucho al ‘underground’ judío de Tel Aviv. 

Tu película ha sido la más premiada en el Festival del Cine de San Sebastián y ha recibido muy buenas críticas en otros certámenes como el de Toronto. ¿Qué es lo que más te llama la atención de cómo la reciben los espectadores en Occidente? 

Ni yo ni mi productor, Shlomi Elkabetz - sin él no habría hecho la película -, esperábamos nada parecido. Me parece fantástico. Estos días en España, al final de los pases, cuando el público aplaude, no puedo remediarlo, me emociono. San Sebastián fue maravilloso, increíble. Y España es el primer país donde se estrena la película comercialmente. En Israel no se estrenará hasta el 5 de enero. Quizá gusta en Occidente porque Laila, Salma y Nour son personajes con los que el público puede empatizar e identificarse fácilmente. Y me alegra de que no solo guste a las mujeres, sino también a los hombres.

¿En qué estás trabajando ahora, tienes algún proyecto nuevo?

Sí, claro. Quiero que "Bar Bahar" sea la primera de una trilogía. La siguiente se llamará "Bar" (Tierra) y la tercera, "Bahar" (Mar).