El actor catalán, con total look de Sandro, en el hotel Gran Meliá Palacio de los Duques.  | Roberto Maroto Polo

Marc Clotet: "A veces no tenemos claro qué significa querer y por amor se llegan a justificar muchas cosas"

El actor ha estrenado en el Festival de Málaga '15 horas', una esclarecedora película que sirve para reflexionar sobre la violencia de género. Y hacerse muchas preguntas.

Ester Aguado

¿Cómo se te quedó el cuerpo después de leer el guión?

Te hace reflexionar y te confronta con los problemas de la sociedad en la que vives y de lo importante que es tener una relación sana y querer bien. A veces no tenemos muy claro qué significa la palabra querer y por amor se pueden llegar a justificar muchísimas cosas. Soy actor para contar este tipo de historias y que el espectador, después de hora y media, salga de forma distinta a como ha entrado. Y cuando eso sucede es algo mágico. Conocía desde hace muchos años a la directora, Judith Colell -autora de excelentes cintas como 'Nosotras' (2000), '53 días de invierno' (2006) o 'Elisa K' (2012)- y no dudé en sumarme a esta aventura.

¿Te resultó difícil grabar las escenas de maltrato?

No diría difícil, pero emocionalmente fue duro: cuando llegabas por la noche al hotel, notabas que tu cuerpo lo sufría, que algo había pasado. Para mí, actuar es jugar -eso no hay que olvidarlo nunca-, pero cuando tienes escenas así vas a lugares de los que tardas en salir y volver a ver la luz. Sobre todo porque te planteas que lo que tú estás representando sucede cada día, es real, horrible y te afecta.

¿Se llega a entender al personaje, a ese director de orquesta español exitoso, cuando uno se mete en su piel?

Para interpretar un personaje tienes que entenderlo en su totalidad para saber qué es lo que le mueve para poder actuar así. No me vale con decir que está loco o es malvado... Y al final siempre llegas a la misma conclusión: que es el miedo el que le impulsa. Y aunque parezca que el que pega y maltrata es el fuerte porque usa su violencia, ya sea física o psicológica, para anular a la otra persona, lo hace porque sin la persona maltratada, él desaparece. Desde esa inseguridad, esa dependencia absoluta hacia su mujer argumentas este comportamiento atroz. Él piensa: si no lo hago así, se va a ir con otra persona. Cuando es todo lo contrario. Lo bonito del personaje es que, desde fuera, él que lo puedo tener todo (éxito, reconocimiento, dinero, familia), no es feliz ni se siente satisfecho. Lo defendí desde esta perspectiva.

El actor catalán, con total look Dior, vestido por Noelia Villaverde y maquillado por Mabel Sola. | Roberto Maroto Polo

¿Los malos siempre te hacen llegar más lejos que los buenos?

Seguramente, porque a los malos les dan más capas. En mi trayectoria predominan los buenos, así que a los malos los recibo con mucha ilusión y como un reto. Aquí también era un reto mostrar a un chico que, desde fuera, podría parecer completamente normal y afable, pero que luego era un encantador de serpientes que, cuando está en casa se convierte sin razón en ese ogro que se ve.

Yo veo un final muy abierto, ¿así lo sentisteis vosotros?

Sí, lo hablamos mucho con la directora, Judith Colell, de si lo cerrábamos o no... A mí, los finales abiertos, en los que es el espectador el que decide por dónde tirar, me parecen muy atractivos porque es cada uno, el que depende de cómo lo haya vivido y qué referentes tenga en su vida, concluye la historia de una forma u otra. Unos verán claramente que la protagonista huirá para poder rehacer su vida y otros pensarán que es una más de las que vuelven a casa, a vivir esa vida de penuria, porque no es capaz de romper esa falta área de comfort para asumir que, huyendo, una seguro que es más feliz. Es gratificante pensar que gente que lo esté sufriendo se lo pueda plantear, ¿no? Porque en el tema del maltrato, sea físico o psicológico o ambos, desde fuera, cuando te lo cuentan, no te cabe en la cabeza que una persona pueda aguantar tantas vejaciones. Y a mí me gusta poner este ejemplo: si tú a una rana la echas en agua hirviendo, la rana salta y escapa; pero si la metes en agua templada y cada día vas subiendo la temperatura, ella no se entera. Y en las relaciones tóxicas es lo que pasa: el primer día, sucede algo incorrecto pero crees que será la última vez y lo perdonas... hasta el punto de aguantar que te peguen, de ocultar los golpes, como se muestra en la película. Ese final es la forma de decidir tú: ¿una vida feliz? pues atrévete.

Marc es uno de los impulsores del proyecto #yomecorono para impulsar el estudio del coronavirus, liderado por su padre, el doctor Buenaventura Clotet. | Roberto Maroto Polo

Tuvisteis que retrasar el estreno de '15 horas' casi un año, ¿qué más cosas se te quedaron en el tintero?

Sí, teníamos previsto que saliera la pasada primavera, pero todo se congeló por la pandemia. Ahora estamos felices de estrenar en el primer festival post-pandemia. Málaga siempre me trae buenos recuerdos y es uno de los sitios donde el calor del público se siente más cerca. También tuve que renunciar a rodar otra película por pandemia primero y, luego, por paternidad (de su segundo hijo, Neo, que ahora cumple un año; su primogénita, Lia, tiene dos). También grabé un episodio piloto de una serie, 'El Vaticano en la tormenta', de producción mexicana, que ha sido la primera vez que se rueda íntegramente en El Vaticano y narra la historia de este estado en la Segunda Guerra Mundial. Es un proyecto que ya habría visto luz verde si no viviéramos estas circunstancias. Poco a poco...

Si grabaste un corto...

Sí, y una serie en Italia, 'Il divino', que se estrena ahora en Netflix, sobre la vida del jugador de fútbol Roberto Baggio, en la que doy vida a Josep Guardiola.

¿Sigue en marcha la iniciativa de #yomeCorono?

Sí, por supuesto, aunque parece que la pandemia está más controlada, aún queda mucho por hacer. Mi padre, el doctor Buenaventura Clotet y a los 150 investigadores que forman su equipo siguen trabajando sin parar para sacar un modelo de vacuna pancoronavirus: gracias a su experiencia de más de 30 años de estudiar el sistema inmunitario con el VIH, el virus del sida, esta vacuna les permitiría identificar el coronavirus en su esencia, de manera que aunque mute al COVID-20 o 21, también sería efectiva. Ya están probándola en animales, con resultados muy prometedores y están contentos, aunque la investigación siempre es lenta. Esto lo han podido hacer, en parte, a lo que se ha recaudado mediante donaciones de la campaña #yomeCorono. También han desarrollado unos test rápidos, han creado la primera unidad en España para los pacientes con COVID persistente... con un sólo año de enfermedad no tenemos aún los conocimientos de las secuelas que deja y cómo afectan. Nosotros seguimos pensando en iniciativas para ayudarles...

El actor Marc Clotet con su hijo menor, Neo. | @marc_clotet

¿Cuál es la próxima?

El 6 de julio lanzaremos la próxima campaña, en la página web www.yomecorono.com y habrá una sorpresa muy chula.

La trayectoria de tu padre sí que tiene para una serie o un documental, ¿no?

En la pandemia han empezado a grabar el trabajo que han estado desarrollando tanto él en la Fundación como el Centro de Investigación en Salud Animal (CRESA), durante este último año y medio.

¿Y cómo llevas los 40, algún indicio de crisis?

Pues ya en los 41, me veo más cerca de los 50 (risas). Los 40 ya me parecen juventud. No he tenido ni tiempo... pero cuando tengo que escribir la edad que tengo, aún me sorprendo... No sé si voy a evolucionar o lo asumiré nunca... Lo importante es la edad que tú crees que tienes. Pero ir sumando es la mejor de las opciones que hay (risas).

Ahora que eres padre, la ilusión y el juego te mantendrán más joven...

También podrías ponértelos por no dormir, estar todo e día preocupado por si les pasa algo... (risas). Pero, vale, pensemos que es mejor quitárnoslos.

¿Qué te ha enseñado el tener a dos niños tan pequeños?

Me ha puesto delante que la prioridad dejas de ser tú y que cualquier decisión que tomas lo haces pensando en ellos. También intentar trabajar o luchar para dejarles un mundo un poco mejor.