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‘Maestra’: la nueva novela erótica que arrasa, ¿por qué?

La comparan con una versión ‘arty’ de '50 sombras de Grey'. También con 'American Phyco' o con 'El talento de Mr Ripley'. Pero L.S. Hilton tiene voz propia. La escritora británica se ha convertido en el nuevo fenómeno editorial con una heroína algo sociópata y muy alejada de los estereotipos femeninos.

Paka Díaz | Woman.es

Cuenta la escritora británica L.S. Hilton que su editor se rió del primer borrador que hizo de ‘Maestra’ y le comentó que lo encontraba “desagradable”. Hasta dos veces fue rechazado en sendas editoriales. A cada no, esta historiadora del arte licenciada en la Universidad de Oxford y que tiene publicadas siete novelas históricas, más se empecinaba en conseguir que su sugerente mezcla de thriller policíaco y literatura erótica fuera publicada. Así lo merecía su heroína, Judith Rashleig, una joven mujer inteligente, culta, bien formada y claramente atractiva que, sin embargo y por culpa del clasismo imperante, no consigue destacar en el mundo del arte, su gran pasión, y acaba usando su cuerpo y su inteligencia para conseguir sus objetivos. Cuando al fin una editorial se animó a publicar el manuscrito, el éxito ha sido fulminante. Vendido a 32 países, ha revolucionado ya el mundo editorial anglosajón y va camino de hacerlo con el resto. ‘Maestra’ ha seducido hasta a la súper productora Amy Pascal, que cuenta con títulos como ‘Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres’ y que ya ha adquirido los derechos de una futura película cuyo guión va a firmar Erin Cressida Wilson, autora también del de ‘La chica del tren’.

Aunque han comparado el libro -el primero de una trilogía- con '50 sombras de Grey' lo cierto es que se parecen en pocas cosas, excepto en el obvio erotismo subido de voltios. Ahí se acaban las similitudes. Judith Rashleig, la protagonista, ha dejado boquiabierto al personal por su cruda forma de pensar y de evaluar a las mujeres pero -sobre todo- a los hombres con los que tiene encuentros sexuales. Judith no tiene un gramo de ternura -al menos no manifiesta- en su cabeza. Ella valora tamaños, sabores y mollas sin cortarse un pelo. Y la verdad, acostumbrados a que siempre se evalúe la apariencia femenina, tiene un punto refrescante leerla. Incluso cuando se convierte en una especie de psyco-killer obligada por las circunstancias… O quizá no tanto, que algo disfruta también. Antes de juzgarla, mejor leer la novela y decidir. En palabras de su autora, hay mucho de humor en ella: “Yo quería que ella tuviera un carácter honesto y moderno, que supusiera un cambio refrescante respecto a las heroínas y las víctimas pasivas que estamos demasiado acostumbrados a ver y a leer.”

D.R.

Usted es un historiadora del arte que ha escrito novelas históricas. ¿Cómo y por qué decidió escribir 'Maestra'?

Surgió a partir de dos manuscritos rechazados. Uno era una historia temprana que escribí mientras estaba de becaria en una casa de subastas hace mucho tiempo, y el otro fue un intento de libro erótico que mi agente encontró ¡’repugnante! Es un libro que escribí sobre todo para mi misma. Quería hacer algo glamuroso, exótico, divertido y soñador. Algo que supusiera un cambio absoluto y que fuera entretenido y fascinante.

Su novela fue rechazada varias veces y sin embargo ha sido una gran éxito. ¿Por qué cree que la rechazaron? ¿Tal vez los editores sentían un cierto rechazo causado por su heroína?

Judith es una heroína que, o la amas, o la odias. Además creo que tiene el poder de poner nerviosos a los hombres… ¡Y eso me encanta!

Judith Rashleigh es una mujer joven, instruida, inteligente y obviamente atractiva. Sin embargo, no consigue despuntar en el mundo de arte, su pasión. Parece que sólo cuando decide usar su cuerpo consigue sus objetivos. ¿Sugiere usted que el cuerpo de la mujer es un "instrumento clave" para lograr sus fines?

No, en absoluto, pero por desgracia el sexismo sigue muy presente en muchos sectores. Judith refleja lo que veo en la realidad, pero ciertamente no es un ideal. Ella reconoce el capital que posee y lo utiliza para su propio beneficio. Despiadadamente a veces, ¡pero espero que también con sentido del humor!

Judith rompe con el cliché de mujer-siempre-tierna y piensa con crudeza sobre el sexo o sobre la apariencia de los hombres y mujeres con los que tiene (o no) encuentros carnales. Una forma de pensar quizá más frecuente de lo que parece, pero poco "contada" en la literatura. ¿Cree que esta puede ser una de las razones del éxito de ‘Maestra'?

Absolutamente. Creo que todavía hay muchas reglas anticuadas que rigen la manera en la que se muestra a las mujeres en la literatura. Judith no se disculpa por su deseo, no siente vergüenza de su cuerpo y es capaz de disfrutar del sexo por sí misma, sin más. Yo quería que ella tuviera un carácter honesto y moderno, que supusiera un cambio refrescante respecto a las heroínas y las víctimas pasivas que estamos demasiado acostumbrados a ver y a leer.

Su novela ha tenido algunas críticas feministas. ¿Que les dirías? 

Creo que uno de los problemas del feminismo contemporáneo es que puede ser muy prescriptivo y que para las escritoras nuestros libros siempre son juzgados por alguna imaginaria ‘feminista’ estándar. Mi libro es una historia inventada sobre un personaje. Me parece que es muy imprudente juzgar las novelas en función de si son o no políticamente correctas. Creo que fue Oscar Wilde quien dijo que no libros morales o inmorales, simplemente, los hay bien o mal escritos. Espero que ‘Maestra’ pertenezca al primer tipo.

¿Cree que todavía somos una sociedad demasiado puritana?

Sorprendentemente, creo que somos mucho menos liberales de lo que éramos hace treinta años. A pesar de que supuestamente vivimos en una sociedad mucho más tolerante, parece que hay muchas normas que ponen en riesgo la libertad de expresión y es una lástima que haya libros prohibidos en los campus universitarios porque son percibidos como una amenaza. Temer las ideas es intelectualmente asfixiante.

'Maestra' es la primera novela de una trilogía. ¿Qué nos espera en la saga de esta heroína 'sui generis'?

Estoy terminando los dos últimos libros en este momento. ¡La historia será muy diferente a los lectores podrían pensar! Espero que sigan con Judith, para ser cautivados y, por qué no, enfadados por ella.

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