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KiVa, el proyecto ‘guay’ contra el acoso escolar

Un programa finlandés ha conseguido prácticamente erradicar el acoso escolar del país. En España inicia tímidamente su implementación. Aún así, desde KiVa advierten: ‘La lucha contra el ‘bullying’ tiene que ser diaria y constante’.

Paka Díaz | Woman.es

Hace un par de años, una amiga cambió a su hija adolescente de colegio. Al saber que el nuevo estaba bastante más lejos de su casa que el anterior, le pregunté el motivo. “No soportaba más. Una pandilla de su clase la sometía a acoso escolar”, me explicó. Por supuesto, la animé a denunciarlo en el colegio. Ya lo había hecho. El resultado había sido un fracaso, los profesores y la dirección se negaban a reconocer el problema. Los padres de los adolescentes acosadores también rehuían el tema. Incluso pese a la existencia de mensajes de móvil y correos electrónicos donde estaba claro que ridiculizaban y amenazaban a la hija de mi amiga. “Son cosas de niños”, era la cantinela que le repetían. “Mi hija cada día estaba más delgada y ojerosa, por las mañana no se quería levantar, estaba triste y cansada. Un día perdí los nervios y me puse a gritarles a la profesora y a otras madres. Incluso amenacé a las niñas que la acosaban. Me di cuenta de que aquella situación me había superado. Y pensé, si puede conmigo, ¿cómo le va a llegar a afectar a ella?” Al día siguiente habló con su hija para que estuviera tranquila y viera luz al final del túnel del acoso. La iba a cambiar de centro escolar. En el nuevo, me contó, todo iba perfecto. La niña había recuperado la alegría y estaba sacando buenas notas. Antes de inscribirla, mi amiga preguntó por el tema del "bullying" y cómo lo afrontaba el colegio; no quería correr riesgos. Le aseguraron que había un protocolo que se activaba a la mínima sospecha. Solo entonces firmó el cambio de centro escolar.

“Se requiere alto nivel de motivación e implicación del director de la escuela y todo el personal para hacer frente al acoso en las escuelas”, señala Johanna Alanen, la directora internacional del proyecto KiVa en la Universidad de Turku, en Finlandia, uno de los centros académicos más importantes del país y también el elegido para poner en marcha este programa para luchar contra el acoso escolar. “KiVa es una herramienta para el trabajo en los centros escolares, pero los profesionales de la escuela tienen que hacer el trabajo ellos mismos”, prosigue Alanen.

KiVa es un programa anti-acoso que se ha desarrollado en la Universidad de Turku con la financiación del Ministerio de Educación y Cultura. La eficacia de KiVa se ha demostrado: el porcentaje de niños que estaban siendo acosados se redujo en un 40% mientras que los casos de acoso escolar desaparecieron en el 79% de las escuelas y se redujeron en el 18%. Hoy, en Finlandia, el 90% de las escuelas de enseñanza general finlandesas aplican KiVa y sus tasas de acoso son las más bajas de la historia del país. Sin embargo, son conscientes de que aún existe y que no pueden bajar la guardia. Para conseguir un cambio sostenible, se necesita una labor de prevención sistemática. El trabajo contra el acoso tiene que formar parte de la vida escolar diaria de todas las escuelas. El programa está siendo evaluado en otros países donde se ha implementado, como los Países Bajos, Estonia, Italia, y Gales. Por su efectividad y resultados, KiVa ha ganado varios premios internacionales por su contribución a la lucha contra el acoso escolar. Parte de esa efectividad proviene de que el programa ha sido desarrollado por los propios docentes y seguramente nadie mejor que ellos para encontrar las herramientas más adecuadas que ofrecer al profesorado y a los alumnos.

En el último año, en nuestro país varios casos de niños acosados han acabado en suicidio. Niños como Alan, un adolescente transexual de 17 años que vivía en la provincia de Barcelona y al que ni siquiera el cambio de colegio le ayudó. Sus nuevos compañeros también le sometieron a una persecución que acabó por quitarle las ganas de vivir. También recientemente Diego, de 11 años, se suicidó en la comunidad de Madrid. Él tampoco soportó el acoso escolar. La sociedad española se contempla a sí misma aterrorizada. ¿Qué está pasando para que haya tantos adolescentes y niños intimidados por sus propios compañeros? “La noticia que escuchamos de España son devastadoras”, reconoce Johanna Alanen apesadumbrada, “cada niño debe tener derecho a un entorno escolar seguro. Estamos haciendo nuestro mayor esfuerzo para conseguir implementar KiVa en España pronto”.

Miembros del equipo docente del Colegio Escandinavo de Madrid simulando un escenario en que se sospecha un caso de bullying (Agosto 2015). Fotos: Instituto Escalae. | D.R.

Hasta la fecha, KiVa está siendo aplicado desde el pasado septiembre en dos escuelas españolas que ofrecen enseñanza en inglés o bilingüe: el Colegio Escandinavo de Madrid y el Colegio Internacional Torrequebrada, en Benalmádena (Málaga). El instituto Escalae es quien tiene la licencia para ofrece KiVa en inglés en España, y se está implementando en colaboración con EduDesign Finland. Además, también ofrecen este programa contra el acoso en el colegio finlandés de Fuengirola, cuyo currículo finés hace que se considere un centro de ese país aunque se encuentre situado en España. Las directoras de las escuelas donde se imparte KiVa están muy satisfechas y resaltan que el programa ofrece herramientas muy concretas para trabajar con los niños valores fundamentales como el respeto, empatía y la inclusión. KiVa en finés significa contra el acoso y también significa guay. No es guay acosar, pero sí que lo es proteger a las víctimas, ayudarles e impedir que les ridiculicen o los insulten. Esa es parte de la novedad de este programa que se trabaja mucho con los niños que son testigos del acoso escolar. Se les anima a que se impliquen y tomen partido por quien está siendo acosado. Se trata de una clave que cualquier padre, madre o educador puede ir aplicando en su trato diario con los menores. Lo más importante, generar empatía en ellos, enseñarles a ponerse en la piel de los demás. Si te duele lo que le hacen al otro, actúas para protegerle, no piensas en hacerle daño o cooperar para que se lo hagan. Ni tampoco te quedas impávido como un convidado de piedra.

“Parte de la eficacia es que es capaz de cambiar las actitudes de los niños hacia el acoso y sobre todo la forma en que los niños responden cuando son testigos de una intimidación. La clave en KiVa es hacer que los niños entiendan que no deben reforzar a los acosadores, sino tratar de apoyar a los que están siendo acosados”, explica Alonen que resalta que el programa hace que la clase esté más unida y se cree una conciencia comunitaria. De esa unión nace una fuerza que complica la tarea del acosador. Entre juegos, animan a los estudiantes a denunciar el acoso. El reto es tomar partido por la víctima, el objetivo es poner fin a la intimidación. Como beneficios colaterales, los alumnos que estudian con este programa se sienten más felices en el colegio y se encuentran más motivados para estudiar. KiVa cuenta con tres unidades de trabajo. La primera está diseñada para niños de 6-9 años de edad, la segunda de 10-12 años y la tercera está destinada a los alumnos que pasan a secundaria.

Tiina Mäkelä dando la capacitación a miembros del equipo docente del Colegio Escandinavo de Madrid. Fotos: Instituto Escalae. | D.R.

Mientras KiVa prosigue su desarrollo en español y falta por ver qué otras escuelas se apuntan a desarrollar su programa en una especie de franquicia educativa, Carmenla del Moral, del departamento de Sensibilización y Políticas de Infancia de Save The Children reconoce que el problema del acoso escolar es muy grave en nuestra país. “Toda la violencia que se ejerce en los niños y niñas lo es. En España falta coordinación entre las instituciones, coordinación entre los centros y sobre todo faltan mecanismos de denuncia de los niños y protocolos efectivos. No son ‘cosas de niños’. En los casos de acoso escolar se aplica una ley del silencio que repercute directamente en los menores invisibilizándolos”. Por eso, del Moral recomienda practicar la escucha activa a los niños para que no se sientan solos y se sientan reconocidos. Sobre el programa KiVa aunque le parece muy positivo cree que habría que estudiarlo para tener en cuenta las particularidades del sistema educativo español. Save The Children está ultimando un informe sobre la violencia, no solo la escolar, que se ejerce en los niños. “Te puedo adelantar ya que, según se deduce de las cifras que vamos a dar, es necesaria cuanto antes una Ley Orgánica integral contra la violencia a la infancia en nuestro país”, advierte. Como sea, hay que afrontar del problema del ‘bullying’ en nuestro país. Alan, Diego y tantos otros niños que no han podido soportarlo o que tratan de sobrellevarlo cada día merecen que expresemos un no rotundo al acoso escolar y que se pongan las medidas necesarias para acabar con él.

  • Pautas

Mientras tanto, la coordinadora internacional de KiVa Johanna Alonen da unas pautas a los padre. Además, KiVa ha editado una guía para progenitores que encontrar en su sitio web (http://www.kivaprogram.net/ssc-en).

¿Qué le aconsejaría a los padres y educadores de un niño acosado?

Es muy importante hablar con su hijo, preguntarle sobre lo que ha pasado, interesarse y proporcionarle todo su apoyo. Es importante decirle al niño que está siendo intimidado que no es por su culpa y que el acoso no es algo que esté bien.

¿Qué le aconsejaría a los padres de un acosador?

Es muy importante hablar con él y tratar de entender lo que ha sucedido. Hay que dejarle claro que usted no aprueba el acoso, pero también dejarle claro que sí le quiere a él. Tiene que ayudar a su hijo a salir de ahí, a dejar de acosar.