D.R.

Kim White: "Me gustaría ver más mujeres en cargos de supervisión y liderazgo"

Hablamos con Kim White, la directora de iluminación de Cars 3, que nos cuenta cómo es el día a día de un alto cargo en el mundo del cine. 

Garbiñe Continente | Woman.es

Hoy se estrena la tercera película de la saga, Cars 3, uno de los filmes de animación más esperados del año. Y, con motivo del lanzamiento, hemos tenido el placer de hablar con Kim White, la directora de iluminación de la película que, anteriormente, ha trabajado en otros proyectos de Pixar como Toy Story 3 o Inside Out

En una industria como la del cine, que mueve tanto dinero y que ha recibido duras críticas por la falta de visibilidad de la figura femenina, ¿cómo es el día a día de una mujer con un cargo tan importante? ¿cómo llega hasta ahí? ¿es fácil conciliar el trabajo con la vida familiar? Todas estas preguntas y muchas más las responde a continuación la protagonista de esta historia. 

¿Cómo es el día a día de una directora de iluminación que trabaja en las principales películas de animación del mundo? 

Esto depende mucho del momento de la producción en el que nos encontremos. Al principio trabajo sola, voy analizando las herramientas que vamos a utilizar en la película, asisto a muchas de las reuniones del equipo artístico, porque quiero entender cuáles son las prioridades del director y cuáles son los retos a los que tengo que enfrentarme. Así, cuando me llega el trabajo, sé cómo tengo que dirigir mi equipo. A medida que va progresando la producción, el equipo va creciendo y comienzan las reuniones entre nosotros, a la vez que continúan los encuentros con el director y el resto de personas que trabajan en la película. Al final, mi día a día se basa en reunirme con las 50 personas que forman el equipo de iluminación, unos cinco minutos con cada uno, en los que les digo cómo tienen que funcionar. En definitiva, durante todo el proceso mi día a día se basa en reuniones y, cuando acaba la película, vuelvo a ser yo sola, reuniéndome con los artistas encargados del color, que me van mostrando todas las versiones. 

¿Alguna vez soñaste con trabajar en Pixar? 

¡Por supuesto! De hecho, cuando estaba en la universidad, Pixar hizo numerosos cortos animados y yo pensé, ‘esto es de lo mejor que he visto’. Soñaba mucho con trabajar ahí. Y cuando me licencié, eché currículum, y me dijeron que les encantaba mi trabajo artístico pero que no podían contratarme porque no sabía programar. Así que terminé mi posgrado, comencé a trabajar en la industria del videojuego y, mientras tanto, asistí a una conferencia de diseñadores de ordenadores donde emitieron un clip de Toy Story. Cuando lo vi, me dejó de piedra, es algo que no sabría explicar, pero supe que, desde lo más profundo, que era eso lo que deseaba hacer. Así que llegué a casa, retoqué mi perfil y volví a mandar  el currículum. En ese momento estaban trabajando en un software que no requería programación y, justo habían acabado Toy Story y, al empezar con Bichos, me contrataron.

¿Qué tiene de especial esta película, Cars 3, que no hayan tenido otras para las que has trabajado? 

Diría que el entorno; estar en el sur de Estados Unidos ha sido distinto. Y tal vez sea una respuesta inesperada porque mi familia es del sur; pero me crié en otro estado y saber que parte de la historia transcurre allí me hizo desear que fuese lo más auténtico posible. Las carreteras, el ambiente… quería que la gente de la zona lo viese tal y como es. Así que eso ha sido algo muy bonito y especial para mí.

En el mundo del cine es habitual escuchar críticas por la falta de visibilidad y oportunidades a las mujeres. ¿Crees que has tenido más dificultades para llegar hasta donde estás por el simple hecho de ser mujer? 

Creo que he tenido mucha suerte y no me ha limitado el hecho de ser mujer. Pero tampoco digo que sea la norma. Yo he tenido la suerte de tener tanto hombres como mujeres que me han ayudado, me han apoyado, me han alentado, y creo que no todas las mujeres tienen ese apoyo. Hay chicas que me dicen, “me habría encantado tener una mentora como tú”.Así que, no ha sido parte de mi experiencia, pero creo que queda mucho por hacer. 

¿Alguna vez te has sentido ignorada o infravalorada (en reuniones, encuentros con clientes y otras empresas…) por el hecho de ser mujer? 

Creo que no, en lo personal no he vivido ese tipo de experiencias. Pero sí he visto que al principio, cuando me daban estos cargos de responsabilidad, me daba corte hablar, aunque yo sabía la respuesta. Yo tuve que aprender a actuar, educarme y decirme a mí misma: ‘tienes que hablar, tienes que opinar, si tienes algo que decir, dilo”. Pero no puedo decir que me hayan tratado así, sino que era yo misma quien me limitaba.

¿Crees que debería haber más presencia femenina en altos cargos de empresas, como el que tú ocupas en Pixar? 

Sí, sin duda. Creo que haría falta ver más mujeres ocupando estos altos cargos. Las mujeres aportan una perspectiva diferente y me encantaría ver más mujeres en estos cargos de supervisión y liderazgo.

¿Qué es lo mejor y lo peor de tu trabajo? 

Lo mejor es trabajar en algo que le importa a la gente. Porque, yo vi Bambi con mi hija y le encantó. Cuando dentro de muchos años la gente vea nuestras películas y sigan creyendo que son especiales, será algo realmente valioso. Es un regalo trabajar en algo que le aporte tanto a la gente. Y, lo peor, es que muchas veces hay muchísimo trabajo y muy duro. Y, realmente, me gusta el trabajo duro, pero es difícil porque tratas de compaginarlo todo en tu vida y muchas veces no es posible. Conciliar el trabajo con la familia y aparte tener intereses fuera de este, como artista, es difícil y nunca se me ha dado bien.

¿En qué proyectos te sumergirás próximamente? 

No estoy segura de cuáles serán los próximos proyectos y es muy habitual en Pixar, cuando haces un trabajo de este tipo, tomarte un tiempo de relax, ayudar a otros equipos o desarrollar una herramienta hasta que te conceden un nuevo proyecto. Así que primero voy a tomarme unas buenas vacaciones y después veré qué puedo hacer. 

¿Cuál sería tu máximo objetivo a alcanzar? 

Simplemente quiero hacer mejor mi trabajo. Veo cómo crezco con cada una de estas experiencias, que se me da mejor trabajar en equipo, que he crecido como artista. No veo cuál es el máximo objetivo sino, más bien. lo mucho que me queda por aprender.