La autora danesa, que es también bailarina y coreógrafa, Katrine Engberg. | Martin Greisweb

Katrine Engberg: "Se lo ponemos fácil a la policía a costa de nuestra privacidad"

Es una de las autoras danesas más aclamadas. Después de petarlo con 'La estrategia del cocodrilo', regresa con 'El juego de la mariposa'.

Ester Aguado

A sus 45 años, esta ex actriz, bailarina y coreógrafa ha sabido reinventarse. Aunque hace 15 años que probó en el mundo editorial con un libro de no-ficción, fue en 2016 cuando Katrine Engberg sorprendió a todos con la primera entrega de la aclamada serie policíaca Kørner & Werner. Ahora regresa con 'El juego de la mariposa' (Maeva Editorial), una novela que logra una perfecta combinación a través de la investigación criminal, las historias personales y la denuncia social, todo aderezado con un fino toque de humor. Desde Copenhague nos desvela mucho sobre su último y apasionante trabajo.

En 'El juego de la mariposa' tratas temas tan sensibles como los relacionados con la salud mental. ¿Cómo llegas a querer incluir el tema de la fragilidad y de la vulnerabilidad de las personas?

Tendemos a considerar la enfermedad mental como algo aterrador y anómalo, pero, en realidad, la fragilidad y la vulnerabilidad forman parte del ser humano. Todos sufrimos crisis a lo largo de nuestra vida (depresión postparto, estrés, tristeza), así que este asunto nos concierne a todos. En esta novela quería abordar el tema de la salud mental de forma que los lectores pudieran identificarse y plantearse la pregunta: ¿quién está realmente enfermo: el paciente, el cuidador, o el sistema?

También planteas dudas sobre la conducta normal en un adolescente: ¿dónde está el límite entre normal/no normal? 

¡Qué gran pregunta! Las normas no son más que algo que acordamos para llevarnos bien, porque es práctico para una sociedad que la mayoría de la gente actúe igual. Pero muchos comportamientos que tachamos de enfermos o anómalos no son más que variantes menos frecuentes del ser humano. A veces, incluso variantes más interesantes o brillantes, que podrían prosperar si no las calificásemos de enfermas. A todos nos vendría bien replantearnos nuestra visión de la normalidad.

El título hace referencia al 'efecto mariposa, cuando algo muy pequeño puede desencadenar algo catastrófico. ¿Por qué has elegido la mariposa de cristal, frágil y huidiza, casi transparente. De hecho, el título original es el nombre de esta especie.

Glasvinge, que es el título original, es el nombre de una pequeña mariposa transparente, aparentemente frágil, que se alimenta de una planta venenosa conocida como la 'dama de noche'. Estas mariposas almacenan el veneno de la 'dama de noche' en su cuerpo, de forma que sus depredadores mueren al atacarlas. Me encanta este símbolo: el hecho de que lo frágil puede ser incluso más peligroso que lo aparentemente fuerte.

La segunda y nueva novela de la danesa Katrine Endberg. | Maeva Editorial

¿Es verdad que los griegos creían que el alma adopta la forma de una mariposa cuando abandona el cuerpo?

Sí, es parte de la mitología griega. Me parece una imagen preciosa: “el alma es una mariposa”, me encanta.

En esta novela, Anette Werner ha dado a luz, pero al principio vemos que le cuesta sentir amor maternal. ¿Se puede hablar con normalidad sobre las madres que no sienten un vínculo fuerte al principio? ¿Cómo se puede conciliar maternidad y trabajo?

Es necesario abordar las normas y las expectativas que hemos creado en torno a la maternidad. Creo que toda mujer se somete a una tremenda presión para sentirse y actuar de una determinada manera cuando tiene un bebé. Pero, durante la maternidad, muchas de nosotras, además de rebosar de felicidad, experimentamos emociones complejas y abrumadoras. Tener un hijo es como si explotase una bomba: todo cambia y para muchas de nosotras es aterrador. Deberíamos hablar más abiertamente de este tema y dejar de pensar que solo existe una forma correcta de ser madre. Yo tuve la suerte de estar con un hombre moderno, que compartió conmigo la baja por maternidad para que yo pudiese volver a trabajar cuando nuestro hijo tenía seis meses. Esto marcó la diferencia para mí.

En esta novela el trabajo de las enfermeras es fundamental, así como lo ha sido y sigue siéndolo durante la pandemia de COVID. ¿Entrevistaste a enfermeras para poder describir su día a día?

Por supuesto. Es fundamental hacer una investigación exhaustiva cuando se quiere describir a un colectivo. Sobre todo, cuando se escribe sobre un tema tan delicado e importante como es la salud mental. Pasé mucho tiempo con una enfermera de planta de un hospital psiquiátrico infantil y me sorprendió su ética de trabajo (y la de sus compañeros) y la devoción con la que ayudaba a los niños. Esto me llevó a otra pregunta: si el personal es tan competente, ¿por qué nuestro sistema psiquiátrico no tiene más éxito a la hora de ayudar a los pacientes? ¿Hay algún fallo en el sistema? Yo creo que sí.

En la investigación que se lleva a cabo en la novela, además del correo electrónico y el teléfono, también se busca en redes sociales. ¿Crees que se está convirtiendo en un canal relevante para descubrir datos clave para las investigaciones policiales? ¿Dónde está el límite de la privacidad?

Sé que las redes sociales son una parte muy importante del trabajo de los detectives. Si lo piensas, tiene sentido, pues lo compartimos todo en las redes sociales: cómo gastamos nuestro dinero, con quién salimos y a dónde viajamos. De esta forma, todos facilitamos el trabajo de la policía. A costa de nuestra privacidad.

La escritora Katrine Engberg, con su familia: su marido Timm y su hijo Cassius. | @katrineengberg

En la novela dices que muchos estudios recientes desmuestran una relación positiva entre las actividades al aire libre, la comida saludable y el bienestar psíquico... 

No soy yo la que dice eso, sino Marie, uno de los personajes del libro. Marie ha tenido malas experiencias con medicamentos psicotrópicos y cree que una dieta sana es mejor cura. Puede que tenga razón, pero su solución no servirá para todo el mundo. Para mí es muy importante presentar y debatir diferentes puntos de vista sobre la salud, la enfermedad y la curación, sin llegar a conclusiones. Quiero plantear preguntas, no dar respuestas.

¿Crees que con la pandemia han aumentado la pereza y el aburrimiento y que esto puede provocar más fracaso y depresión?

Esto es un hecho, un hecho triste. Yo tengo el privilegio de tener una familia y una carrera que no se ven demasiado afectadas en estos tiempos de locos. Pero, aun así, me siento abatida, triste y deprimida. Me rompe el corazón pensar en los que están pasando por todo esto solos. Y estoy convencida de que esta crisis nos marcará durante muchos años.

“El dolor se apodera de todo lo vivo y le roba el color”. ¿Cómo puede el dolor llevar a odiar o matar a alguien?

Creo que esto está bastante claro. Por instinto, llegamos a odiar a quienes nos infligen dolor, ¿no es así? Y si el dolor es lo suficientemente intenso, ¿no podríamos volvernos violentos? Si le preguntas a cualquier padre, admitirá que está dispuesto a matar por sus hijos.

En esta novela también hay una pequeña referencia a la danza cuando hablas de Bettina, ya que iba a clase todos los domingos. ¿Siempre intentas reflejar parte de tu pasado, como bailarina, en tus novelas?

Llevo bailando desde los cinco años, así que no es algo que intente poner deliberadamente en mis novelas, sino más bien algo de lo que nunca puedo escapar. La que es bailarina, no deja de serlo nunca.

Como siempre, tu ciudad, Copenhague, es el escenario que se convierte en un personaje más. ¿Qué rincón de la ciudad has conocido gracias a esta novela? El Museo de Historia de la Medicina del que hablas o La Colonia que mencionas, ¿existen de verdad?

Sí, ambos lugares existen. ¡Todo el mundo debería venir a Copenhague y verlos con sus propios ojos! Uno de los grandes privilegios de vivir en una ciudad europea es poder disfrutar de todas las capas históricas que nos rodean. Para mí no hay nada más inspirador que pasear por mi ciudad y descubrir todos sus secretos y rincones sombríos.