La actriz Itsaso Arana protagoniza 'Los reyes de la noche' (Movistar +). | Nacho López/ilg

Itsaso Arana: "No todas las mujeres que lideran lo hacen bien, pero necesitamos esa sensibilidad en el poder"

Nominada a un Cesar por 'La virgen de agosto' como coguionista (junto a su pareja, Jonás Trueba), la navarra se mete ahora en la piel de una aguerrida periodista radiofónica en la serie 'Los reyes de la noche' (Movistar +).

Ester Aguado

Si naciste en los años 70 y 80, esta serie te traerá muchos recuerdos y si eres periodista, será como un salto al pasado. Porque 'Los reyes de la noche' cuenta la historia de cómo José María García y José Ramón de la Morena compitieron por la audiencia radiofónica nocturna, llegando a convertirse en enemigos acérrimos. Una historia que habla mucho de nosotros como país y de las dificultades que tuvieron las mujeres para hacerse un hueco en el mundo laboral. Engancha.

Itsaso, ¿qué tienes tú de Marga, esa brillante y luchadora periodista?

Me encantaría compartir con ella tus adjetivos (risas); con eso, ya me podría ir a dormir tranquila, sería genial. Soy también muy apasionada de mi trabajo, idealista, también a veces me frustro porque la materialización de mi profesión no siempre es la ideal. En realidad, tengo que aprender de ella a ser más valiente, a tener más coraje y a atreverme más a enfadarme cuando me toca, porque eso me cuesta.

¿Te enfadas poco?

Me enfado por dentro, pero de ahí a expresarlo... estoy en ello. Este personaje me ha enseñado a vehicular esa rabia que te entra a veces y que no me atrevo a mostrar delante de quien debo. Luego la pagan los que menos lo merecen. Debería mostrar un poco más el carácter, sí.

Itsaso encarna a la periodista Marga Laforet en 'Los Reyes de la noche'. | Movistar +

¿Podrías haber sido periodista?

Pues... no me queda lejos, la verdad. Sobre todo, de radio, porque siempre me ha atraído muchísimo. Disfruto especialmente de trabajar con la voz y me encantan las entrevistas radiofónicas. De hecho, soy muy adicta a los audiolibros y a los podcast... hay algo con la escucha y con la voz que me atrae. Ser periodista de radio me hubiera gustado, sí.

¿Has grabado algún audiolibro, ahora que las plataformas como Audible o Storytel están tan de moda?

Pues estuve a punto de hacerlo, pero después por fechas no me encajó, pero me quedé con muchas ganas. Me habían asignado una novela de terror un poco gore y, al final, hasta lo pasé mal, porque yo soy muy miedosa (risas). Les decía: "Quizás es mejor que empiece con otro tipo de novelas, es que luego no voy a poder dormir"... y menos mal que me entendieron. Es que me meto mucho en el personaje (risas). Espero que me llamen para una novela decimonónica o romántica del siglo XIX, eso me iría mejor.

¿Tú has hecho trabajos que no te llenaban, como le pasa a Marga, tu personaje?

Yo he estado muchos años dirigiendo una compañía de teatro (La Tristura) y todo lo artístico, me apasiona, pero he tenido que hacer muchos números, muchas subvenciones y un montón de trámites, distribución y cargar furgonetas... y eso no era tan divertido. Ahí hubo un oficio entero que tuve que aprender y me desesperaba bastante. Como actriz, hay ocasiones en las que el proyecto no te motiva tanto, como la publicidad que hice en mis inicios... hasta que me planté. Procuro hacerlo poco, porque para mí, la actuación es algo sagrado, así que prefiero no hacer nada a disgusto. Me pasa mucha factura y luego tengo que ir a terapia (risas). Las cosas que hago son aquellas con las que me siento identificada y a las que les veo el corazón. No me gustan los productos que no sé de dónde vienen...

Los actores Miki Esparbé e Itsaso Arana en 'Los reyes de la noche'. | Movistar +

En la profesión periodística, ¿haría falta una Paola Vasile?

(Risas) ¡Por favor, que sea un liderazgo diferente! Tampoco quiere decir que todas las mujeres que tienen liderazgo sean buenísimas, las habrá malas y que hagan las cosas mal. No tenemos que ser ejemplo del ser humano perfecto, pero sí que hace falta un liderazgo con un corte más emocional que atienda a la salud mental, que está estos días tan en boga. Hay una dimensión del poder que aún no se ha practicado lo suficiente, que tiene más que ver con poner los cuidados en el centro y con poner los valores de un mundo en el que lo más importante no es la productividad. Sí que creo que hay algo del orden de lo femenino, que lo pueden llevar a cabo los hombres también, que tiene que ver con una sensibilidad a la hora de ejercer el poder que sí que está por explorar. No sé si tantos Vasiles, pero al menos alguna Paola más, sí (risas).

¿La historia de la rivalidad entre García y De la Morena la llegaste a vivir, tienes recuerdos de aquella época?  

La verdad es que no y, además, yo apenas escuchaba radio deportiva... Confieso que he aprendido mucho con esta serie, que no deja de ser un fresco de esa época de oro de la radio. 

Se habla de que es una comedia... pero yo he visto mucha tensión en hechos y diálogos...

¿No te has reído? ¡Uy, algo hemos hecho mal!

Bueno, hay golpes buenos, pero también puñaladas muy duras...

Exacto, hay un humor muy ácido, son personajes muy extremos, está la ética del trabajo versus la ambición y se hacen retratos de personajes muy profundos, muy reales. Todo lo que se explica sobre la mujer y la dificultad a la hora de abrirse camino, lo que le sucede a mi personaje, es muy duro, pero se extrema de tal forma que acaba dando risa, aunque se termina congelando. No es una serie con temas dulces, si no que explica la situación de un país polarizado y con un uso del poder un poco viejo frente a las nuevas generaciones que tratan de abrirse camino.

Itsaso Arana protagoniza 'La Virgen de Agosto', de Jonás Trueba, nominada a los premios Cesar. | BTeam Pictures

Parece que los productores ya no tienen miedo a apostar por actrices menos conocidas, que hemos salido de las Amaia Salamanca y Paula Echevarria... ¿Has tenido más ofertas desde la nominación al César por 'La virgen de agosto?

¡No me ha dado tiempo! Ojalá las tenga, aunque no me puedo quejar, porque estos dos años tan difíciles estoy teniendo suerte, el trabajo de tantos años tiene sus frutos y eso tiene que ver con que se está abriendo la mirada a mostrar otro tipo de mujer. Actrices como yo, que hasta ahora estábamos relegadas a hacer de 'amiga de' y a personajes secundarios, ahora estamos en el centro aunque no tengamos un físico tan prototipo, liderando historias. Es importante... Mira, justo estaba viendo ahora 'Nomadland', con Frances McDormand, que es una actriz maravillosa y una gran 'role model' para diversificar a las protagonistas femeninas. Se puede ser mujer y protagonista de muchas maneras.

'La Virgen de agosto' la escribiste junto a Jonás Trueba, ¿qué te llena más escribir o interpretar?

Mira, una de las cosas que he aprendido de la pandemia es que no tengo que elegir. ¡Es maravilloso, puedo hacer las dos cosas! Hay como una especie de carrera, de llegar rápido a las cosas y de especializarnos ante la competencia que me confundió mucho... Estuve años peleada porque pensaba: ¿soy escritora o soy actriz? Y las dos cosas me apasionan y los proyectos donde más he destacado como actriz y que me han llenado han sido los que he estado creando yo desde el origen, incluso en mi compañía de teatro. Así que eso es lo más esencial en mí, que conviven las dos cosas y ambas se parecen bastante. Yo actúo y escribo desde la misma fuente.

¿Una defiende mejor lo que ha escrito que lo han hecho otros?

Es interesante... cuando formas parte de algo desde el origen, tienes un conocimiento más profundo, más allá de tu personaje, de lo que quiere contar la historia y eso nunca puede ser malo. También, otros proyectos a los que te invitan, como 'Los reyes de la noche', suponen un salto y un aprendizaje inesperados, porque yo nunca había hecho comedia ni había estado delante de unos compañeros como Javier Gutiérrez o Miki Esparbé. Y te devuelven una imagen de ti misma: 'ah, vale, yo también puedo ser eso' y es apasionante. Combinar las dos cosas es enriquecedor. 

¿Ya no tienes la compañía de teatro, La Tristura?

Pues cuando cumplí los 30 decidí dejarla en 'stand by', aunque continúa y va genial. A pesar de unos años maravillosos, necesitaba atender mi parte más cinematográfica: me estimulaba mucho el trabajo con la cámara. He dejado el teatro un poco dormido porque es un amante muy exigente. 

Estás en el nuevo proyecto de Nely Reguera, 'El nieto', junto a Carmen Machi...

Sí, justo ha salido la noticia y nos vamos a Grecia la semana que viene. Soy afortunada en estos tiempos en los que nadie viaja. En los Premios Cesar, que nos fuimos a París, fue otro regalo. Antes dábamos por hecho que podíamos viajar y nos creíamos los reyes del mundo... y es un privilegio que deberíamos poner en valor. Es un baño de humildad. Luego retomaré con Jonás la segunda parte de una nueva película, que ya empezamos en Navidad. Es volver a rodar con Los ilusos y es como jugar en casa. También estoy de gira con Pascal Rambert, un director de teatro francés, y me voy turnando con Bárbara Lennie para hacer 'Tres anunciaciones'... Tengo una primavera muy movida.

¿Qué consumes como espectadora?

Ahora hay que ir al cine a ver lo que sea, pero uno de mis lugares favoritos de Madrid es el Cine Doré, un lugar mágico con una programación maravillosa. En La Cineteca y el Círculo de Bellas Artes también se pueden ver joyas. Y de las plataformas, a parte de Movistar, Netflix, HBO, adoro Filmin y otra que no es tan conocida como Mubi, donde puedes encontrar un montón de cineastas jóvenes internacionales y películas que no se estrenan en España. Estrenan una peli al día y está durante un mes y resulta muy estimulante.

¿Algo más comercial?

Acabo de ver 'Nomadland' y me ha encantado un documental que se llama 'Una niña', de Sébastien Lifshitz, sobre una joven transgénero y es maravilloso. Me cambió la cabeza. También estoy muy apasionada con una directora francesa que se llama Sophie Letourneur, que ha estrenado 'Enorme' (2019) y es una crítica mordaz sobre el género: habla sobre una pareja en la que el genio es la mujer, una pianista y el marido es el acompañante y se generan situaciones hilarantes y también dolorosas.