Una imagen de la serie 'Por 13 razones', sobre el acoso escolar.  | Beth Dubber/Netflix

¿Tu hijo sufre 'bullying' o es agresor? Esta 'escuela' te dice qué hacer

Casi el 7% de los menores afirma ser víctima del 'ciberbullying'. Seis de cada 10 estudiantes reconoce haber recibido insultos y casi un 30% golpes físicos. Tan alarmante es la situación que la ONG Save the Children ha montado una escuela online para enseñar a los progenitores a luchar contra el ciberacoso.

Paka Díaz | Woman.es

En nuestro país, uno de cada 10 niños y niñas sufre acoso escolar o bullying y ciberacoso / ciberbullying; seis de cada diez estudiantes reconoce haber recibido insultos y casi un 30% golpes físicos, según se desprende del informe de la ONG Save The Children 'Yo a eso no juego' sobre la realidad del bullying y ciberbullying a base de encuestas a más de 21.0000 niños y niñas de entre 12 y 16 años.

Además, un 9,3% de los estudiantes considera que ha sufrido acoso en los últimos dos meses y un 6,9% se considera víctima de ciberacoso. En cuanto a los acosadores, un 5,4% de los niños reconoce haber acosado a alguien y un 3,3% reconoce haberlo hecho a través de Internet o redes sociales.

¿Cómo evitar el acoso escolar? | FatCamera / ISTOCK

La situación es tan preocupante que Save The Children ha montado incluso una escuela online para que padres y madres puedan aprender a luchar contra estas lacras, tanto si si es tu hijo quien lo sufre, como si lo causa o, simplemente, es testigo. A través de su curso online, impartido por Jose Antonio Luengo, psicólogo educativo y experto en prevención de la violencia en la infancia, se puede aprender a saber cómo actuar ante ello y prevenirlo, además de a poder enseñar a los menores herramientas para luchar contra ello. Además, también se puede descargar una guía con consejos muy prácticos. Tanto el curso como la guía son gratuitas. El reto de Save The Children es acabar con la violencia entre iguales.

El curso cuenta con siete videolecciones en las que se define qué es el acoso y el ciberacoso, cómo detectarlo, qué hacer si mi hijo sufre acoso o ciberacoso, si es testigo de una situación de ello o si se trata del agresor, porque los que agreden son así mismo niños y niñas que necesitan afecto y ayuda para aprender a gestionar su ira, su miedo o su frustración. También en los cursos explican cómo actuar con respecto al colegio, y muy importante, dan herramientas para prevenir y que el acoso nunca llegue a producirse.

Los cambios de humor pueden ser una señal de acoso.  | CraigRJD / ISTOCK

Le preguntamos a Carmela del Moral, analista jurídico de derechos de infancia de Save The Children, por este interesante centro digital contra el bullying. Del Moral advierte que la violencia contra la infancia que conocemos es solo la punta del iceberg y por eso lanza un mensaje claro a los políticos: "Siempre están diciendo que se va a aprobar una Ley Integral para la Erradicación de la Violencia contra la Infancia y la Adolescencia, pero ha pasado más de un año y no lo han hecho. Proteger a los niños de la violencia es fundamental y muy urgente pero parece que nunca es la prioridad para el Gobierno".

¿Cómo funciona vuestra Escuela de padres de contra el ciberacoso?

Hemos habilitado en nuestra web dos cursos sobre acoso y ciberacoso completamente gratuitos: si pinchas el curso, puedes descargar la guía de más de 70 páginas. Hace una definición de qué es, da pautas para detectar si tu hijo o hija puede ser víctima, agresor o testigo y cómo gestionar cada caso, como reaccionar y activar medidas en el centro educativo. Lo que hemos hecho para completar es una serie de videos en el que Jose Antonio Luengo, que es un gran experto, da las mismas pautas pero en vídeos en los que explica todo.

¿Por qué decidisteis montar una escuela para padres y por qué de acoso virtual?

En 2016 en febrero publicamos el informe 'Yo a eso no juego' sobre la realidad del bullying y ciberbullying a base de encuestas a unos 21.0000 niños y niñas. Dábamos datos sobre la prevalencia y análisis de políticos y de cómo se responde a estas problemáticas desde los organismos públicos. La escuela online y los cursos fueron consecuencia natural porque nos empezaron a llegar cartas y correos que desprendían una gran necesidad real de padres y madres de saber qué era y cómo actuar. Nosotros creemos que gran parte de las soluciones vienen de las familias.

¿Y cómo están respondiendo las familias?

Les está gustando mucho, porque sienten que les es útil. Cuando sacas a la luz pública asuntos como el ciberacoso, los progenitores se ven con necesidad de respuestas y están alarmados. Estas situaciones pueden hacer que las familias se sientan muy desprotegidas e incluso culpables.

¿Qué pautas básicas les proporciona la escuela?

Las pautas que decimos es que en primer lugar hay que escuchar a los niños sin juzgarles, hay que mostrarles apoyo en todo momento y decirles "yo te creo". Y tomar las medidas que sean más beneficiosas para ellos. Y hay que escapar de culpabilizarse, no es que hayamos fallado en nuestro papel, muchas veces los niños y niñas tienen más influencias que no solo nosotros. No hay que alarmarse, ni caer en la culpabilidad. Hay que intervenir y apoyar. Siempre desde un enfoque positivo de derechos y en colaboración con la escuela, que las soluciones sean en el centro educativo, y nunca tomar la justicia por tu mano.

En vuestro informe se dan datos muy preocupantes, como que uno de cada 10 estudiantes afirma ser víctima de acoso escolar. ¿Cómo lo valoráis?

Mucha gente dice que eso ha pasado siempre pero porque algo haya pasado siempre no le quita gravedad. En nuestra sociedad hemos avanzado precisamente enfrentándonos a abusos que "han pasado siempre". Este mensaje no vale. Hay que tomarlo en serio porque son unas formas de violencia que generan grandes sufrimientos y tienen grandes consecuencias en sus personalidades y desarrollo. Y además ahora se presentan diferencias, ahora existe el ciberacoso. Si antes el problema se limitaba al entorno escolar, ahora la pesadilla del acoso puede durar 24 horas al día, 7 días a la semana a través de las tabletas, ordenadores, móviles… Ese acoso constante se suma al tradicional y la sensación de desprotección, la angustia, la desconfianza que sufre el menor, todo es mayor.

¿Qué nos puede alertar de que una o una menor sufre acoso?

Una disminución de la concentración, una bajada en el rendimiento escolar, si siente dolores y malestares psicosomáticos, trastornos del sueño, ansiedad… Hay que observarles. Si notas que está triste, trata de hablar, de preguntarle y préstale mucha atención. Y por supuesto, si te cuenta algo, créele.

¿Se puede hablar de epidemia de acoso escolar?

Es una faceta más de la violencia que sufren los niños y niñas, el acoso es una más. Esta asociado con los valores en los que se están educando a niños y niñas, los roles que se perpetúan. Todavía no tenemos una respuesta integral para la violencia que sufren los menores. En algo estamos fallando cuando nuestros niños y niñas están tan desprotegidos y no recurren a nosotros. Desde luego estamos fallando en el modelo social y educativo. Un modelo en el que la paz y la convivencia no son lo más importante es un modelo en el que la violencia manda.

¿Qué tres medidas deberían adoptar los padres para prevenir el acoso?

Escucharles y buscar espacios para que expresen lo que están viviendo en el colegio y en su vida, un espacio de intimidad más allá del simple "qué ha pasado hoy". Observar si le ocurre alguno de los síntomas. En acosadores también, si el niño pierde el genio, no sabe controlar su ira, se trata de imponer y se frustra, todas esas son señales. Y muy importante, una vez descubierto tenemos que ponerle de su lado y que le vamos a ayudar, tanto si es acosado como si es acosador. Al acosador también hay que dejarle claro con cariño que le vamos a ayudar y a proteger para que aprenda a controlar su ira, a gestionar su enfado. Todos son niños. Hay que proporcionarles escucha, calma, apoyo y afecto. Ayudarles en el camino que les ha tocado recorrer. No hay que olvidar que quienes acosan también son niños y niñas. Hay que buscar el porqué ha hecho eso y cómo cambiarlo. Están en un proceso de formación de su personalidad y es el momento de ayudarles a cambiar. No caer en la negación porque es fácil pero no lleva ningún sitio y puede producir mucho dolor.

Y una pregunta que nunca nos queda clara, la actitud tibia que adoptan algunos centros educativos, ¿es la correcta? ¿qué debe de hacer?

Las regulaciones de cada centro y los planes de convivencia varían pero todos deberían de contar con un protocolo. Hasta hace poco no se ha tomado muy en serio el bullying. El protocolo tiene que consistir en esclarecer los hechos, tomar medidas protectoras con la víctimas y restaurar el daño por parte del agresor para la convivencia. Ademas informar siempre a las autoridades educativas, siempre sin excepción. Si los padres y madres consideran que no se está prestando la suficiente atención, que acudan a la inspección educativa. Cada director debe liderar y los tutores deben seguir ese liderazgo. Hay que acabar con el acoso y todos tenemos que ser muy conscientes de ello y tomarlo muy en serio. Frases como el ‘esto ha pasado toda la vida’ o, ‘esto refuerza el carácter’ son mensajes que solo banalizan esta violencia y no sirven de nada, solo hacen daño.

Por último, ¿cuál es la valoración de Save The Children sobre la violencia que sufre la infancia?

Nosotros creemos que la violencia contra la infancia es algo generalizado y mucho más grave de lo que sabemos y de lo que creemos. La violencia que conocemos es solo la punta del iceberg, por eso necesitamos una estrategia integral para luchar contra ella, que se redacte y apruebe una Ley Integral para la Erradicación de la Violencia contra la Infancia y la Adolescencia con medidas integrales de protección hacia los niños y las niñas frente a cualquier tipo de violencia. Siempre están diciendo que se va a aprobar pero ha pasado más de un año y no lo han hecho. Proteger a los niños de la violencia es fundamental y muy urgente pero parece que nunca es la prioridad para el Gobierno.