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Que se escuche la voz de los poetas


Hasta el 29 de octubre se celebra en Madrid POEMAD, el festival donde descubrir a los autores actuales y que cuenta con el ciclo ‘Un verso propio’, donde, al fin, la poesía escrita y editada por mujeres es la protagonista. Corre, que aún llegas. 

Paka Díaz | Woman.es


Durante estos días y hasta el 29 de octubre se celebra en Madrid POEMAD, un festival que se incluye en la la red de festivales internacionales de poesía como el de Medellín, donde se reúnen más de dos mil personas a escuchar poesía, o los de otras grandes capitales europeas como París, Londres o Berlín. “No existía un Festival de Poesía de Madrid y nos parecía fundamental para una ciudad tan cosmopolita y ecléctica”, explica Beatriz Rodríguez Delgado, escritora, filóloga y la directora de POEMAD, quien recalca el espíritu independiente del mismo. “Eso es importante de cara a que la programación, en este sentido nuestros patrocinadores son muy respetuosos”, comenta. A lo largo de varios días, este festival permite acercarse a la creación poética actual desde muy diversos ángulos, con “poesía para todos los gustos y colores, desde los autores consagrados a los más jóvenes”, explica Beatriz.



Además y pese a que es paritario “partiendo de la calidad en las obras de todos nuestros invitados, un proceso mucho más fácil y natural de lo que la gente piensa”, puntualiza Beatriz, este certamen cuenta con el ciclo ‘Un verso propio’ sobre poesía escrita por mujeres en el que también participan editoras y traductoras. Le pregunto a Beatriz si la poesía ha sido justa con las mujeres. “Claro que no, en la poesía se cumplen las mismas injusticias de exclusión y marginación, incluso automarginación, que en todas las disciplinas artísticas y profesionales”. Entre los obstáculos que encuentran las poetas destaca “además de un lenguaje, una temática y un punto de vista dominado por el patriarcado, la endogamia de género que favorece un acceso más limitado para las mujer cuando son los hombres los que están en el poder”.



Para muestra, hace un año, el editor Chus Visor dijo en una entrevista a la revista El Cultural que "la poesía femenina en España no está a la altura de la masculina”. Su declaración levantó ampollas pero señaló uno de tantos estereotipos que acompañan a las creaciones firmadas por mujeres. Las de ellas, las nuestras, no pueden competir. Lo cierto es que afirmaciones así demuestran, además de sexismo, poco conocimiento de la Historia. Las voces poéticas de las mujeres no es que tengan poca calidad, sino que han sido calladas sistemáticamente. O borradas, como afirma la escritora y editora Carmen G. de la Cueva, que participa en POEMAD como creadora de la nueva editorial feminista para escritoras Señora Dalloway y como directora de la web sobre mujeres creadoras «La tribu de Frida», y que considera que iniciativas como ‘Un verso propio’ son importantes porque “la herencia literaria de las mujeres, su obra, su trabajo, ha sido silenciada y borrada, hasta fragmentada. Iniciativas como esta contribuyen a dar visibilidad a la poesía escrita por mujeres que tan ninguneada ha estado a lo largo de la historia. No hay que irse muy atrás en el tiempo. El editor Chus Visor declaró hace un año que no había muchas buenas poetas, el poeta Pablo García Baena dijo hace tan solo unos días que ‘Escriben lo que la gente quiere, la vulgaridad. Lo de la mujer es muy justo y está muy bien, pero como haya en un jurado dos mujeres y el resto sean hombres, hasta que no premian a una no hay manera de callarlas’. Mientras se siga considerando inferior la literatura que escriben las mujeres, será necesario espacios donde se preste toda la atención a lo que escriben ellas. Hace falta hacer un gran trabajo de genealogía recuperando voces de tantas madres y abuelas literarias que han sido borradas”.



Precisamente, la narradora Pepa Merlo participa en el festival con su antología ‘Peces en la tierra’, en la que rescata a las mujeres poetas del 27, ignoradas en los estudios filológicos. Aunque no escribe poesía, Merlo si la considera una parte fundamental de su vida y lamenta que “cada día se lee menos y se la confunde con frases cortadas como versos, pero vacías, que cualquiera se llama poeta aunque no haya leído en su vida un buen verso, que el premio Nobel de literatura de este año ha borrado los nombres de aquellos que sí han dedicado su vida a la poesía. Que a las editoriales no les importa tanto la calidad como las ventas, que se está hiriendo a la poesía como se ha hecho con la pintura, arrinconándola en favor de las intervenciones y las ‘performances’”. Con esto último no está nada de acuerdo Beatriz Rodríguez, que opina que “los festivales de poesía le dan valor al género, subimos a los poetas al escenario y ofrecemos espectáculo sin que este vaya en detrimento de la función de la poesía, eso es lo más emocionante, que al final el motor de todo, el origen de todo está en la palabra.” Un ejemplo sería el ciclo ‘Un verso propio’, compuesto por una serie de lecturas que en torno a la poesía escrita por mujeres. “Además en este ciclo se incluyen las numerosas antologías y colecciones que se han puesto en marcha y que sitúan a las poetas en una primera línea del canon literario que es interesante trasladar a los lectores por medio de encuentros con los antólogos y directores de las colecciones”, explica la directora de POEMAD que anima a ir al festival y acercarse a la poesía porque “es una manera muy eficaz de comprender la trascendencia que tiene la intensidad de la palabra en nuestro pensamiento y en nuestro comportamiento”.