Mario Casas, durante la entrevista con Woman.es. | D. R.

Entrevista a Mario Casas: "En Instagram soy bastante 'fake'"

Hablamos con Mario Casas sobre 'El fotógrafo de Mauthausen', la película que protagoniza y que le obligó a someterse a una transformación física brutal. 

Clara Hernández | Woman.es

De cerca, Mario Casas parece más estilizado y contenido que aquel Ulises de la serie 'El barco' que apretaba los labios y lanzaba miradas de abajo arriba para seducir a Ainhoa (en realidad, Blanca Suárez).  O que ese Tony bruto, seductor y delirante que nos hizo reír en 'Las brujas de Zugarramurdi'. Tal vez, porque ese día presenta la última película que ha protagonizado,  ‘El fotógrafo de Mauthausen’, y su argumento  (las vivencias de Francisco Boix, uno de los presos españoles que pasó por un campo de concentración nazi) lo requiere. 

El caso es que no es hasta la sexta pregunta cuando achina los ojos y enseña al fin la sonrisa pícara que, durante años,  ha sido la responsable de los desvelos de numerosos espectadores.  En ocho minutos (tiempo máximo que conceden para esta entrevista) tratamos de descubrir cómo es ese Mario Casas tan educado y encantador que tenemos enfrente en un escenario de luces y sombras: el de la exposición de Auschwitz, en la Sala de Exposiciones Arte Canal de Madrid. 

Has dicho que esta película te supuso muchos sacrificios. ¿Qué fue lo más costoso, el cambio físico o el mental?

Al principio, lo más complicado fue el físico, cuando tuve que empezar a adelgazar para adecuarme al papel. Luego, cuando me sumergí en la historia, lo difícil fue mantener una contención constante porque no quería caer en el dramatismo. Al final, Francisco Boix, mi personaje, era un tipo que, pese a estar internado en Mauthausen, siempre tenía una sonrisa. Era un hombre rebelde, carismático, que se ganaba a la gente y tenía un talento emocional muy especial. Todo el rato estaba sobreponiéndome para no caer en ese dramatismo.

¿Cómo te preparaste?

Cuando me llegó el guion, empecé a documentarme sobre la II Guerra Mundial, sobre los campos de concentración y los españoles que pasaron por Mauthausen. Emocionalmente, la historia me tocó mucho, me impactó. Respecto al peso, llegué a pesar unos 64 kilos, unos 12 o 14 menos que ahora. Por la mañana comía verdura; a mediodía, pescado; zumo de piña a media tarde y por la noche, si podía, no cenaba. Hice el régimen con una dietista y al mes y pico me dijo que no podía bajar más, que mi índice de grasa era muy bajo y que podía ser perjudicial.

Mario Casas, caracterizado para el papel de Francisco Boix en la película 'El fotógrafo de Mauthausen'. | QUIM VIVES

¿Y paraste?  

Tenía que seguir. Soy delgado y lo que me pasaba es que perdía la grasa y me quedaba el músculo, que tenía que perder también, me quedaba como con 'tipín'. Corría muchos kilómetros al día, llegaba a Barcelona, rodaba y seguía sin comer.

Al parecer, apenas hacías otra cosa...

Cuando haces una dieta normal, evitas una serie de cosas para evitar saltártela. Solemos quedar con amigos para charlar, beber y picotear, y en estos casos, no puedes hacer una vida normal.  Me aislé. No quieres pasarlo todavía peor. Creo que también lo utilizaba como excusa para entrar en mi propio campo de concentración.

El actor hubo de perder varios kilos para representar al fotógrafo español recluido en el campo de concentración nazi de Mauthausen. | QUIM VIVES

Ante eso, ¿aprender alemán y francés para la película era pan comido?

A veces estaba rodando en el laboratorio con Mark y le decía: “¿Qué te parece si esta frase la digo en alemán?”. Creo que eso le da al personaje más carisma y fondo. Y enseguida me lo compraban. Francisco Boix era un tío inteligente que, siendo tan joven, hablaba español, catalán, alemán, francés e inglés.

Él prefería fotografiar la realidad a los posados, al revés que su jefe, dice la película. Tú, en tu Instagram, ¿de qué das más?

¡Posados! Yo soy bastante ‘fake’ en Instagram. Creo que todos lo somos, en Instagram hay poca realidad. Va bastante de mostrar una realidad bonita, de postureo, donde todo es maravilloso pero poco realista.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Y hay mucho de blanco y negro. ¿Es un filtro que te representa?

Hubo una época en que todo en blanco y negro, todo lo veía así. Para mí el blanco y negro es elegancia, me gusta mucho. Soy poco de colores vivos. Mira (señala su indumentaria, de pantalón y jersey a juego negros).

¿También para la moda?

No soy de extravagancia. Soy de color blanco, negro y gris.

Mario Casas y Macarena Gómez, en una secuencia de la película 'El fotógrafo de Mauthausen'. | QUIM VIVES

¿De qué color ves la vida?

Con mucho color, pero me gusta mirarla también con pausa y con distancia, y en blanco y negro.

En la pantalla has sido pagafantas, galán, joven con problemas sociales, hilarante en las brujas de zugarramurdi, minero, fan loco de Raphael, fotógrafo en un campo de exterminio, policía en Sevilla… Sin embargo, muchos medios se refieren siempre a ti como el galán. ¿Te sientes elogiado o ya no sabes qué papel hacer para acabar con eso?

Creo que ahí han influido pelis tipo ‘3 metros sobre el cielo’ o ‘Palmeras en la nieve’, que han tenido éxito y  que han llegado a mucho público. Sobre todo ‘3 metros sobre el cielo’ ha marcado a mucha gente y hay quien se queda ahí, en esos proyectos, y ya no sigue viéndote. Pero yo no lo veo algo malo.

Mario Casas con la directora de 'El fotógrafo de Mauthausen', Mar Targarona. "Mario es maravilloso", opina la cineasta.  | QUIM VIVES

Ser guapo, ¿qué puertas no te ha abierto?

No me veo así, guapo. Al final es cómo te pueden ver los demás pero a algunos les parecerás feo, a otros, guapo; a otros, normal; a otros, simpático y a otros, gilipollas. Cada uno tiene una visión distinta del mundo y de la gente.

* La película 'El fotógrafo de Mauthausen' se estrena el próximo día 26 de octubre.