Amaral, en una de las fotos promocionales de 'Salto al color', su octavo disco de estudio.  | Javier Soto Azpitarte

Amaral: "Para ser feliz, tienes que conocer antes la melancolía"

Hablamos con Eva Amaral y Juan Aguirre sobre su nuevo álbum, 'Salto al color', y su vida fuera de los focos.

Clara Hernández | Woman.es

Son lo más parecido a la estabilidad en un sector profesional lleno de infidelidad y altibajos. Amaral (los zaragozanos Eva Amaral y Juan Aguirre), que se bautizaron así hace más de dos décadas por el apellido portugués de su componente femenina, llevan ese tiempo publicando sin falta un álbum cada dos o tres años —cuatro lo más—; portando en cada uno de ellos dos o tres sencillos que todos sabemos de principio a fin, y cosechando 1,5 premios al año de media.

¿Su secreto? Un pop sin etiquetas capaz llegar a oídos multigeneracionales. Y la sencillez de un dueto tranquilo, que cae bien y que vive “una vida de barrio", confiesan sus miembros, que llegan a la entrevista andando (ella) y en bici (él) antes de pedirse un te y un café.

Eva Amaral (dcha.) y Juan Aguirre (izda.) son el dueto Amaral.  | Javier Soto Azpitarte

Su octavo disco de estudio, 'Salto al color', entró en las listas de lo más vendido en España en su primera semana en la calle. Ahora salta a los escenarios con un tour que pasará por Zaragoza, Alicante, Coruña, Bilbao, Barcelona, Murcia y Málaga antes de concluir en el WiZink Center de Madrid, el 21 de marzo de 2020.

Hablamos con Amaral: 

Octavo disco. ¿Enfrentarse a un nuevo trabajo es cada vez más difícil o la experiencia es un grado?

Siempre es un reto. No hemos perdido las cosquillas en el estómago delante de la hoja en blanco o ante el desafío de un nuevo sonido. En ‘Salto al color' han tomado mucho peso sonidos que antes solo habían aparecido puntualmente en nuestras canciones, como la electrónica y el mundo de los sintetizadores. Esa ha sido nuestra inquietud.

Amaral son Eva Amaral (dcha.) y Juan Aguirre (izda.). | Javier Soto Azpitarte

¿Esa inquietud es de las que quita el sueño?

A veces, sí, pero no porque sufras. Estás en modo creativo, como en una especie de incandescencia mental y ansioso por plasmarlo. Eso es lo que nos impide dormir.

Veníais de la oscuridad de 'Nocturnal' buscando la luz. ¿La habéis encontrado?

‘Salto al color’ es, en realidad, una diversidad de paisajes y texturas, incluso de diversidad idiomática (hay un tema en gallego, ‘Ondas do mar de Vigo’). Y hay más positivismo.

Frases de vuestro último disco: "Nunca volveremos a encontrarnos", "Busco tus señales pero nunca llegan", "Todo en lo que confié, tiene los días contados". Habláis de positivismo pero se os da bien dar bofetadas de realidad.

En el fondo siempre hay melancolía en nuestros temas pero aquí creo que sí hay una mirada más positiva y esperanzadora. Se dice que para ser feliz tienes que conocer la melancolía primero. De todas formas, si hay que quedarse con una frase, yo (Eva) me quedo con otra, de la canción 'Soledad': "Si la fe mueve montañas, yo las quiero sobrevolar".

Que es más proactiva…

Creo que la gente cambia las cosas con lo más cercano que tiene a su alrededor. Hoy en día las cosas malas tienen mucho peso pero los seres humanos también somos capaces de hacer cosas maravillosas.

¿Qué preocupaciones terrenales contáis en estas canciones?

Casi todas tienen que ver con las relaciones personales y con el entorno. En el caso de 'Señales', que tiene un comienzo más misterioso, habla de vivir en una ciudad de tamaño medio que podría ser Zaragoza, como la nuestra, donde siempre estás deseando que pase algo excitante. Yo (Juan) me imaginaba ahí algunas escenas de la serie ‘Stranger Things’…

Y también habláis de la historia de un chico trans en 'Peces de colores'; del papel de la mujer en 'Soledad', o de políticos en 'Juguetes rotos'…

‘Juguetes rotos’ habla de desencanto y de sentirse frágil ante la gente que nos maneja, no solo de los políticos sino de todos los que tienen poder y consideran que están por encima de nosotros. Siento que hay una desafeccion por el ser humano por parte de las élites.

El referiros a temas sociales o políticos en vuestras canciones, ¿lo valora vuestro público?

Hay gente que empatizará más o menos con un mensaje pero no podemos controlar eso, y no podemos sentirnos esclavos de esas sensaciones. Lo mismo puedes hablar en una canción de cómo te sientes respecto a un amigo, que puedes hablar de cómo te sientes respecto a lo que pasa en el mundo. Una canción es como un cortometraje, hay canciones que son más literales. El tema más narrativo que hemos hecho nunca es ‘Marta, Sebas, Guille y los demás’, donde aparece mucha gente que conocemos y es una especie de vidas cruzadas…

¿Los protagonistas de la canción existen en la realidad?

Sí. Hubo alguno al que le cambiamos el nombre pero la mayoría son los nombres originales. La canción hablaba de cómo esa gente es importante para ti y de cosas que pasan en la vida real: de un amigo que pierde el trabajo, por ejemplo. En una canción cabe de todo.

¿Cómo se vive sin carátulas?

No están físicamente ahí pero existen. Nos hemos desprendido de la música como objeto pero lo visual está más presente que nunca. Es increíble poder salir de viaje y llevar en el móvil un montón de música distinta y de todas las épocas. Y hay mil historias visuales que están relacionadas con la música y que hoy llegan a través de lo digital.

Se sabe poco de vuestra vida privada. ¿Cómo es?

Vivimos vidas de barrio en Madrid. Somos de Zaragoza pero llevamos ya 20 años aquí. Igual la diferencia más grande con esos amigos que tienen trabajos 'normales' es que, en nuestro caso, no hay muchos días iguales y no paras mucho, pasas mucho tiempo viajando.

¿Y la fama? ¿Es un obstáculo para vuestra vida diaria?
Madrid es una ciudad cómoda para eso. Nunca hemos dejado de hacer nada porque la gente nos vaya a reconocer. Nos gusta seguir yendo a conciertos y ponernos en las primeras filas para verlos mejor. Nunca hemos tenido problemas. Menos ahora que Eva se ha cortado el pelo. (Risas).

Amaral tocará próximamente en estas ciudades: 
11 de octubre:
Plaza del Pilar, Zaragoza. Gratuito.
26 de octubre: Plaza de Toros. Alicante. Entradas ya a la venta. 
2 de noviembre: Coliseum. A Coruña. Entradas ya a la venta. 
23 de noviembre: Bizkaia Arena BEC! Bilbao. Entradas a la venta. 
30 de noviembre: Sant Jordi Club. Barcelona. Entradas ya a la venta.
5 de diciembre. Palacio de los Deportes. Murcia. Entradas ya a la venta.
21 de diciembre: Mac (Palacio de Ferias y Congresos). Málaga. Entradas ya a la venta.
21 de marzo: WiZink Center. Madrid. Entradas disponibles a partir de este jueves, 3 de octubre. 

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