David Otero posa en la contraportada de '1980' con el mismo jersey de su niñez, en talla grande, gracias a la manipulación digital.  | Sony

David Otero: "Lo de mi flequillo quizá sea de psicoanálisis"

¿Como ha logrado que las canciones de su nuevo álbum, '1980', pongan de acuerdo a críticos dispares? ¿Y cómo ha encontrado el jersey exacto de su niñez para posar en el artwork del disco? 

Clara Hernández | Woman.es

David Otero (exmiembro de El Canto del Loco, ex El Pescao y hoy, simplemente, David Otero porque un día se dio cuenta de que "en lugar de mandar otro al frente, tenía que ir él") acaba de lanzar '1980', un álbum de estudio en el que bucea en el pasado de esa década sin dejar, necesariamente, una cicatriz de nostalgia. Porque él es más de tragicomedia que solo de sombras, explica. Y de psicoanálisis positivo. Y de buenrollismo, que es a lo que suena al otro lado del teléfono y, también, muchas de esas nuevas canciones de sabor ochentero que ya se han colado entre las más vendidas (el álbum ha llegado al tercer puesto en las listas españolas) y que han logrado poner de acuerdo a prensa que raramente lo está. Así lo ha hecho:

En la portada  de 1980 apareces de niño; en el reverso, de adulto con el mismo jersey que se ve en la foto anterior. ¿En cuántas tiendas de segunda mano tuviste que rebuscar?

Me mata tener que destruir ese mito tan bonito. En realidad la foto de adulto me la hizo Walter, un fotógrafo alucinante. Encontramos un jersey parecido pero no igual y él lo adaptó con tratamiento digital. Pero parece de verdad.

 

1980. Parte I. Uno de pequeño sueña con hacer muchas cosas cuando sea mayor... sueña con llegar a la luna, con volar, con salvar al mundo, con viajar y vivir mil aventuras... He aprendido algo desde entonces: LOS SUEÑOS NUNCA SE CUMPLEN COMO TE LOS IMAGINAS, PERO LA VIDA SIEMPRE TE REGALA OTROS QUE NUNCA IMAGINASTE! Yo nunca me imaginé cantando en un escenario o grabando discos, pero me pasaba el día escribiendo canciones! Nunca me imaginé contando mis historias a personas que querrían escucharlas, pero llenaba los cuadernos en blanco de poesías. No enseñaba a nadie lo que hacía, sólo cuando en casa reinaba la paz y todos estaban fuera, desplegaba ese mundo en el que iba construyendo inconscientemente la persona que soy hoy. El resto del tiempo, y aún en ocasiones me sigue pasando, me sentía tremendamente sensible a muchas cosas: he sentido dolor, desilusión, miedo, pero también he sentido mucho amor, cariño y afecto. Pero en aquel mundo al que recurro cuando todavía me quedo solo para invocarlo, ahí las sensaciones son diferentes, se mezclan y tejen creando un universo completamente nuevo, a veces más sencillo y divertido, otras complejo y retorcido… (continúa en el siguiente post…) #davidotero1980 #nuevodisco #do1980 #davidotero #ochentas

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Más magia, ¿cuál es la que tienen, para ti, los ochenta, la década de tu niñez, para haberles dedicado un disco?

Es la década en la que empecé a escuchar música, esos sonidos que nos marcaron tanto a tantos. Mucha de la inspiración ha venido de rebuscar en discos antiguos.

¿Por ejemplo?

Tenía solo 8 o 9 años cuando empecé a flipar con Annie Lennox y su banda, Eurythmics. Aquella música no era la que escuchaban habitualmente los chicos de mi edad, que estaban más atentos a Emilio Aragón y Parchís, pero yo estaba loco con esa estética de sintetizadores. Ahora he reescuchado sus discos. También los de Madonna, Cindy Lauper, Depeche mode, The Cure, Talking Heads… Tato Latorre, el productor, y yo hemos pasado los ratos libres escuchando éxitos de los  80 uno detrás de otro, como auténticas licuadoras de sonido.

 

Con @davidoteromusic #vintagerepost #betterthanholidays

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Por el 'artwork' y tus fotos de niño, se diría que el disco también es un homenaje a tu infancia. 

Vimos que era fundamental que todo tuviera una coherencia y empecé a buscar cómo era yo y como vestía en aquellos años.

¿Y cómo eras?

Lo he tenido que preguntar a otros porque uno tiene una idea de sí mismo pero desde fuera se ven otras cosas. Lo que interpreté tras entrevistas con familia y amigos es que de pequeño pasaba mucho tiempo en una especie de ensoñación. Mi hermana dice que estaba en otro mundo. Eso que en algún momento preocupó a mis padres se ha convertido en la base de donde saco todas las ideas, un subconsciente donde uno va a pescar y donde las normas no son las mismas que rigen las del mundo real. Los que tenemos un poco activo este planeta disfrutamos de vivir con creatividad. Es un mundo que te hace imaginar cosas bonitas pero también feas, un campo abierto por el que puede pasar cualquier bicho. Por suerte soy consciente de ello y lo intento controlar: tengo ese canal abierto para crear y cuando no, identificándolo y dándome cuenta de que tal vez estoy trabajando demasiado con la imaginación y me está afectando.

¿Te interesa la parte mental del ser humano?

Me encanta. He hecho psicoanálisis mucha veces en la vida, me encanta analizarme, saber cómo funcionan las cosas. Sigo trabajando en ello y me gusta todo lo que tiene que ver con ese subconsciente que muchas veces toma las riendas.

Amante de lo vintage y a solo dos años de cumplir los 40. ¿Ya te has comprado la Vespa?

Todavía no, pero si me comprase una moto me compraría una Vespino, que es la que tuve durante mucho tiempo. La Vespa era para los muy cool y yo nunca he sido muy cool, siempre he sido más del montón.

El álbum suena luminoso y buenrollista, hasta con las canciones con letras más desoladas. ¿Te mueves mejor en las luces que en las sombras?

Soy de tragicomedia. Una de las cosas que estoy entendiendo últimamente, y que tiene que ver con un proceso de introspección psicológica, es que cuando uno reprime la sombra (y este tema me encanta hablarlo) todo lo que te gustaría hacer y no has hecho te pude causar frustración y va generando un mundo de grises que es el lugar perfecto para movernos: cuando uno reprime demasiado la sombra y todo es demasiado buenrollista es posible que haya una parte detrás que está reprimida y sea peligrosa. Pero lo que  creo que hay en mi música es una combinación de los dos mundos: alegría junto a lo que te duele. Tragicomedia.

Y las letras, ¿qué cuentan de ti?

Muchísimo, pero están superencriptadas y no quiero desvelar su sentido. Hablo de procesos que me han hecho mucho daño, momentos que he tenido que interpretar y comprender, otros que no he sido capaz de interpretar todavía, alegrías... Es posible que una canción que creas que es de amor entre una pareja cuenta cosas de alguien que ni te imaginas. Cada uno que saque sus conclusiones.

En una canción, 'Muerde el amor', andas vestido de H&M, dices en la letra. ¿Patrocinio de marca o  es que la moda lowcost también viste tu canciones?

Nada de patrocinios, ya me gustaría. Me parecía superdivertido meter el nombre de H&M porque compro mucho ropa ahí: no es nada irreal, el básico de H&M me conquista. Son marcas que están en nuestra vida cotidiana y era una forma de explicar que iba vestido 'normal'.  

Y el flequillo, ¿qué te da?

El flequillo, más que darme, sirve para tapar cosas. Al final uno se siente vulnerable si está muy expuesto y utiliza sus armas para defenderse del mundo que le rodea. En el fondo soy un tío tímido y me acuerdo de pequeño, con 14 años, había unos chicos del barrio que se metían conmigo mogollón y me dejé el pelo por delante de la cara porque creía que así no me veían. Y ahí empezó mi historia con el flequillo. Quizá lo de mi flequillo tenga que trabajarlo en una sesión de psicoanálisis.  

Creo que tus hijos están entre los primeros que escuchan tus canciones. ¿Cuál es su favorita de '1980'?

Ellos prefieren 'Baila', la canción que interpreto con Rozalén y una de las que está teniendo mejor recibimiento. 

¿Y la tuya? 

El mío es 'Precipicio al mar', que habla sobre un momento que está viviendo mi hija. Va a cumplir 12 y empieza a ser adolescente. Esa canción va a hacer 12, empieza la adolescencia y esa canción dice "vive la vida, no tengas miedo, la tienes que hacer tú, tienes que empezar a tomar el control". Y yo, aunque me duela y me cueste, le tengo que dejar ir libre. Ella es quien se tiene que equivocar.  

Última pregunta: El día en que no te pregunten por El Canto del Loco significará…

Que no se acuerdan de mi pasado. No me molesta que me pregunten por El Canto del Loco, al revés, me siento orgulloso de aquella etapa aunque vivo el presente, no vivo anclado en el pasado.