ISTOCK

Cuatro ideas para fomentar el espíritu emprendedor en tus hijas

Sí, has leído bien, en ellas. Parece que a las mujeres les cuesta más asumir riesgos en los negocios por una educación tradicional que reserva la valentía para los varones. Pero se puede neutralizar y aquí te contamos cómo. 

Paka Díaz | Woman.es

Las mujeres emprenden menos entre otras cosas por razones culturales o de educación. El riesgo y la aventura parecen ser un territorio considerado más 'masculino', algo que nos repiten desde niñas aunque en realidad nada tenga que ver con nuestro ADN. El problema es que, de tanto decirlo, acaba por convertirse en un condicionante que se instala en el subconsciente femenino y contra el que hay que luchar. Las cifras  así lo muestran. Según el reciente III Informe Young Business Talents sobre las actitudes y tendencias de los preuniversitarios españoles llevado a cabo por Praxis MMT, ESIC y NIVEA y la Universidad de Granada, los jóvenes de ambos sexos prefieren trabajar para una empresa (37,9%) pero de ellos, el 29,2% de las jóvenes quiere ser funcionaria, mientras que en el caso de los varones el 38,9% quiere montar su propia empresa.

Ellas parecen ser más reacias al riesgo. Según un estudio de Spain Startup, en España sólo el 17% de los emprendedores son mujeres. En nuestro país hay más de 650.000 emprendedoras, de las cuales el 50% posee educación superior según el último informe de Global Entrepreneurship Monitor (GEM). Según este informe, en 2016 la tasa de actividad emprendedora femenina subió dos décimas con respecto a la del año anterior, hasta el 4,7%. Aunque es una cifra semejante a la media europea, las emprendedoras españolas tienen menos expectativas de crecimiento e internacionalización que sus colegas europeas.

Cuatro consejos para promover el espíritu emprendedor en tus hijas. Moms as Mentors es una organización norteamericana formada por madres y dedicada a enseñar a hablar con sus hijas para empoderarlas desde pequeñas, sobre todo en terrenos en los que de mujeres encontraran dificultades o en los que normalmente participan menos. Por ejemplo hacen talleres relacionados con disciplinas tecnológicas en los que las madres participan activamente, aprenden y se convierten en las mentoras de sus pequeñas. En su web dan consejos muy interesantes como asegurarte de dejar que tu hija tome decisiones, algo que ayudará a que sea una adulta independiente, confiada y decidida. O, aunque estés ahí para ayudar, dejar que solucione sus problemas por sí misma en lo posible.

Puedes también jugar con ella a la lluvia de ideas (ya sea para solucionar ese problema como para cualquier cosa relacionada con vuestra vida en común, como dónde ir de vacaciones o qué actividades hacer el fin de semana) para fomentar su creatividad. Y algo muy importante, y seguramente de lo más difícil, enseñarles a retar las normas de forma constructiva. Para empezar, puedes preguntarle qué les gustaría cambiar y por qué. Cuéntales tu también qué te gustaría cambiar y tus razones. Abres su mente a la crítica constructiva y al cambio. En Moms as Mentors parten de la idea de que con una serie de cambios en tu lenguaje y en tu forma de enseñarles, puedes variar el futuro de tus hijas y abrirles mil y una puertas para que, al final, sean ellas las que decidan.

Aquí hay cuatro consejos para animar a tu hija a ser una emprendedora.

1. Fomenta su imaginación y su creatividad. Si tienen una idea o una invención, hágales preguntas sobre ella, como "¿Cómo haría para convertir esta idea en un negocio?" O "¿Qué se necesita para traer su idea de una invención en un producto real?”

2. Enséñale la épica del calor. Cuéntale historias de mujeres que han emprendido, cómo lo hicieron, cómo consiguieron tener éxito, si fallaron con anterioridad, la importancia de tener valor y determinación… Nárralo como si fuera un cuento y será mucho más efectivo. Las niñas necesitan saber que asumir riesgos e intentar convertir en realidad un sueño muy grande a veces resulta ser un fracaso. ¡Y no pasa nada! Lo importante es que comprendan que el éxito llega cuando esos fracasos, en lugar de paralizarte de miedo, se convierten en energía para afrontar el próximo reto.

3. Muéstrale emprendedoras. Enséñale la web de alguna emprendedora, si es posible con sus fotos y sus historias personales. Mejor aún si es una marca de algo que a ella le guste, ya sea de juguetes, pasteles… Y, si tienes alguna conocida o amiga que haya emprendido, preséntasela y que le cuente ella misma. Tener modelos femeninos es la mejor forma de que vean que es una opción a su alcance.

4. Que pierda el miedo al error. Fomenta que lea libros como 'La niña que nunca cometía errores', de Mark Pett y Gary Rubinstein (Picarona) que cuenta la historia de Beatriz Nuncafalla, una niña de 9 años perfectamente imperfecta. A través de lecturas como esta, las niñas aprenden a equivocarse sin miedo e, incluso, se dan cuentan de lo mucho que se aprende de los errores. Quitar presión a sus pequeñas cabezas es fundamental para que se desarrollen libres, creativas y sin miedos. Así, nada les impedirá convertirse en emprendedoras… si es que lo desean.