Ángel Rodríguez Rebollo codirige el congreso 'Los artistas como coleccionistas', organizado por el Instituto Moll y la Fundación Universitaria Española | JOSE LUIS ROCA

Ángel Rodríguez Rebollo: "Una cosa es el arte que hace Bansky y otra el que le pueda gustar"

El experto codirige el congreso 'Los artistas como coleccionistas', organizado por el Instituto Moll y la Fundación Universitaria Española.

Miriam Cos | Woman.es

Diego Velázquez, además de hacer grandes pinturas para la historia, también atesoraba una colección cuando trabajaba para la casa real española en la que se hacía cargo de todo más allá de los simples elementos pictóricos. Vajillas, cortinas y un sinfín de objetos susceptibles de ser arte estaban a cargo del icono del siglo XVII para conformar todas esas obras que hoy en día se pueden contemplar en museos como El Prado. 'Las Meninas', por ejemplo, no podría haber sido posible si antes, Velázquez no hubiera visto la obra de Jan van Eyck, 'El matrimonio Arnolfini', lienzo que entró a formar parte de la colección real española con Felipe II y que después pasó por herencia a su nieto, Felipe IV. Su estructura compositiva influyó directamente en la concepción que Velázquez planteó en 'Las Meninas'. En la primera se refleja el pintor en el espejo, en la segunda a los reyes, testigos impasibles de la escena cotidiana, o no, que se representa.

También podríamos hablar de que el gran Rubens dedicó una parte de su vida a copiar los cuadros del también prestigioso Tiziano, llegando a ser valorados económicamente de la misma manera. Porque son muchas la curiosidades y anécdotas que esconden los grandes iconos de la historia del arte, de ahí que Ángel Rodríguez Rebollo, historiador del arte miembro de la Fundación Universitaria Española, escritor en Ars Magazine, comisario de exposiciones y escritor de libros sobre el inventario del arte de la casa real en el siglo XVII, se encargue ahora, junto con Ana Diéguez-Rodríguez y el Instituto Moll, de llevar una serie de conferencias los próximos días 23 y 24 ('Los artistas como coleccionistas: modelos y variantes') a la Fundación Universitaria Española, donde se hablará de los pintores como coleccionistas de arte.

Fuera del típico papel de historiador, el experto, joven, padre y deportista, habla con afán y devoción de todas esas obras que sirvieron de ejemplo a los pintores, escultores... desde el siglo XVI hasta el XIX y lo acerca así a la gente de a pie incluyendo sendas visitas al museo del Prado y la Academia de San Fernando, dentro del marco del congreso sobre las colecciones de los artistas y su papel dentro del proceso creativo

¿Un artista que colecciona arte es como un escritor que devora libros?

No. Nosotros, en estas conferencias, lo que marcamos es un proceso histórico muy amplio, entonces los gustos, las formas... todo va cambiando. El congreso que planteamos, que es internacional, no toca solo España, toca Europa completa. No es lo mismo la corte española que la inglesa o la francesa, hay un conglomerado.

El artista que trabaja para casas reales tiene más posibilidades de acceder a piezas más importantes y hacer una carrera económica que sí le permita poseer algunas piezas, hay otros que nunca coleccionan. Es un mundo muy variado. Cómo coleccionan y para qué.

Yo hablo de un artista menor, Francisco de Solís, que sin embargo tiene la mejor colección de dibujos de la España del siglo XVII. Quiere hacer una historia del arte coleccionando dibujos de todos los artistas desde Italia, Miguel Ángel, Leonardo, toda la escuela del XVI y luego otros como Navarrete, Berruguete y algunos de sus contemporáneos y maestros. Él busca hacer una biografía, grabar sus retratos y también tener los dibujos para dar clases en sus academias. Quiere ilustrar y enseñar a sus alumnos. Muchos de esos dibujos están hechos a lápiz rojo, son anatómicos, de Academias.

¿Qué se colecciona y qué no? Es complicado de decir. Intentaremos darlo a conocerlo en estas conferencias. Una de ellas habla de pintores impresionistas que coleccionan a sus propios compañeros impresionistas.

 

¿Hasta que punto influyen otros autores y sus obras en el trabajo de los artistas?

Las colecciones de los artistas las conocemos a través de sus inventarios 'post mortem', todo eso se vende para saldar deudas o en algunos casos ellos mismos dejan testado a quién quiere dejarlo. Los casos de Velázquez o Alonso Cano son excepcionales, tienen muchísimo grabado para inspirarse a la hora de pintar. Muchos copian literalmente, otros como Alonso Cano las toman como base y componen cosas distintas. Esto tiene una función puramente práctica. En algunos casos es cierto que tienen pinturas de otros, pero ¿con afán coleccionista? Depende.

Muchas veces lo que vemos en los inventarios es lo que había en sus talleres. En el caso del Greco, su hijo Jorge Manuel hace inventario y aparecen un montón de pinturitas de todas sus composiciones en pequeño formato, eso quiere decir que las tenía como modelo para otras composiciones o como muestra para cuando iba alguien al taller.

¿Cuál ha sido la colección de un artista que más te ha sorprendido?

Soy muy parcial porque he estudiado la figura de Vicente Carducho durante mucho tiempo, y es un inventario muy interesante porque su colección tenía muchos dibujos, establecidos en carpetas, y también tenía una biblioteca excepcional, seguramente la mejor de todo el siglo XVII español y sobre todo porque el Conde Duque manda comprar algunas de las pinturas de su colección para formar la del príncipe Baltasar Carlos. Es una colección muy excepcional. Es un inventario muy intelectual. Cubre una parte importante y es base para pintores de generaciones posteriores. También está el inventario de Alonso Cano, que es interesante por el uso de las estampas y por su biblioteca también. Antonio de Pereda, por ejemplo, no sabía leer, pero tenía una biblioteca bastante interesante, aunque es chocante todos esos tratados están llenos de ilustraciones que él toma como modelos para sus pinturas, él es un pintor excepcional.

¿Quién dirías que es el artista/coleccionista por excelencia?

Bufff... es una pregunta muy difícil. ¿Qué es coleccionismo en cada siglo? ¿Quién tenía una buena colección de pintura? Para una colección como tal, nos tenemos que ir al siglo XIX con Valentín Carderera. Es un pintor bastante mediocre, pero trabaja como historiador, también para la Academia de San Fernando en la época de la desamortización cuando hace dibujos de todos los edificios que se están perdiendo. Dibuja por toda España muchos edificios, y algunos se graban e imprimen en París. Aparte trabaja para el Duque de Villahermosa y reúne una de las mejores colecciones de dibujo y pintura del momento, hasta el punto que su colección es la base de la colección de dibujos de la Biblioteca Nacional de España, la mejor del mundo en dibujo español.

¿Tú tienes alguna colección?

(Risas) Esto cuesta mucho dinero... tengo algunas cositas pero no hago colección, sobre todo porque los precios son astronómicos. Llevo estudiando la colección real desde hace años, trabajo con los cuadros de Velázquez, Tiziano... y eso es inalcanzable. Tampoco pretendo coleccionar esto en casa con dos niños pequeños (risas). Prefiero verlo en un museo.

En cuanto a las colecciones en palacios, casas privadas... ¿cuál ha sido el lugar donde has visto más arte junta?

He visto muchas cosas. Alguna colección particular para la que he tenido la suerte de trabajar con la que me he quedado muy impresionado, pero no te puedo decir de quién era (risas). Una colección de arte muy importante ahora es la Abelló, por ejemplo

Si nos ponemos a imaginar... ¿alguna vez has pensado en qué arte podría coleccionar Banksy?

Una cosa es lo que él hace y otra lo que le pueda gustar. Hay dos líneas distintas: puedes tener un tipo de pintura que te gusta mucho, y a lo mejor ellos se dedican a algo rompedor, y después pueden ser amantes de la pintura gótica y entras en su casa y esta llena de iconos bizantinos. Es como quieras ver la pintura. Lo puedes ver como algo formal, pero al final piensa en la pintura pop que todo son colores y mira un Cristo bizantino del siglo XII. Sí, es un Cristo, pero tiene un oro muy oro, unos rojos muy rojos... y si limpias la imagen y te quedas en la esencia se parece. He visto colecciones donde hay arte clásico junto a piezas contemporáneas que no podrías imaginar juntas, pero cuando lo ves no desentona.

¿Cómo se acerca el arte a la gente de a pie?

En esta conferencia va a haber cosas muy variadas y el objetivo es poder meterse en la época, poner foco en los ojos y manos del artista. El que acuda podrá ver cómo se desarrolla el propio artista. Hay muchos niveles de lectura. Ofrecemos dos cosas excepcionales: una visita al Museo del Prado con la comisaria Leticia Ruiz y al día siguiente vamos a ir a la Academia de San Fernando, donde se ven los vaciados en yeso, las esculturas. Muchas cuando las ves te suenan, así que verán en directo que cuando no se podía tener una escultura de mármol romano, se hacía réplica en yeso que se podía traer, como hizo Velázquez para Felipe IV en el Alcázar.

Si tuvieras que comparar la actualidad nacional con alguna obra artística, ¿cuál sería?

'El grito' de Munch (risas). Qué esperpento tenemos entre unas cosas y otras... qué pena que no hay diálogo, estar con este estrés cuando les pagamos... sin duda 'El Grito'.